El Rhum Fest 2025, celebrado en el Parque Floral de Vincennes, en París, se ha convertido en uno de los acontecimientos más emblemáticos para los aficionados, expertos y profesionales del mundo del ron. La edición de 2025, que tuvo lugar del 12 al 14 de abril, atrajo a cerca de 8.000 visitantes, desde aficionados a curiosos, así como a más de 150 destilerías de 36 países. Entre ellas, las destilerías de las Antillas francesas destacaron por su autenticidad, la calidad de su producción y su capacidad para transmitir su patrimonio.
Sumérgete en el mundo del ron
El Rhum Fest no es una feria cualquiera. Es una auténtica inmersión en el complejo mundo del ron: sus orígenes, sus métodos de producción, sus aromas, sus terruños, sus historias humanas. También es un lugar de encuentro para productores, distribuidores, comerciantes, periodistas, restauradores y conocedores. El evento incluye catas, charlas educativas, clases magistrales y reuniones profesionales.
Para los novatos, es una oportunidad ideal para conocer el mundo del ron sin presiones, catando, haciendo preguntas y descubriendo las diferencias entre un ron agrícola, un ron de melaza o un ron envejecido en roble. Para los entendidos, es una oportunidad de profundizar en el conocimiento de los perfiles aromáticos, las especificidades de cada región, las añadas y las técnicas de envejecimiento.
Las Antillas francesas, protagonistas
El Rhum Fest 2025 dedicó mucho espacio a las Antillas francesas. Martinica y Guadalupe son mundialmente conocidas por la calidad de su ron agrícola, que se elabora con puro zumo de caña de azúcar, a diferencia del ron tradicional hecho con melaza.
Martinica es la única región del mundo que tiene una AOC (Appellation d’Origine Contrôlée) para el ron, lo que garantiza una producción conforme a un pliego de condiciones estricto y un fuerte vínculo con la tierra. Estuvieron presentes destilerías como La Favorite, Neisson y Baie des Trésors, cada una de las cuales defiende una fuerte identidad, métodos tradicionales y apego a la tierra.
Stéphane Gouyer, jefe de bodega de Baie des Trésors, comparte: “La AOC nos permite estructurar nuestro trabajo poniendo de relieve la riqueza de nuestros suelos. Es un verdadero reconocimiento al trabajo de nuestros agricultores y destiladores.
En Guadalupe, aunque no hay AOC, la tradición ronera es igual de fuerte. Destilerías como Longueteau, Bologne y Reimonenq ofrecen rones con perfiles muy expresivos. Jordan Lognos, representante de la cuarta generación de la destilería Reimonenq, señala: “Nos centramos en la innovación respetando nuestros valores. La Fiesta del Ron nos permite contar nuestra historia, mostrar nuestras creaciones y responder directamente a las expectativas de los entendidos.
Un espacio para el intercambio y la educación
Uno de los puntos fuertes de la Fiesta del Ron es su aspecto educativo. A diferencia de una simple sala de degustación, se hace hincapié en la transmisión de conocimientos. Los visitantes pueden asistir a talleres en los que pueden aprender, por ejemplo, a distinguir entre los distintos tipos de ron de las distintas regiones, reconocer los aromas secundarios producidos por el envejecimiento o comprender los efectos del clima en la caña de azúcar.
Los productores de las Antillas jugaron a fondo, compartiendo generosamente las sutilezas de su oficio. El público parisino, tanto experto como novato, pudo comprender mejor qué hace tan especial al rhum agricole: su complejidad, equilibrio, frescura y potencial de envejecimiento.
El turismo espiritual: una palanca para las regiones
La Fiesta del Ron también pone de relieve el desarrollo del turismo espirituoso, una forma de turismo centrada en el descubrimiento de bebidas espirituosas a través de visitas a destilerías, talleres sensoriales y encuentros con los productores.
En Martinica, el turismo espirituoso ya está bien establecido. Se han creado rutas del ron, con destilerías que ofrecen visitas guiadas, experiencias inmersivas y venta directa in situ. Esto contribuye a promover el patrimonio local y a aumentar el atractivo de la isla como destino turístico.
En Guadalupe, la oferta va tomando forma poco a poco. Jordan Lognos lo explica: “Queremos ofrecer a nuestros visitantes una experiencia completa: la visita, la degustación, pero también la comprensión de nuestra historia y nuestros métodos”.
Se trata de un desarrollo prometedor para toda la industria. Crea puestos de trabajo locales, amplía la oferta turística y refuerza el vínculo entre el producto y su región.
Un futuro arraigado en las raíces
Al dar a conocer a los productores de las Antillas, el Rhum Fest 2025 contribuye a su reputación internacional. Estos productores hacen algo más que producir un ron excelente: también cuentan una historia, la historia de un patrimonio, de un saber hacer transmitido, de una identidad forjada por la tierra y el tiempo.
En un momento en que la demanda mundial de ron de calidad sigue creciendo, las destilerías de las Antillas francesas se perfilan como referencias esenciales. Su autenticidad, rigor y compromiso con la calidad las convierten en modelos a seguir en el sector.