Del 13 al 17 de julio de 2026, investigadores, estudiantes y profesionales del patrimonio se reunirán en la Ciudad Colonial de Santo Domingo. En su 31.ª edición, el Congreso Internacional de Arqueología del Caribe defiende una idea clave: el mar que separa los territorios es también el que cuenta sus vínculos.
Santo Domingo, punto de encuentro de los investigadores caribeños
Dentro de unos días, las salas del Centro Cultural INDOTEL acogerán a especialistas que vendrán a compartir sus hallazgos. Algunos estudian los primeros asentamientos del archipiélago. Otros investigan las sociedades agrícolas, la esclavitud, la arqueología subacuática o las huellas que dejó la época colonial. El Congreso Internacional de Arqueología del Caribe se celebrará en pleno corazón de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La elección del lugar no es casual. En esta parte de la capital dominicana, las diferentes capas de la historia siguen siendo visibles en las calles, los edificios, las colecciones y los yacimientos arqueológicos.
Organizado por la Academia de Ciencias de la República Dominicana y la Asociación Internacional de Arqueología del Caribe, el Congreso Internacional de Arqueología del Caribe también reunirá a estudiantes, gestores del patrimonio y un público interesado en estas disciplinas. Las sesiones principales están programadas del 13 al 17 de julio de 2026.
El mar del Caribe como vía de paso
El tema de esta edición es: «La arqueología: tendiendo puentes a través del mar del Caribe», da la vuelta a una visión muy común de la región. El mar ya no aparece solo como una distancia entre las islas. Se convierte en un espacio de circulación, migraciones, intercambios y transformaciones. Las investigaciones que se presenten deben abarcar períodos que vayan desde la prehistoria hasta la época colonial. Permitirán observar cómo se desplazaban las poblaciones entre las costas continentales y los territorios insulares, pero también entre las propias islas.
Ahí es donde el Congreso Internacional de Arqueología del Caribe va más allá de un simple encuentro científico. Te invita a replantearte las identidades caribeñas a partir de pruebas materiales: fragmentos de cerámica, restos humanos, vestigios de viviendas, objetos rituales, pecios o restos de comida. Cada elemento puede cambiar una historia que durante mucho tiempo se ha dado por sentada.
Congreso internacional de arqueología: temas que van más allá de las vitrinas de los museos
Las líneas de trabajo anunciadas muestran la amplitud de los temas que se van a tratar. El programa científico debe incluir, entre otras cosas, a los primeros habitantes de la región, la arqueología de los grupos esclavizados, el arte rupestre, la arqueología subacuática, los estudios de ADN e isótopos, así como los vínculos entre el medio ambiente, el cambio climático y la ocupación humana.
El Congreso Internacional de Arqueología del Caribe también tiene previstas mesas redondas, conferencias magistrales y ponencias en español, inglés o francés, con traducción simultánea. Esta diversidad lingüística es clave en una región donde las investigaciones suelen estar dispersas entre distintos ámbitos académicos y editoriales. Los organizadores anuncian visitas a museos, exposiciones y yacimientos arqueológicos dominicanos para vincular los debates científicos con el terreno.
Una historia regional que aún está incompleta
Tras 31 ediciones, el Congreso Internacional de Arqueología del Caribe nos recuerda, sobre todo, que la historia de la región nunca está del todo escrita. Los nuevos métodos pueden sacar a la luz información de los yacimientos que ya conocemos. Las nuevas excavaciones pueden cambiar las cronologías. Las nuevas comparaciones pueden revelar relaciones que las fronteras actuales han hecho menos visibles.
Para los caribeños, lo que está en juego va más allá de conocer el pasado. También tiene que ver con cómo proteger los yacimientos, cómo transmitir los descubrimientos y cómo hacer que estos conocimientos sean accesibles más allá de los círculos especializados. En Santo Domingo, la arqueología no se limitará, pues, a buscar lo que se ha perdido. Intentará entender qué unía ya a las sociedades caribeñas antes de que sus historias se contaran por separado. ¿Y si las próximas grandes historias del Caribe aún estuvieran bajo nuestros pies, en una cueva o en el fondo del mar?
La 31.ª edición del Congreso Internacional de Arqueología del Caribe se celebrará del 13 al 17 de julio de 2026 en Santo Domingo, en la República Dominicana. Investigadores, estudiantes y profesionales del patrimonio presentarán allí trabajos dedicados a la historia, los asentamientos y el patrimonio arqueológico de la región.
El congreso se celebrará en la ciudad colonial de Santo Domingo, principalmente en el Centro Cultural INDOTEL. Esta elección sitúa los intercambios científicos en el corazón de un territorio marcado por varios períodos de la historia caribeña y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El tema de esta 31.ª edición es «La arqueología: tender puentes a través del mar del Caribe». Pone de relieve el mar como un espacio de circulación, intercambios y relaciones entre las islas y las costas continentales, más que como una simple frontera.