Kundengo Minier y César Namnúm: dos embajadores del sonido dominicano

Kundengo Minier

En Santo Domingo, Kundengo Minier y César Namnúm acaban de recibir un homenaje por haber dedicado más de cinco décadas al son y a la música tradicional dominicana. Pero durante el concierto «A Ritmo de Son», los dos no solo estaban ahí para recibir un premio: volvieron a coger sus instrumentos, compartieron el escenario y nos recordaron que un patrimonio musical sigue vivo mientras se siga tocando.

Un homenaje que termina con música

Había placas conmemorativas y homenajes. Pero, sobre todo, había música. Kundengo Minier y César Namnúm compartieron el escenario en «A Ritmo de Son», un concierto organizado por Roberto Bobadilla y el grupo Son Urbano. La velada mezcló música, baile y memoria cultural. Los dos músicos interpretaron varios temas, entre ellos «Ven mi morena», «Celo al aire», Isabel, La Paloma y En la loma de Belén. Su colaboración culminó con «Cuarto de Tula». Un momento que resume el espíritu de la velada: a estos dos hombres no se les homenajeaba por una historia que ya había terminado, sino por la música que siguen haciendo sonar.

El Centro Cultural Banreservas y la Fundación Arte y Cultura Raíces han querido reconocer unas trayectorias de más de cinco décadas dedicadas a la conservación, la investigación y la difusión del sonido. Detrás de este homenaje surge entonces una pregunta: ¿cómo consigue una música traspasar las generaciones sin convertirse en un simple recuerdo?

Kundengo Minier
@César Namnúm
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@César Namnúm
Kundengo Minier
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Kundengo Minier, transmitir con las manos

En Kundengo Minier, la respuesta pasa, ante todo, por la acción. Guitarrista y cuatrista, también fabrica sus propios instrumentos. Su trayectoria lleva más de cincuenta años ligada a la conservación y difusión del sonido y otras expresiones de la música tradicional dominicana.

Esta dimensión le da a su trayectoria una fuerza especial. Transmitir música no consiste solo en conservar grabaciones o en contar lo que significaba en el pasado. En su caso, la transmisión también pasa por lo tangible: fabricar un instrumento, conocer sus sonidos, cogerlo y seguir tocando. Así, el patrimonio se vuelve algo tangible. Vive en un saber hacer y en unos gestos que otros pueden observar, aprender y luego imitar.

Kundengo Minier
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César Namnúm, mantener viva la memoria

César Namnúm representa otra forma de dar vida a esta música. Músico, narrador y escritor, es conocido por su labor de investigación, promoción y difusión del sonido y otras formas musicales tradicionales dominicanas. Mientras que Kundengo Minier encarna sobre todo la práctica instrumental y la fabricación de instrumentos, César Namnúm nos recuerda que una tradición también debe contarse, documentarse y compartirse para que siga viva.

Estos dos recorridos se complementan. Uno muestra cómo se transmite una cultura a través de las manos y los instrumentos. El otro destaca la importancia de la palabra, la investigación y la difusión. Juntos, le dan a la palabra «conservación» una dimensión mucho más viva.

Kundengo Minier
@César Namnúm

La música dominicana no está en una vitrina

Quizá sea eso lo que la velada A Ritmo de Son lo ha dejado más claro. Tras el homenaje, la música siguió con Son Urbano y un repertorio que incluía, entre otros, «La Zona merece un son», «Son a Villa Francisca», «Son de San Antón» o también Homenaje a Piro Valerio. El público se dejó llevar por el ritmo y el baile. Así que el sonido no se presentaba como una pieza de museo que se mira desde lejos. Ocupaba el espacio, reunía a los músicos y hacía bailar a los que habían venido a escucharlo.

Preservar la música tradicional también significa hacer que siga sonando y practicándose. Significa crear espacios donde se pueda interpretar, donde se puedan contar sus historias y donde nuevos públicos puedan descubrirla.

¿Quién tomará el relevo?

Tras más de cinco décadas de trabajo, Kundengo Minier y César Namnúm representan dos formas complementarias de transmitir el sonido dominicano. Su reconocimiento celebra lo que ya han logrado, pero también llama la atención sobre lo que aún queda por difundir. Porque un patrimonio musical no sobrevive solo gracias a quienes lo han mantenido vivo durante cincuenta años. También depende de quienes, después, deciden aprenderlo, tocarlo, contarlo y compartirlo.

La pregunta que nos deja este homenaje mira tanto hacia el futuro como hacia el pasado: después de Kundengo Minier y César Namnúm, ¿qué manos, qué voces y qué escenarios seguirán dando vida al sonido dominicano?Preservar una música tradicional también significa permitir que siga sonando y practicándose. Significa crear espacios donde se pueda interpretar, donde se puedan contar sus historias y donde nuevos públicos puedan descubrirla.

Kundengo Minier es un músico dominicano, guitarrista, cuatrista y constructor de instrumentos. Lleva más de cinco décadas contribuyendo a preservar y transmitir el sonido y la música tradicionales dominicanas.

César Namnúm es un músico, locutor y escritor dominicano. Su trayectoria está especialmente vinculada a la investigación, la promoción y la difusión del «son» y otras expresiones musicales tradicionales de la República Dominicana.

Kundengo Minier y César Namnúm han sido homenajeados en Santo Domingo por sus más de cincuenta años dedicados a la conservación, la investigación y la difusión del «son dominicano» y de la música tradicional.

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