El jueves 20 de noviembre, en el restaurante Le Grand Bleu de Le Diamant, Hibiscus Records celebró su regreso con New Bloom, un cóctel al que asistieron artistas, socios, medios de comunicación y personas cercanas al sello. La velada se concibió como un momento de agradecimiento y transmisión, con un espectáculo a cargo de Dédé Saint-Prix y Demwazel Dys.
Un sello pionero para la música de Martinica
Fundada en 1983 por Jean-Michel Mauriello y su esposa Marilène, Hibiscus Records nació de un fuerte deseo de ofrecer a los artistas de las Antillas francesas un lugar donde crear, afirmar la producción independiente y promover el patrimonio musical de Martinica en una época en que era ampliamente ignorado por las grandes discográficas francesas. En el pequeño estudio Clairière de Fort-de-France, generaciones de músicos grabaron sus primeros proyectos.
Se han producido más de 350 álbumes, entre ellos obras de Dédé Saint-Prix, Éric Virgal, Kali, Max Ransay, Eugène Mona, Jean-Luc Guanel, Manuel Césaire, Thierry Lof, Tony Chasseur, Marcé, y miembros de Kwak, Taxi Kréol, Tabou Combo y Magnum Band.
Jean-Michel Mauriello era conocido por su atención y su pasión. Cada proyecto era tratado como un reto, como una misión cultural. Esto es también lo que permitió que el sello se convirtiera en un auténtico sello musical martiniqués, reconocido en toda la isla.
Descansar antes del renacimiento
En 2016, los cambios en el mercado, la desaparición de las tiendas de discos, el hundimiento de las ventas físicas y el dominio de la tecnología digital estaban socavando el ecosistema de la música independiente. Hibiscus Records entró en crisis. Pero su influencia no ha desaparecido. El catálogo pervive en la memoria colectiva y en el repertorio de los artistas que le dieron forma, un conjunto que pertenece plenamente al patrimonio musical caribeño.
2025: revivir, proteger y transmitir
Cuarenta años después de su creación, Marilène Mauriello, apoyada por su hija Laetitia Mauriello y acompañada por KRIBBEAN, una start-up cultural martinicana comprometida con la promoción del patrimonio musical caribeño, decidió relanzar el sello.
Ya no se trata de recrear un estudio o convertirse en productor en el sentido tradicional. Como señala Mike Ponin, fundador de KRIBBEAN: “Nuestra misión será salvaguardar este patrimonio y transmitirlo a la próxima generación.
La consigna se convierte entonces en Kontinié alé, que significa seguir avanzando.
Jean-Christian Duquet, fundador de Inveo Consulting, relata su descubrimiento de la historia de Hibiscus Records desde Canadá y subraya la “emoción especial” que siente al formar parte del renacimiento de un sello que, según sus palabras, “evoca creatividad, pasión y audacia musical”. También reitera su deseo de que el sello se convierta en “una incubadora de talentos y un catalizador de la influencia cultural de Martinica, capaz de brillar en todos los escenarios internacionales”.
New Bloom: una velada de encuentros y emociones
Al comienzo de la velada, los invitados se reúnen en torno a un cálido cóctel. El ambiente es sencillo y genuino: conversaciones en torno al bufé, reencuentros entre artistas, intercambios entre instituciones, recuerdos evocados, proyectos imaginados.
El escenario instalado junto a la piscina se convierte en el corazón de la reunión. Aquí es donde se escuchan las voces que encarnan la misión del sello.
Un emotivo homenaje a Jean-Michel Mauriello
Uno de los momentos más destacados fue el homenaje leído por Laetitia Mauriello.
A través de un texto tierno y poético, recuerdan al hombre que fue: martiniqués de corazón, enamorado del criollo, apasionado de la música, jugador de dominó, maestro tramposo del Rummy, amante de la comida picante y de las fiestas improvisadas.
También hablan del productor visionario que escuchaba a todos los artistas hasta altas horas de la noche.
El que amó a su madre “sin llanto, sin promesa, pero profundamente”.
El homenaje termina con la expresión criolla
“¡Por el padre de Kwakan!”
Los aplausos que siguieron mostraron el respeto y el afecto que muchos le tenían.
La música es la protagonista: Dédé Saint-Prix y Demwazel Dys
La velada continúa con Demwazel Dysla próxima generación. Se siente honrada de estar aquí para celebrar el renacimiento del sello. Invita al público a acercarse, creando una atmósfera íntima y generosa.
Una de sus piezas es un homenaje a Eugène Monaque ella describe como una reinterpretación contemporánea, un puente entre su propia época y la de un maestro desaparecido. Señala que este título nunca habría existido sin la amabilidad de Marilène Maurielloentre más aplausos.
Luego viene Dédé Saint-Prixfigura importante del sello, abre el escenario con su energía habitual. Su presencia es un recordatorio de lo queHibiscus Records ha significado para la música de Martinica: un espacio de libertad creativa.
Una llamada a construir juntos
La velada pone de relieve una idea sencilla: la recuperación sólo puede lograrse mediante la implicación colectiva. Artistas, instituciones, empresas, entusiastas: todos tienen un papel que desempeñar.
Participar en esta nueva página significa ayudar a conservar y digitalizar el catálogo, apoyar su difusión en el Caribe y más allá, y animar a la nueva generación inspirada por los pioneros.
Una nueva página para Hibiscus Records
New Bloom no fue sólo un acontecimiento. Fue una forma de anunciar que la historia continúa.
Con un equipo comprometido, una comunidad fuerte y un patrimonio sólido, Hibiscus Records entra en una nueva fase: preservar, transmitir e inspirar.
Un nuevo soplo de vida para un sello que ha dado forma a la música de Martinica y que seguirá haciéndolo durante muchos años.
PREGUNTAS FRECUENTES
New Bloom es una velada organizada por Hibiscus Records para celebrar el renacimiento del sello musical con sede en Martinica y destacar su papel en el patrimonio musical del Caribe.
El sello vuelve para conservar, transmitir y promover su catálogo histórico, con el apoyo de KRIBBEAN y de la familia Mauriello, en el marco de un enfoque intergeneracional.
La velada reunió a Demwazel Dys, Dédé Saint-Prix y Dominique Lorté, artistas que ilustran el vínculo entre los pioneros y la nueva generación de la música martinicana.