«Sake a mout fish get ketch» se dice tanto en Belice como en Jamaica. Este refrán de pescadores advierte de que una boca demasiado charlatana acaba saliendo cara. Dos territorios comparten la misma imagen, aunque con formas que no se parecen del todo.
«Sake a mout fish get ketch» se resume en seis palabras y se entiende de un tirón. Literalmente, el pez se deja atrapar por su boca. Se se lo sueltas a quien ha hablado de más, con una sonrisa o con una mirada severa, según el caso. Este proverbio se usa en el criollo de Belice y en el patois de Jamaica, dos lenguas criollas con base léxica inglesa.
«Sake a mout fish get ketch», una lección que nos enseña el anzuelo
La imagen viene de la pesca. El pez pica, el anzuelo se clava, ya lo has pescado. El proverbio no culpa ni al sedal ni al pescador, sino a la boca. La lógica es al revés de lo que cabría esperar, porque la víctima tiene parte de culpa en lo que le pasa.
El sentido se resume en una idea: hablar de más te mete en líos. Se usa después de soltar una confidencia demasiado pronto, de hacer un comentario de más o de tener una discusión que se habría evitado con un poco de silencio. El proverbio no castiga, sino que constata, con la calma de un dicho que todo el mundo ya conoce. Una vez dicha la frase, no hace falta añadir un sermón.
En Belice, hay un proverbio que se escribe de dos maneras
El criollo de Belice tiene su propio recetario de refranes. En 1980, Colville Young, que se convertiría en gobernador general del país en 1993, publicó *Creole Proverbs of Belize*, un librito de 34 páginas. El pez aparece en el número 68, con la frase «Fish get ketch by e mout’», es decir, «al pez lo pillan por la boca».
La versión larga, «Sake a mout fish get ketch», es la que se usa hoy en día en el habla cotidiana del país. Las dos formas dicen lo mismo. Una pone la causa al principio de la frase, la otra deja la parte final al final, como un punto y aparte. Así que el refrán no tiene una forma fija. Se cuenta con variaciones, como cualquier refrán que siga vivo.
En Jamaica, el mismo pescado y un gallo
En Jamaica, «Sake a mout fish get ketch» aparece en las listas de refranes del patois, con exactamente las mismas palabras que en Belice. Ahí aparece junto a otros refranes relacionados con la pesca, como «Ebry day da fishing day, but ebry day no fe catch fish», que nos recuerda que no todos los días de pesca acabas llenando la cesta. El verbo «ketch» también aparece en «Lang run, shaat ketch», un dicho que significa que una falta siempre acaba siendo castigada. En ambos casos, el que ha sido pillado ya no tiene la última palabra.
El dialecto jamaicano también expresa la misma moraleja con otro animal. «Cack mowt kill cack» significa que la boca del gallo mata al gallo, y también te invita a medir tus palabras. Así pues, el pez y el gallo nos dan una misma lección a partir de dos escenas: una a orillas del agua y la otra en el patio.
¿Por qué «Sake a mout fish get ketch» hace referencia a ambos territorios?
Belice y Jamaica comparten una historia. De 1862 a 1884, el vicegobernador de Honduras Británica, el nombre colonial de Belice, dependía del gobernador de Jamaica. Belice se independizó el 21 de septiembre de 1981. Sus criollos, con base léxica inglesa, se parecen bastante, y lo mismo ocurre con sus refranes. Tanto en Belice como en Jamaica, se dice «Sake a mout fish get ketch» sin preguntarse de quién es. Es de quienes lo dicen, ya sea en la cocina, en un muelle o en medio de una discusión. Esta doble atribución no le quita nada a la expresión, sino que le da dos matices.
Lo que dice este proverbio sobre la palabra
En estos refranes, la palabra es un gesto que te compromete. Puede alimentar una conversación, pero también puede servir de cebo. El pez no eligió que lo pescaran, pero sí eligió abrir la boca. Por cierto, esta imagen va más allá del Caribe anglófono, ya que en español se dice «El pez muere por la boca». Cada idioma ha encontrado su animal para recordarnos que una palabra suelta no se puede recuperar. ¿Y en tu país, qué animal paga por haber hablado demasiado?
Preguntas frecuentes
El refrán quiere decir que hablar demasiado te mete en líos. Literalmente, el pez se deja atrapar por su boca.
Se habla en criollo beliceño y en patois jamaicano, dos lenguas criollas con base léxica inglesa.
Sí. En la recopilación *Creole Proverbs of Belize*, de Colville Young (1980), aparece como «Fish get ketch by e mout’», en el número 68.