Eclécticas: las obras del artista de Sainte-Lucien Llewellyn Xavier toman la Fondation Clément. El artista presenta una exposición profundamente personal, a caballo entre la abstracción, el empaste y los fragmentos poéticos.
En esta exposición, Llewellyn Xavier prosigue sus investigaciones sobre el color, la luz y la materia, sin abandonar nunca la libertad del gesto. Dos obras evocan directamente el Caribe – Crónicas de Santa Lucía y Fuego Frío-, pero el conjunto va mucho más allá de las fronteras geográficas, en un espacio creativo abierto.
Conoce a una figura importante de la escena caribeña contemporánea, cuya obra combina color, percepción, espiritualidad y reflexión sobre la creación.
Una práctica libre, entre intuición, materia y percepción
Llewellyn Xavier se describe a sí mismo desde el principio como un artista multimedia, no en el sentido tecnológico de la palabra, sino porque utiliza distintos medios y técnicas. Explica: “Creo que soy, a todos los efectos, un artista multimedia”. Una afirmación sencilla que dice mucho de su enfoque: abierto, sin divisiones y en evolución.
Llewellyn Xavier distingue varios grupos en sus obras. Se mencionan directamente dos obras: Crónicas de Santa Lucía y Fuego frío, con influencias de Martinica. Junto a ellos, presenta grandes lienzos trabajados en impasto -donde la materia se deposita en gruesas capas- y otros más pequeños, fragmentados, con, según sus palabras, “un toque de fantasía”.
Más allá de los títulos, es la relación con la imagen y la percepción lo que estructura su obra. Algunas de sus obras contienen muchos elementos figurativos, pero éstos no son inmediatamente aparentes. “Si las estudias, dependiendo de la distancia, la luz y los reflejos, ves formas diferentes en la obra. Esta atención a la experiencia visual, a la mirada en movimiento, confiere a sus cuadros una dimensión casi meditativa.
Color, material y compromiso sin requerimiento
Cuando se le pregunta por el color, Llewellyn Xavier admite que los colores que utiliza suelen ser muy puros, “sin ánimo de presumir”, dice con humildad. No intenta impresionar ni hacer demostraciones. Su obra se basa en una relación personal con el material y el gesto.
La obra de Llewellyn Xavier no es explícitamente militante, pero está impregnada de experiencias, lugares y encuentros. En particular, habla de su amistad con Laurent Valère, artista de Martinica, al que describe simplemente como “un artista muy bueno”. Esta referencia sobria pero sincera dice mucho de su relación con la comunidad artística caribeña: una relación de intercambio y respeto mutuo, sin prepotencia.
En cuanto a la transmisión de sus conocimientos, su postura es clara. “Si un joven acude a mí y me pregunta: ‘¿Debería hacerme artista? Pero si alguien me dice: ‘Quiero ser artista, eso es lo que quiero hacer’, entonces le animo al 100%”. No se trata de convencer, sino de reconocer una necesidad interior, un deseo declarado. El arte, cree, no es algo que se impone: es algo que se experimenta.
Una exposición para descubrir, sin instrucciones
Con esta exposición en la Fundación Clément, Llewellyn Xavier no propone una narración lineal ni una demostración de estilo. Ofrece un conjunto de obras que pueden abordarse de muchas maneras distintas. Cada una de ellas nos invita a detenernos y a echar una nueva mirada. No proporciona una única clave de lectura de la obra, sino que nos invita a sentir, a mirar de otro modo, a acercarnos, a alejarnos, a dejar que la luz revele lo que se oculta a primera vista.
Una exposición para descubrir en la Fundación Clément
Esta exposición en la Fundación Clément presenta una selección de obras recientes de Llewellyn Xavier, que demuestran la riqueza de su práctica pictórica y su reflexión sobre la percepción, la materia y el gesto artístico.
📍 Exposición : Ecléctica
📅 24.04.2025 al 15.06.2025
📌 Fundación Clément, Le François – Martinica