En 24 al 27 de febrero de 2026los Jefes de Gobierno de CARICOM se reunirán en Basseterre, à San Cristóbal y Nievespara la 50ª Reunión Ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno. Un acontecimiento altamente simbólico, pero sobre todo estratégico, en un momento en que la región del Caribe se enfrenta a una acumulación de retos económicos, climáticos, de seguridad y geopolíticos. El tema elegido, “Más allá de las palabras: Acción hoy para una CARICOM próspera y sostenible”.establece claramente la ambición: ir más allá de las declaraciones de intenciones y pasar a una fase de aplicación concreta.
Presidido por el Primer Ministro de San Cristóbal y Nieves, Dr. Terrance Drewactual Presidente para el primer semestre de 2026, esta conferencia marca un hito importante en la historia de la organización regional, creada para reforzar la integración, la cooperación y la solidaridad entre sus Estados miembros.
Una apertura bajo la bandera de la responsabilidad política
La ceremonia de apertura, prevista para el 24 de febrero en el Marriott Dome de Frigate Bay, marcará el tono político de la cumbre. Los discursos previstos pondrán en perspectiva los compromisos adquiridos por la CARICOM en las últimas décadas, pero también las lagunas persistentes entre las decisiones adoptadas y su aplicación real. Se espera que el discurso del Presidente saliente, el Primer Ministro jamaicano Andrew Holness, ofrezca una evaluación crítica del ciclo anterior, mientras que el Secretario General, La Dra. Carla Barnettnos recordará las prioridades regionales en un contexto internacional inestable.
El reto está claro: demostrar que la CARICOM sigue siendo un marco relevante para responder colectivamente a las crisis contemporáneas.
El mercado único caribeño sigue en el centro del debate
Los temas clave de la agenda incluyen Mercado y Economía Únicos de la CARICOM (CSME). Más de treinta años después de su lanzamiento, el mercado único sigue incompleto. Los debates se centrarán en particular en la libre circulación de personas cualificadas, el reconocimiento de las competencias, la supresión de las barreras no arancelarias y la armonización de las políticas económicas.
Para muchos Estados miembros, la credibilidad de la organización depende hoy de su capacidad para hacer plenamente operativo el CSME, en beneficio tanto de los ciudadanos como de las empresas regionales.
Clima y financiación: una emergencia existencial
La cuestión climática ocupará un lugar central en los debates. Para los estados de la CARICOM, el cambio climático no es una proyección de futuro, sino una realidad cotidiana: aumento del nivel del mar, huracanes más frecuentes, presión sobre los recursos naturales. Los jefes de gobierno debatirán sobre el acceso a la financiación climática, la reforma de los criterios de vulnerabilidad y el reconocimiento internacional de la situación específica de los pequeños estados insulares.
La organización debe reafirmar una posición colectiva firme a favor de la justicia climática y de un mejor acceso a los mecanismos financieros internacionales.
Seguridad alimentaria y resiliencia regional
Otra prioridad estratégica es la seguridad alimentaria y nutricional. La gran dependencia de la región de las importaciones expone a los países de la CARICOM a las crisis externas, ya sean económicas, sanitarias o logísticas. Los debates se centrarán en reforzar la producción agrícola regional, la transformación local y la resistencia de las cadenas de suministro.
Más allá de la agricultura, se espera una reflexión más amplia sobre la soberanía alimentaria caribeña.
Seguridad regional y delincuencia transnacional
La seguridad es también uno de los temas principales de la cumbre. La delincuencia organizada, el tráfico de armas, la violencia urbana y los flujos ilícitos son retos comunes a los que se enfrentan los Estados miembros de la CARICOM. Los dirigentes examinarán los mecanismos de cooperación existentes y las formas de reforzar la acción colectiva, sobre todo en lo que respecta al intercambio de información y la coordinación operativa.
La seguridad se considera ahora un requisito previo para el desarrollo económico y social de la región.
Transporte y conectividad: un freno estructural a la integración
El transporte intrarregional sigue siendo una cuestión delicada. Los elevados costes, la conectividad limitada y la dependencia de centros externos dificultan la movilidad de los ciudadanos y la circulación de mercancías dentro de la CARICOM. Los Jefes de Gobierno deberían reevaluar las opciones existentes para mejorar la conectividad aérea y marítima, un elemento clave de la integración regional.
Reparaciones y relaciones internacionales
La cuestión de las reparaciones por la esclavitud y el colonialismo seguirá en el orden del día, como continuación de los trabajos de la Comisión de Reparaciones de la CARICOM. Al mismo tiempo, las relaciones exteriores serán objeto de debates en profundidad, ilustrados por la presencia de socios internacionales, especialmente de Arabia Saudí y África, señal de la diversificación diplomática y económica que se está produciendo.
Una cumbre bajo presión
La conferencia finaliza el 27 de febrero Mediante una conferencia de prensa final en el St Kitts Marriott. Más allá de los comunicados oficiales, esta 50ᵉ cumbre será juzgada por su capacidad de producir directrices claras y mensurables que vayan seguidas de acciones.
Es mucho lo que está en juego: demostrar que la integración regional puede seguir siendo una palanca concreta para el desarrollo, la resiliencia y la soberanía en un mundo cambiante.
La 50ᵉ Reunión Ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno es un encuentro oficial que reúne a los dirigentes de los Estados miembros de la CARICOM para fijar la dirección política, económica y diplomática de la región del Caribe.
Los debates se centrarán en el Mercado Único del Caribe (CSME), la financiación climática, la seguridad alimentaria, la seguridad regional, el transporte intracaribeño, las reparaciones y las relaciones internacionales.
Esta cumbre marca una etapa simbólica y estratégica, con grandes expectativas de resultados concretos. Tiene lugar en un contexto de presiones económicas, climáticas y geopolíticas que exigen una acción regional coordinada y eficaz.