El 19 de noviembre, el Centro Europe Direct Antillas-Guyana (CEDAG), en colaboración con COMOB Martinica y DRAJES Martinica, organizó dos sesiones de debate con motivo de la visita de Flora Goudappel, especialista en derecho constitucional europeo y representante de Europe Direct Curaçao. El objetivo de la reunión era conocer mejor los vínculos entre las Regiones Ultraperiféricas (RUP) y los Países y Territorios de Ultramar (PTU) y la Unión Europea. Formaba parte de un deseo compartido de explorar lo que significa concretamente la dinámica de las RUP y los PTU para los territorios caribeños.
La visita formaba parte de un proceso iniciado hace un año: Curaçao quería conocer mejor Martinica, su estatus europeo y las posibilidades de cooperación en el Caribe. Un territorio de 160.000 habitantes, que acaba de celebrar con orgullo su histórica primera clasificación para la Copa del Mundo, manifestaba su deseo de forjar relaciones concretas con otro territorio insular vecino… y además europeo. Era una forma de demostrar que, más allá de los acuerdos institucionales, la cooperación se basa ante todo en iniciativas humanas.
Los estatutos europeos estructuran las relaciones caribeñas
Durante los debates, Flora Goudappel puso de relieve las diferencias entre los estados OR y OCT.
Las regiones ultraperiféricas -como Martinica, Guayana Francesa y las Islas Canarias- forman parte plenamente de la Unión Europea y se benefician de excepciones adaptadas a sus realidades insulares y económicas.
Los PTU, incluido Curaçao, no forman parte de la Unión Europea, pero tienen una posición preferente que les da acceso al mercado europeo y la oportunidad de desarrollar asociaciones. Estas diferencias estructuran profundamente las relaciones en la región.
Para ilustrar estas distinciones, Flora Goudappel se basó en situaciones de la vida real: las presiones migratorias en las Islas Canarias, las decisiones nacionales relativas al visado Schengen y los debates en los Países Bajos en torno a los cambios previstos en el estatuto de Bonaire y San Eustaquio. Estas realidades ilustran cómo Los marcos OR y OCT conforman las trayectorias de cada territorio.
Construir la cooperación europea: un mecanismo para trabajar juntos
Una idea fuerte surgió varias veces: para utilizar los fondos europeos, hay que tener las competencias necesarias.
El trabajo realizado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) durante dieciocho meses ha puesto de manifiesto un verdadero reto: es necesario reforzar la coordinación entre la Unión Europea, el Estado, la Región y los agentes operativos para permitir un acceso más fluido a los fondos. Cuando uno de estos vínculos se debilita, todo el proceso se complica, sobre todo para las RUP y los PTU.
La caja de herramientas de la OCDE -ahora accesible a través del Centre Europe Direct Antilles-Guyane (CEDAG)- se ha diseñado para apoyar a los equipos locales, facilitar su trabajo y hacer más accesibles los programas europeos.
La asociación Bwa Lansan también compartió su experiencia, ilustrando cómo el dominio gradual de los programas puede transformar el alcance de un proyecto y mejorar la cooperación entre las RUP y los PTU.
Dinámica caribeña: donde confluyen Martinica y Curaçao
A continuación, los debates giraron en torno al lugar de Martinica y Curaçao en ámbitos regionales como el Foro del Caribe del Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (CARIFORUM) y la Comunidad del Caribe(CARICOM).
El Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y el CARIFORUM abre un amplio abanico de perspectivas: movilidad de los jóvenes, programas educativos, proyectos económicos o medioambientales, todos ellos ámbitos en los que las RUP y los PTU pueden encontrar puntos en común.
Martinica y Curaçao son observadores de la CARICOM. Pueden asistir a las reuniones y participar en los debates, pero no tienen todas las prerrogativas. En el caso de Martinica, esta posición está aún pendiente de ratificación por Francia, condición necesaria para que este estatuto sea plenamente operativo. Los debates pusieron de manifiesto la importancia de conocer mejor estos mecanismos para que las autoridades locales de Martinica puedan evaluar lo que estos espacios regionales pueden ofrecerles realmente.
Una jornada de intercambios sinceros y preguntas compartidas
Cuando los participantes tomaron la palabra, las presentaciones revelaron un mosaico de procedencias: funcionarios de autoridades locales, agentes turísticos, dirigentes de asociaciones, profesionales de la movilidad internacional. Todos compartían el mismo deseo: forjar vínculos más fuertes entre los territorios caribeños, a pesar de las fronteras administrativas, las lenguas diferentes y los estatus divergentes.
Varios participantes plantearon preguntas concretas, mientras que otros compartieron sus propias experiencias. Los debates se caracterizaron por su franqueza, lucidez y un deseo compartido de comprender cómo podemos avanzar juntos de forma práctica.
Esta dinámica colectiva ha dado cuerpo a la idea de que la cooperación regional no es sólo un principio institucional: se construye a partir de las voces, expectativas, necesidades y ambiciones de cada parte, y de la articulación sutil de las realidades de las RUP y los PTU.
Un camino común a escribir entre Europa y el Caribe
A medida que se acercaba el final de la reunión, surgió una sensación clara: Martinica y Curaçao tienen un terreno fértil para desarrollar proyectos conjuntos. Movilidad, educación, ecología, economía local, innovación, cultura… las posibilidades son numerosas, siempre que los territorios puedan movilizar las herramientas europeas y regionales de forma coherente, tal y como fomentan los mecanismos RUP y PTOM.
Los debates del 19 de noviembre allanaron el camino. Un camino en el que la colaboración se hace posible, en el que los marcos europeos se hacen más claros, y en el que los territorios caribeños encuentran espacios para encontrarse de una manera diferente.
Ese día, la cooperación tomó forma en las voces presentes, pero también en el deseo de prolongar estos intercambios más allá de este encuentro, para construir una relación duradera, adaptada a las realidades del Caribe y a las ambiciones de cada territorio, una dinámica valiosa en todas las relaciones OR-OCT.
FAQ - RUP y PTU en la región del Caribe
Las Regiones Ultraperiféricas (RUP) forman parte de pleno derecho de la Unión Europea y aplican la legislación europea, con adaptaciones debidas a su insularidad. En cambio, los Países y Territorios de Ultramar (PTU) no forman parte de la Unión Europea, pero gozan de un estatuto preferente que permite una cooperación más estrecha, sobre todo en los ámbitos económico y educativo.
Martinica, como RUP, y Curaçao, como PTU, comparten retos comunes: movilidad de los jóvenes, transición ecológica, economía local, educación e innovación. Su cooperación permite utilizar las herramientas europeas y caribeñas de forma complementaria, abriendo perspectivas regionales hasta ahora poco explotadas.
Los programas europeos -movilidad, formación, asociaciones, programas regionales- ofrecen a las RUP y los PTU oportunidades concretas de colaboración. El conjunto de herramientas desarrollado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ayuda a los agentes de los territorios a aprovechar mejor estos programas.