Tori Elle, una estrella emergente de Santa Lucía, se está convirtiendo en la nueva sensación de la escena musical caribeña. Su último single, “Bad Princess”, ha causado sensación, propulsando a esta joven de 25 años a la vanguardia de la escena musical internacional. En una entrevista exclusiva, habla de su carrera, sus ambiciones y los retos a los que se enfrenta como mujer en la industria musical.
Un ascenso meteórico desde sus inicios
Nacida como Tori Terri Leonce el 14 de noviembre de 1999, Tori Elle empezó su carrera publicando versiones en YouTube. Rápidamente se dio a conocer y actuó en algunos de los escenarios más importantes de Santa Lucía, como los Premios Empresariales y el certamen Miss Independencia. Su primer éxito “Call Me”, en colaboración con Chemis en 2017, marcó el comienzo de una serie de éxitos y colaboraciones con artistas locales como Shemmy J, Arthur Allain y Rashaad.
"Princesa mala": Un tema que marca un punto de inflexión
Su último single “Bad Princess” marca una evolución en su estilo musical. “Es una canción que escribí hace cuatro años, pero sentí que tenía que esperar el momento adecuado para lanzarla”, explica Tori Elle. “Representa una versión más madura de mí misma, una mujer que ha crecido y experimentado cosas.
Esta canción mezcla hábilmente pop, R&B y sonidos caribeños, reflejando la identidad musical única de la artista. “No quiero que me encasillen”, dice. “Mi música evoluciona conmigo y no me da miedo explorar nuevos territorios”.
Los retos de ser mujer en la industria musical
Tori Elle no rehúye las dificultades de ser mujer en el negocio de la música. “Sigue habiendo mucha doble moral”, se lamenta. “Los hombres pueden decir lo que quieran en sus canciones, pero en cuanto una mujer habla de sexualidad, se la juzga.
La artista hace campaña por una mayor igualdad y respeto para las mujeres en la industria. “Tenemos que cambiar esta mentalidad. Artistas femeninas internacionales como Megan Thee Stallion o Cardi B son celebradas por su sensualidad, pero las artistas locales son criticadas por lo mismo. Es hipócrita.
Conciliar carrera y maternidad
Tras haber sido madre recientemente, Tori Elle compagina su carrera musical con su papel de madre. “La maternidad me ha hecho estar aún más motivada y decidida”, confiesa. “Quiero demostrar a mi hija que ningún sueño es demasiado grande y que, con trabajo duro y perseverancia, se puede conseguir cualquier cosa.
Esta nueva experiencia también influye en su proceso creativo. “Ser madre ha aportado nuevas perspectivas a mi música. Se refleja en algunas de mis letras y en la forma de abordar ciertos temas”.
El futuro de la música en Santa Lucía
Tori Elle es optimista sobre el futuro de la escena musical de Santa Lucía, pero señala los retos que tiene por delante. “Tenemos una enorme cantidad de talento aquí, pero sigue faltando apoyo local e institucional para que nuestros artistas se abran paso internacionalmente”, explica.
Pide un cambio de mentalidad: “Tenemos que promocionar a nuestros artistas antes de que sean reconocidos en el extranjero. Esto es crucial para el desarrollo de nuestra industria musical”.
Proyectos futuros y colaboraciones soñadas
Aunque discreta sobre sus planes inmediatos, Tori Elle no oculta su ambición. “Tengo grandes cosas en proyecto, pero todavía no puedo revelar nada”, dice con una sonrisa pícara.
Cuando se le pregunta con qué artista internacional le gustaría más colaborar, su respuesta es inmediata: “Michael Jackson, sin dudarlo. Vivo o muerto, sería él”.
Una estrella emergente que hay que seguir de cerca
Tori Elle es la encarnación del renacimiento de la música caribeña. Con su talento, determinación y autenticidad, está llamada a convertirse en una figura clave de la escena musical internacional. Su inspiradora carrera y su compromiso con la igualdad en la industria la convierten en una artista a seguir de cerca en los próximos años.
Mientras “Mala princesa” sigue escalando posiciones en las listas de éxitos, una cosa es cierta: Tori Elle no ha terminado de sorprendernos y de traspasar los límites de la música caribeña.