El 2 de diciembre de 2025, en el auditorio del Crédit Agricole de la Place d’Armes de Lamentin, el Comité Martiniquais du Tourisme (CMT) y la Cámara de Agricultura de Martinica reunieron a agricultores y responsables de proyectos para trabajar por un mismo objetivo: hacer del agroturismo un sector estructurado y reconocido en Martinica.
El encuentro, organizado con el apoyo de laasociación Voyaj an Tè Matinik, alternó presentaciones sobre los temas en juego, sesiones de debate y talleres temáticos. Entre ellos, los testimonios de
Potencial agrícola que puede cambiar la forma de ver el destino
El agroturismo en Martinica se basa en una realidad tangible: el rico patrimonio agrícola y paisajístico de la isla. La diversidad de los cultivos, la presencia de la caña de azúcar y los cultivos alimentarios, los huertos criollos, el saber hacer en materia de transformación, el relieve y las zonas rurales vírgenes. La agricultura tiene una historia, unas recetas y unas prácticas que atraen cada vez a más visitantes en busca de encuentros y significados.
Para Bruno Brival, este potencial puede satisfacer una creciente demanda de autenticidad. El objetivo es demostrar que Martinica no es sólo un destino de playa y deportes náuticos. El agroturismo en Martinica abre otras puertas: descubrimiento de la biodiversidad, inmersión en las granjas, experiencias culinarias, alojamiento rural, visitas educativas.
Para Maëlys Limerri, uno de los puntos fuertes del agroturismo en Martinica reside en la diversidad de los servicios que se ofrecen. Señala que puedes encontrar alojamiento en la granja, así como instalaciones de recepción para el público, visitas educativas, granjas educativas, eventos, alquiler de salas, venta directa, circuitos cortos e incluso transformación y venta en la granja. Incluso cuando dos estructuras ofrecen alojamiento, la experiencia nunca es exactamente la misma. En su opinión, esta mezcla ecléctica es una ventaja, siempre que se apoye y estructure mejor para que los agricultores puedan desarrollar sus proyectos.
El trabajo realizado por la CMT y la Cámara de Agricultura ya ha identificado 78 explotaciones con potencial agroturístico, 12 de las cuales están especialmente avanzadas en su estructuración. El objetivo es contar con entre 50 y 100 operadores operativos de aquí a 2030, un umbral que se considera necesario para dar a la oferta un perfil elevado ante el mercado turístico.
De la compartimentación a la alianza entre turismo y agricultura
El estudio realizado sobre el sector puso de manifiesto una verdadera fractura entre la agricultura y el turismo. Maïlys Limery y Bruno Brival lo subrayan: por un lado, los agricultores ya reciben al público, organizan circuitos, ofrecen alojamiento y venden directamente; por otro, existe un ecosistema turístico estructurado, con agencias receptivas, operadores turísticos, agencias de viajes y campañas de promoción.
El objetivo de esta iniciativa es acercar estos dos mundos. El Comité Martiniquais du Tourisme y la Cámara de Agricultura han decidido trabajar juntos para desarrollar un enfoque común de la estructuración del agroturismo en Martinica. El objetivo es ayudar a los profesionales a alcanzar la excelencia mejorando sus competencias, desarrollar una oferta turística responsable y de calidad que beneficie a todos, y asegurar el futuro a largo plazo de los implicados.
El objetivo es convertir el agroturismo en Martinica en una industria estructurada, con una gestión concertada, una gobernanza clara y una estrategia de desarrollo a largo plazo. El objetivo declarado es que Martinica sea identificada como un auténtico destino de agroturismo en 2030.
Talleres para dar a conocer la realidad sobre el terreno
El acto del 2 de diciembre reunió en un mismo lugar a todos los que ya participan en el agroturismo a diario, o a los que les gustaría participar. En la primera parte de la reunión se reiteraron los fundamentos: el agroturismo es una actividad complementaria de la agricultura, con un vínculo directo con la granja. Las relaciones humanas, la hospitalidad y el compartir están en el centro del proyecto, así como el respeto de las normas que rigen el alojamiento, la restauración y la acogida del público.
La segunda parte se organizó en torno a cinco talleres, cada uno sobre un tema clave.
Un taller se dedicó a “Pensar y desarrollar tu actividad o proyecto de agroturismo”. En él se destacó la necesidad de apoyo desde el momento en que surge la idea: clarificar el proyecto, comprender la normativa, analizar la demanda y conseguir financiación.
Otro taller se centró en la “Calidad y desarrollo sostenible de la empresa”. Los debates versaron sobre las etiquetas, la seguridad, la calidad de la recepción, la gestión del agua, la energía y los residuos, así como las prácticas de permacultura, agroecología y agricultura ecológica. El reto es ser coherente con las prácticas que respetan el suelo, la biodiversidad y los recursos naturales, teniendo en cuenta al mismo tiempo las limitaciones económicas.
Un tercer taller se dedicó a la “Promoción y comercialización del producto agroturístico”. Los agricultores describieron la comercialización como un trabajo en sí mismo, que implica comprender el papel de los receptivos, los operadores turísticos, las agencias de viajes y las herramientas digitales. Pidieron apoyo en comunicación, tecnología digital, idiomas y organización de su tiempo.
Los dos últimos talleres versaron sobre ” La experiencia del cliente en las actividades culinarias y de eventos” y ” La experiencia del cliente en el alojamiento y las actividades de ocio y eventos”. En ellos se puso de manifiesto la necesidad de una mano de obra cualificada capaz de entender las operaciones y de acoger al público, la necesidad de formalizar los procesos para garantizar una calidad constante, y la cuestión de la calidad de vida de los responsables, que a menudo están muy ocupados. Algunos testimonios mencionan una sobrecarga diaria de trabajo, a veces hasta el punto de tener que rechazar servicios para mantener un equilibrio personal.
Una trayectoria a construir hasta 2030
La reunión del 2 de diciembre de 2025 reunió en torno a la misma mesa a agricultores, representantes institucionales y agentes del turismo. También puso de relieve una línea de fuerza compartida: el agroturismo en Martinica es una palanca de diversificación y desarrollo rural, pero sólo podrá desempeñar plenamente su papel si se le acompaña, estructura y apoya.
Los equipos de la CMT y la Cámara de Agricultura han anunciado su intención de transformar las reacciones de los talleres en un programa de acción plurianual. El objetivo es ofrecer cursos de formación específicos, actos y herramientas para estructurar mejor la oferta, y seguir cartografiando a los agentes implicados en el agroturismo en
PREGUNTAS FRECUENTES
Porque la región tiene un potencial agrícola excepcional, con su diversidad de cultivos, su saber hacer local, sus paisajes vírgenes y su rica biodiversidad. El agroturismo es una forma de aprovechar al máximo estos activos, al tiempo que ofrece a los agricultores una fuente adicional de ingresos y una forma de transmitir sus prácticas.
Las partes interesadas han identificado una serie de cuestiones: la necesidad de apoyo desde el inicio de los proyectos, el desarrollo de competencias (gestión, idiomas, hospitalidad, comunicación), las dificultades para contratar personal cualificado, las limitaciones de infraestructura y la necesidad de dar mayor visibilidad a las explotaciones agroturísticas.
El objetivo es que Martinica sea reconocida como un auténtico destino de agroturismo en 2030, con entre 50 y 100 agentes plenamente operativos, una oferta estructurada y profesionales formados capaces de ofrecer experiencias de calidad en toda la región.