Antigua y Barbuda acaba de ser nominada Mejor Destino Culinario Emergente del Caribe 2025 por los respetadísimos World Culinary Awards. Y no es casualidad. Durante los últimos tres años, la Autoridad de Turismo de Antigua y Barbuda (ABTA) ha trabajado activamente para reposicionar la imagen del país, antes asociada a sus playas, hacia una narrativa profundamente arraigada en la gastronomía, el terruño y la identidad cultural.
Nominación por los World Culinary Awards, una garantía de credibilidad
Este reconocimiento rinde homenaje a los esfuerzos de todo un ecosistema: desde chefs de talento y productores locales hasta artesanos de la calle y responsables políticos. El Ministro de Turismo, Charles Fernandez, lo resumió bien: “Esta nominación es un reflejo de nuestro rico patrimonio culinario, y una celebración de los talentos que hacen brillar nuestra identidad nacional.”
Le Mois de la Gastronomie: un pilar de la transformación culinaria
Desde la tradicional Restaurant Week hasta un mes completo de eventos
El núcleo de esta transformación es el Mes de la Gastronomía. Este programa emblemático, puesto en marcha por la ABTA, ha visto cómo la antigua Semana del Restaurante evolucionaba hasta convertirse en una serie de eventos inmersivos de un mes de duración. Cada edición ofrece una inmersión en la cocina de Antigua y Barbuda, mucho más allá del menú de un restaurante.
FAB Fest: un escaparate artístico y culinario
El FAB Fest (Festival de Comida, Arte y Bebida) se ha convertido en una cita ineludible este mes. En él participan los mejores chefs de ambas islas, mixólogos creativos, artistas locales y productores apasionados. Todo ello en un ambiente de demostraciones culinarias, conciertos, degustaciones y exposiciones de artesanía.
Comer como un lugareño: mapear la autenticidad
Otra iniciativa emblemática: Come como un local. Se trata de un mapa digital interactivo en el que aparecen vendedores certificados, puestos callejeros y pequeñas direcciones a menudo desconocidas para los turistas. Este proyecto fomenta la exploración responsable y auténtica del país, promoviendo la comida casera, las recetas de la abuela y los lugares frecuentados por los lugareños.
Foro Alimentario del Caribe: pensando en el futuro culinario de la región
Pensamiento estratégico sobre seguridad alimentaria e innovación
En Antigua y Barbuda no sólo se cocina: el país también piensa en el futuro. El Foro Alimentario del Caribe, organizado en el marco del Mes de la Gastronomía, reúne a cocineros, empresarios, investigadores y dirigentes políticos de todo el Caribe. Juntos abordan los temas de la seguridad alimentaria, la innovación culinaria, la transmisión de conocimientos y la agricultura sostenible.
De cocineros a políticos: un diálogo interdisciplinar
Este foro va mucho más allá de una simple manifestación. Crea un espacio para el diálogo entre profesiones, donde un chef puede debatir sobre legislación alimentaria con un diputado, o un agricultor con un investigador sobre el impacto del cambio climático. Esta fertilización cruzada de ideas confiere a Antigua y Barbuda un papel de laboratorio culinario regional.
Una ambición impulsada por cifras comprometidas
Colin C. James: 365 playas, 365 sabores
El Director General de la ABTA, Colin C. James, resume perfectamente el nuevo eslogan del país: “Hemos pasado de 365 playas a 365 sabores”. Esta transformación no pretende borrar la imagen costera, sino añadirle una capa de profundidad cultural y gustativa.
Shermain Jeremy: identidad, orgullo y comunidad
Al frente de la coordinación del Mois de la Gastronomie, Shermain Jeremy es una figura clave. Insiste: “Lo que hemos construido va más allá de la comida. Se trata de identidad, orgullo y comunidad”. Para ella, cada vendedor ambulante, mixólogo y artista contribuye a esta dinámica colectiva.
Antigua y Barbuda es ahora una referencia en el panorama culinario del Caribe. La nominación de Antigua y Barbuda como Mejor Destino Culinario Emergente del Caribe 2025 por los World Culinary Awards es un hito significativo en un proyecto colectivo, ambicioso y profundamente arraigado. Detrás de cada plato que se sirve en estas islas, hay una historia, una memoria, un saber hacer. Y esta riqueza merece ser celebrada, compartida… y saboreada.