Frente a un buque de 6.000 TEU iluminado y operando en plena noche, en la novena planta del Poséidon, a vista de pájaro de la terminal de Fort-de-France, el lanzamiento del servicio marítimo PCRF XL apoyado por CMA CGM ofreció una escena reveladora de la transformación en curso.
Bajo los focos de la terminal, los transbordadores portuarios y los contenedores se mueven al ritmo de las operaciones nocturnas, proporcionando una visión de la infraestructura logística que une diariamente Martinica con el resto del mundo.
Pero detrás de este mecanismo portuario se esconde una cuestión más amplia: ¿y si estas nuevas rutas marítimas, además de transportar mercancías, contribuyeran también a redefinir el lugar de los territorios caribeños en los intercambios económicos y culturales de la región?
A escala regional, estas conexiones también podrían facilitar la organización de exposiciones itinerantes, así como el transporte de obras, instrumentos o producciones audiovisuales entre las islas, una realidad logística a menudo decisiva para los proyectos culturales en el Caribe.
Apoyado por CMA CGM, el servicio PCRF XL forma parte de una transformación gradual de los enlaces marítimos entre Europa, los territorios franceses del Caribe, el Caribe regional y América Latina.
En los últimos veinte años aproximadamente, los buques que operan en estas rutas han experimentado varios cambios importantes: unidades de 1.700 TEU hasta 2006, luego buques de 2.200 TEU, seguidos de buques de 3.500 TEU y, por último, buques portacontenedores de 6.000 TEU desplegados ahora por CMA CGM desde 2026.
Este aumento de capacidad ilustra un cambio de escala. También refleja una ambición más amplia: reforzar la posición de los territorios franceses del Caribe en los grandes flujos marítimos que unen Europa, América Latina y toda la cuenca del Caribe, en el marco de una estrategia apoyada en particular por CMA CGM.
Una posición estratégica entre el Caribe y América Latina
La estrategia se basa en gran medida en la posición geográfica de la región. Situadas cerca de las grandes rutas marítimas que unen Europa, América del Norte, América Latina y el Canal de Panamá, Martinica y Guadalupe se encuentran en la encrucijada de varias zonas económicas, una posición que CMA CGM destaca también en sus análisis logísticos…
Como nos recordó Guillaume de Chastellux al presentar el proyecto:
“Las Antillas son la puerta de entrada al Caribe. Estamos en la encrucijada de América Latina, frente al Canal de Panamá con su apertura al océano Pacífico, y con Europa y el Mediterráneo al otro lado.
En este contexto, la modernización de las infraestructuras portuarias y la llegada de barcos más grandes no son sólo avances técnicos. Contribuyen a reposicionar los territorios del Caribe francés en el comercio regional e incluso internacional.
El proyecto de hub marítimo dirigido por CMA CGM en colaboración con los Grandes Puertos Marítimos de Martinica y Guadalupe tiene como objetivo aumentar la capacidad global de transbordo de las dos islas hasta unos 300.000 TEU anuales. 300.000 TEU al añofrente a los 68.000 actuales.
Considerar las oportunidades a escala regional
Además de las infraestructuras, los responsables del Grupo destacaron la dimensión regional de este desarrollo en la presentación organizada por CMA CGM.
Guillaume de Chastellux lo dijo explícitamente:
“Invito absolutamente a todos nuestros clientes y socios a que salgan de su territorio y examinen las oportunidades de la región: comercio, industria, transformación, reexportación, consolidación de mercancías. Todo el campo de posibilidades es muy amplio.
Esta invitación a ampliar las perspectivas es una referencia directa a la dinámica regional del Caribe y América Latina. En esta zona, formada por archipiélagos, costas y territorios continentales, el mar sigue siendo un vector central del comercio, una realidad que CMA CGM destaca regularmente en sus estrategias de desarrollo regional.
Reforzar las conexiones marítimas puede facilitar los flujos comerciales, pero también fomentar nuevas formas de cooperación entre regiones.
Raíces locales y culturales
Aunque la dimensión logística del proyecto es fundamental, el acto también sirvió para recordar que las acciones del Grupo forman parte de un entorno territorial más amplio. A través de su fundación y de iniciativas locales, CMA CGM apoya una serie de proyectos sociales, culturales y medioambientales en los territorios del Caribe francés.
Estos compromisos incluyen el apoyo a la Yole ronde de Martinicauna disciplina náutica emblemática del patrimonio marítimo de Martinica y símbolo vivo de la relación entre el mar y la identidad de la isla.
El Grupo también apoya las iniciativas de inserción profesional de los jóvenes, en particular a través de programas realizados con la RSMALa empresa también participa en varias iniciativas solidarias con organizaciones locales como el Banco de Alimentos y la Cruz Roja. Este compromiso se complementa con una serie de iniciativas medioambientales, sobre todo para preservar el manglar.
Una nueva etapa en el papel marítimo de Martinica
Hoy tres líneas marítimas de CMA CGM sirven al puerto de Fort-de-France. En el horizonte 2027este número debería alcanzar seis líneascomo parte de una red más amplia de unas diecinueve líneas que operan en la región del Caribe. Este desarrollo podría reforzar la posición de Martinica en el comercio regional, al facilitar las conexiones entre las islas del Caribe, América Central y del Sur y Europa.
A medida que se desarrollan estas conexiones, surge otra cuestión: cómo estas nuevas rutas marítimas podrían, con el tiempo, contribuir también a ampliar la influencia de los territorios caribeños en la región y fuera de ella.
El Caribe se encuentra en la encrucijada de las principales rutas marítimas que unen Europa, Norteamérica, Latinoamérica y el Canal de Panamá. Por tanto, la mejora de las conexiones marítimas puede facilitar el comercio, reforzar las relaciones económicas regionales y aumentar el flujo de mercancías entre las islas y los continentes vecinos.
El servicio PCRF XL pretende modernizar los enlaces marítimos entre Europa, los territorios franceses del Caribe, el Caribe regional y América Latina. El uso de buques de 6.000 TEU aumentará la capacidad de transporte y mejorará la eficacia logística en la región.
Su posición geográfica en el corazón de la cuenca del Caribe es una ventaja estratégica. Situadas entre Europa, América Latina y las rutas marítimas del Canal de Panamá, pueden utilizarse como centros de transbordo para redistribuir mercancías a las islas vecinas y a los mercados regionales.
La RORC Caribbean 600 regresa este lunes 23 de febrero de 2026 para su 17ª edición con salida desde English Harbour, Antigua. Organizada por el Royal Ocean Racing Club, esta regata oceánica de 600 millas náuticas sin escalas se ha consolidado como una de las principales pruebas del calendario internacional de vela. En menos de dos décadas, se ha consolidado como un acontecimiento de referencia en el Caribe, atrayendo cada año a una prestigiosa flota y a tripulaciones de todo el mundo.
Para esta edición de 2026 se han inscrito 57 barcos, que reúnen a cerca de 500 regatistas de más de treinta países. Desde el Mini 6.50 hasta los maxi yates de 100 pies, la diversidad de los barcos inscritos atestigua el atractivo de la regata y su posicionamiento único, a la vez accesible para las tripulaciones experimentadas y temida por los grandes nombres de la vela oceánica.
Una ruta caribeña espectacular y exigente
El principio de la RORC Caribbean 600 no ha cambiado desde su creación: salida y llegada en Antigua, para un recorrido sin escalas de 600 millas náuticas alrededor de once islas del Caribe. En el mapa, la ruta parece clara. En el mar, es especialmente complejo.
Tras la salida de English Harbour, la flota se dirigió hacia el norte, al Canal de Anguila, antes de iniciar un descenso gradual hacia el sur, hasta Les Saintes, en Guadalupe, antes de volver a subir hacia Antigua. Por el camino, las tripulaciones pasaron por Barbuda, Nieves, San Cristóbal, Saba, San Bartolomé, Montserrat y Redonda. Esta ruta ofrece un compendio de las realidades de la navegación caribeña, donde la belleza del paisaje va de la mano de constantes desafíos técnicos.
La dificultad de la RORC Caribe 600 reside principalmente en los efectos del relieve y los fenómenos meteorológicos locales. Los vientos pueden arreciar repentinamente al pasar ciertos cabos, y luego bajar de intensidad en las zonas resguardadas por las islas montañosas. Las corrientes entre islas, los efectos venturi en los canales y las largas navegaciones nocturnas exigen una vigilancia constante. En esta regata, un conocimiento detallado del terreno y la capacidad de anticipar la estrategia pueden resultar decisivos.
Una flota internacional de primera clase
Como cada año, la regata reunió a una flota de avezados profesionales y navegantes aficionados muy experimentados. Los veloces maxi-yates y multicascos acaparan gran parte de la atención mediática, sobre todo cuando se trata de ganar en tiempo real. Su potencia y velocidad los convierten en protagonistas del espectáculo, capaces de completar el recorrido en pocos días cuando las condiciones son favorables.
Pero el interés deportivo de la RORC Caribbean 600 reside también en las clases intermedias, en particular los Class40 y los barcos IRC. En estas categorías, las diferencias se reducen a menudo a la regularidad, la precisión de las maniobras y la gestión de las transiciones meteorológicas. Cada milla navegada puede tener un impacto directo en la clasificación final en tiempo compensado. La presencia de barcos más pequeños, como el Mini, es un recordatorio de que esta regata es ante todo un desafío humano. Navegar sin parar exige una resistencia física y mental considerable.
La participación caribeña refuerza la identidad de la carrera
La presencia de regatistas de las Antillas francesas añadió una dimensión regional particularmente fuerte a esta edición. Marineros de Martinica y Guadalupe estuvieron en la salida, sobre todo a bordo de la Clase40. Martinica Horizonte. Su participación subraya la creciente importancia de la vela oceánica en el Caribe y el deseo de los talentos locales de competir contra los mejores equipos internacionales.
Para estos patrones, la RORC Caribbean 600 es mucho más que una competición. Es una oportunidad para medirse con los más altos estándares, adquirir experiencia en un curso técnico y elevar el perfil de la industria náutica caribeña. En una región donde el mar está en el corazón de nuestra identidad, su compromiso ayuda a promover los conocimientos marítimos locales.
Antigua, un centro estratégico para la navegación internacional
La elección de Antigua como salida y llegada de la RORC Caribbean 600 es lógica. A lo largo de los años, la isla se ha consolidado como una de las capitales náuticas del Caribe. Su infraestructura portuaria, sus favorables condiciones meteorológicas en febrero y su cultura marítima la convierten en un lugar ideal para una regata de esta envergadura.
Además del aspecto deportivo, el acontecimiento genera importantes beneficios económicos para la región. Las tripulaciones, los equipos técnicos y el personal de apoyo suelen permanecer en el lugar durante varias semanas, contribuyendo a la actividad de los puertos deportivos, hoteles, restaurantes y servicios náuticos. De este modo, el RORC Caribbean 600 contribuye a la reputación internacional de Antigua y, más ampliamente, a la promoción del Caribe como destino líder de la navegación oceánica.
Una carrera que muestra la excelencia caribeña
A lo largo de los años, el RORC Caribbean 600 se ha convertido en un verdadero barómetro de la excelencia náutica en la región. Pone de relieve la capacidad de los territorios caribeños para acoger acontecimientos deportivos internacionales de alto nivel, al tiempo que promueve sus características marítimas específicas.
Esta regata ilustra también la forma en que el mar une a las islas. Al rodear once territorios en el espacio de unos pocos días, las tripulaciones atraviesan un espacio marítimo común que trasciende las fronteras administrativas. De este modo, la RORC Caribbean 600 encarna una forma de continuidad caribeña, en la que la navegación se convierte en un vector de conexiones regionales.
La edición de 2026 ya está en marcha
La salida de la 17ª edición de la regata se dio el lunes 23 de febrero a las 11 de la mañana, hora local, desde English Harbour. Desde las primeras horas de la regata, las decisiones estratégicas empezaron a influir en la clasificación. Los pasos al norte de Antigua y en los canales interinsulares se encuentran entre las zonas más vigiladas, ya que pueden crear brechas significativas.
Durante los próximos días, la regata debería ofrecer un espectáculo constante, con altas velocidades, reposicionamientos tácticos y gestión de la resistencia de las tripulaciones. Esta edición de 2026 promete ser una de las más abiertas de los últimos años, con una densa flota internacional y unas condiciones meteorológicas que probablemente deparen algunas sorpresas. Para los observadores del panorama de la vela caribeña, la RORC Caribbean 600 sigue siendo un acontecimiento clave. Más allá del rendimiento deportivo, encarna la vitalidad marítima de la región y su lugar entre las grandes competiciones internacionales.
La 17ª edición comenzó el lunes 23 de febrero de 2026 con una salida desde English Harbour en Antigua.
La regata recorre 600 millas náuticas sin escalas alrededor de once islas del Caribe, desde el norte de Anguila hasta Guadalupe, antes de regresar a Antigua.
Eleva el perfil internacional de la región en el ámbito de la vela oceánica, promociona a los navegantes caribeños y genera beneficios económicos para Antigua y los territorios que atraviesa.
Semana Náutica de Schoelcher está actualmente en el centro de la actualidad náutica de Martinica. En su 34ª edición, la competición organizada por el Cercle Nautique de Schoelcher ha confirmado su estatus de gran acontecimiento de la vela ligera caribeña. Desde el sábado 14 de febrero de 2026, la vía navegable de Schoelcher ha acogido un nivel de participación especialmente elevado y una diversidad de delegaciones pocas veces vista en los últimos años.
Fuerte apoyo a la Semana Náutica Schoelcher 2026
La Semaine Nautique de Schoelcher cuenta con una participación excepcional. Alrededor de 150 competidores participan en esta edición de 2026. Incluyendo a los equipos organizadores, árbitros, entrenadores y voluntarios, cerca de 200 personas se movilizan en el agua durante estos cuatro días de competición.
Se trata del nivel de participación más elevado desde hace varios años. El entusiasmo mostrado por los clubes y las delegaciones confirma el creciente atractivo de la Semaine Nautique de Schoelcher, que sigue consolidándose como una etapa estratégica para muchos regatistas jóvenes y experimentados.
Una notable presencia internacional
La dimensión regional e internacional de este acontecimiento queda confirmada por la presencia de numerosas delegaciones. Entre los territorios representados están Suiza, Bélgica, San Cristóbal, San Martín, Guadalupe, San Bartolomé, Santa Lucía, Francia y Antigua. Esta diversidad refuerza la influencia del concurso más allá de Martinica. Para algunos participantes, ésta es su primera experiencia de navegación fuera de su territorio de origen. Para otros con más experiencia, es una etapa importante de preparación para eventos nacionales e internacionales.
La delegación de Guadalupe destaca especialmente por su tamaño. Con cerca de cincuenta representantes, es la más numerosa en aguas de Martinica, lo que ilustra los estrechos vínculos deportivos entre los territorios caribeños.
Un evento de formación para jóvenes navegantes
Además del rendimiento deportivo, la Semaine Nautique de Schoelcher cumple también una misión esencial de formación e intercambio. Para muchos jóvenes regatistas, la competición representa su primera salida internacional y la oportunidad de navegar en una masa de agua con fama de técnica. La zona de regatas de Schoelcher es conocida por sus variaciones de viento y sus condiciones exigentes. Los regatistas tienen que ajustar constantemente sus estrategias, lo que hace de este evento un terreno de aprendizaje privilegiado para los jóvenes talentos de la vela ligera.
Los entrenadores presentes destacaron la importancia de estos viajes para el desarrollo deportivo de los jóvenes deportistas. Navegar fuera de su entorno habitual les permite adquirir experiencia, ganar confianza y elevar su nivel de competición.
Wingfoil confirma su creciente popularidad
La Semaine Nautique de Schoelcher también pone de relieve el auge del wingfoil, una disciplina en rápido desarrollo. Esta categoría atrae a numerosos deportistas de renombre y promete enfrentamientos de alto nivel. La presencia de campeones y jóvenes promesas aumenta la intensidad deportiva en el agua. Su participación ilustra la evolución de la vela ligera hacia soportes más modernos y dinámicos, al tiempo que atrae a un público más amplio.
Las condiciones meteorológicas previstas para esta edición de 2026 deberían permitir que las pruebas se desarrollen sin problemas. Sin vientos extremos, pero con condiciones suficientemente sostenidas, los competidores dispondrán de un campo favorable en el que expresar su potencial.
Un concurso hasta el 17 de febrero
Desde el 14 de febrero, los participantes se alinean en el hipódromo de Schoelcher. El comité de regatas ha previsto hasta doce regatas por categoría a lo largo de la competición, dando a los regatistas la oportunidad de demostrar al máximo sus habilidades. Cada día está jalonado por las salidas sucesivas de las distintas clases, ofreciendo un espectáculo deportivo continuo. Los organizadores se encargan de la coordinación y la seguridad necesarias para garantizar el buen desarrollo del evento.
La ceremonia de entrega de premios clausurará la 34ª edición el 17 de febrero al final del día. Los campeones de la Semaine Nautique de Schoelcher serán homenajeados junto con todos los participantes y equipos implicados.
Un acontecimiento clave para la vela caribeña
A lo largo de los años, se ha consolidado como un acontecimiento clave para la vela en el Caribe. Favorece los intercambios entre clubes, fomenta el desarrollo de jóvenes deportistas y eleva el perfil de Martinica en la escena regional de la vela. La edición de 2026 confirma este impulso. El número de participantes, la calidad de las delegaciones y la diversidad de las disciplinas dan fe de la vitalidad de la vela ligera en la región. La Semaine Nautique de Schoelcher, que se celebrará hasta el 17 de febrero, es una vez más un acontecimiento destacado del calendario deportivo de Martinica y el Caribe.
La Semaine Nautique de Schoelcher 2026 se celebra del 14 al 17 de febrero en Martinica, con cuatro días de competición en el hipódromo de Schoelcher.
En la prueba de 2026 participan unos 150 competidores, además de los equipos organizadores, con lo que el número total de personas implicadas asciende a casi 200.
La Semaine Nautique de Schoelcher es un acontecimiento importante de la vela ligera caribeña, que fomenta la formación de jóvenes regatistas, los intercambios entre territorios y la preparación para competiciones internacionales.
En el corazón del puerto de Fort-de-France, la terminal de cruceros de Tourelles da un nuevo paso en su desarrollo al erigirse en un auténtico espacio cultural. En plena temporada de carnaval en Martinica, esta zona de recepción se transforma en un animado escenario donde se dan cita visitantes internacionales, artistas y residentes locales.
El sábado 14 de febrero, la inauguración de un espacio cultural de 200 m² en la terminal marcó un punto de inflexión: hacer del puerto un lugar abierto a la ciudad, arraigado en la identidad de Martinica. Desde el momento en que desembarcan o antes de embarcar, los cruceristas y viajeros se sumergen en la emoción del Carnaval, disfrutando de una experiencia cultural inmediata y auténtica. Esta iniciativa llega en un momento en que el turismo de cruceros no deja de crecer en Martinica, lo que confirma el papel estratégico del puerto en el desarrollo cultural de la región.
Un nuevo espacio cultural en el corazón del puerto
Concebido como un lugar polivalente que combina cultura, convivencia y mediación, este nuevo espacio de la terminal de cruceros de Tourelles acoge exposiciones temporales, encuentros artísticos y eventos puntuales. Equipado con pantallas y conexión digital, está pensado para que puedan acceder a él tanto los pasajeros de cruceros como los residentes locales.
El objetivo es claro: ofrecer a los visitantes internacionales un primer contacto con la cultura nada más llegar, al tiempo que se proporciona a los habitantes de Martinica un espacio de expresión artística dentro del propio puerto. Este posicionamiento refleja la voluntad del Grand Port Maritime de la Martinique de afirmarse como actor cultural de pleno derecho, al servicio de la región.
Desde hace varios años, las terminales de cruceros de Fort-de-France se han diseñado como zonas de recepción y descubrimiento, incorporando pueblos artesanos y eventos para los pasajeros en puerto. Sin embargo, la apertura de este espacio cultural supone un paso más hacia una presencia artística permanente.
Cuando el Carnaval entra en el terminal
Para inaugurar esta nueva sede, el Carnaval fue una elección natural. Al comienzo de la temporada de carnaval, las máscaras y sus portadores tomaron la terminal en una animada representación que combinaba un desfile, música e interacción directa con los visitantes. Las máscaras, que llevaban dos meses expuestas, pasaron de la inmovilidad al movimiento. Atravesando la terminal lo más cerca posible de los barcos en puerto, ofrecieron a los cruceristas una inmersión inmediata en el imaginario carnavalesco de Martinica.
Este encuentro entre visitantes internacionales e identidad local transformó la zona de tránsito en una auténtica experiencia cultural. Los turistas, las familias de Martinica y los niños presentes durante las vacaciones escolares pudieron fotografiar, interactuar y dejarse atrapar por el ambiente del Carnaval incluso antes de llegar a la ciudad. Además del espectáculo en sí, la iniciativa tenía una estrategia clara: permitir a los viajeros descubrir la artesanía y la cultura locales nada más llegar, pero también ofrecer a los pasajeros que se marchaban la oportunidad de llevarse a casa un recuerdo tangible de Martinica.
Las máscaras de Sylviane Enelada: entre mar, ecología y memoria
En el centro de esta exposición inmersiva están las creaciones de la artista visual y actriz Sylviane Enelada, directora artística de la asociación LAPERKUT. Su obra, desarrollada a lo largo de varios años, se inspira en el mundo marino para cuestionar la relación entre el hombre y su entorno. Inspiradas en los fondos marinos, sus máscaras evocan peces, anémonas, corales y criaturas híbridas. Pero tras la estética carnavalesca se esconde un mensaje más profundo: la fragilidad de los ecosistemas marinos y el impacto del plástico en los océanos. El diálogo entre materiales reciclados y formas orgánicas se convierte en una metáfora visual de la relación entre el hombre, el mar y la contaminación.
Expuesta en la terminal de cruceros de Tourelles desde diciembre, la exposición ha encontrado una prolongación natural en el movimiento carnavalesco. Dar vida a las máscaras, llevarlas fuera del espacio expositivo y a la vista del público, responde a un deseo de hacer circular el arte y crear un diálogo directo con los espectadores. Catorce expositores, portadores y estudiantes trabajaron juntos en este proyecto colectivo, combinando creación artística y transmisión.
Transmisión, artesanía y dimensión terapéutica
Detrás de cada máscara hay un preciso trabajo manual: papel maché, espuma, poliestireno, pintura acrílica y paciente montaje. Dentro de la asociación, la fabricación de máscaras también se considera una forma de autoexpresión. Para algunos participantes, crear una máscara es una forma de liberar tensiones y emociones, transformando el taller en un lugar de liberación y de intercambio. Esta dimensión terapéutica refuerza el impacto social del proyecto, en el que el arte se convierte en una herramienta de transmisión y cohesión.
Los talleres dirigidos por Sylviane Enelada forman parte de este enfoque: transmitir una pasión, iniciar a las jóvenes generaciones en el uso de las máscaras y recordarles que éstas, presentes en numerosas culturas de todo el mundo, siguen siendo un símbolo universal de expresión e identidad.
Turismo, cultura e identidad en Martinica: una nueva visión del puerto
El acto organizado en la terminal de cruceros de Tourelles es mucho más que un acontecimiento puntual. Ilustra una evolución más amplia: la de un puerto que se posiciona como encrucijada entre turismo, cultura y ciudadanía. En una isla donde el Carnaval es un importante marcador de identidad colectiva, la integración de la expresión artística en el puerto mejora la experiencia del visitante al tiempo que promueve el talento local.
Transformación de la terminal decruceros de Tourelles Como lugar de encuentro entre los pasajeros de cruceros y la cultura de Martinica, el Gran Puerto Marítimo está sentando las bases de un centro cultural y digital que evolucionará en los próximos meses. Es una forma de afirmar que, a partir de ahora, el viaje comienza en el puerto y que también puede ser un encuentro con el alma artística de un territorio.
La terminal de cruceros de Tourelles confirma así su papel de puente entre el turismo y la cultura. Con cada escala, la Terminal de Cruceros de Tourelles pretende reforzar esta inmersión artística. Tanto para los visitantes como para los residentes, la Terminal de Cruceros de Tourelles se está convirtiendo en un punto de encuentro. Con esta iniciativa, la Terminal de Cruceros de Tourelles se inscribe en una dinámica cultural sostenible. En el futuro, la terminal de cruceros de Tourelles podría convertirse en un lugar clave de la vida artística de Martinica.
El sábado 14 de febrero, un acto cultural y carnavalesco marcó el lanzamiento de un nuevo espacio cultural de 200 m² con una exposición de máscaras inmersivas y un desfile artístico en el corazón de la terminal.
La exposición de máscaras fue realizada por la asociación LAPERKUT bajo la dirección artística de la artista martinicana Sylviane Enelada, con la participación de artistas, portadores y estudiantes.
El Grand Port Maritime de la Martinique quiere transformar la terminal en un lugar vivo, accesible tanto a los ciudadanos como a los pasajeros de cruceros, para mostrar las artes, la artesanía y la identidad cultural de Martinica desde la llegada de los visitantes.
El Consejo de Coordinación Interportuaria Antillas-Guyana (CCIAG) se reunió el 12 de diciembre de 2025 en la Habitation Le PALM de Martinica. Esta reunión anual, prevista en el Código de Transportes, se ha convertido en una importante palanca de gobernanza interterritorial entre Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa.
Apoyada por el gobierno francés y los tres principales puertos marítimos, la CCIAG pretende reforzar la coherencia de las políticas portuarias, apoyar la resiliencia económica de las regiones y proporcionar un marco sostenible para la cooperación regional en el Caribe Sur.
La gobernanza colectiva al servicio de las regiones
“La CCIAG es más que un órgano técnico: es un foro de diálogo estratégico con los representantes del Estado, las autoridades locales y los puertos”, subraya Bruno Mencé, Presidente del Consejo de Administración del Grand Port Maritime de la Martinique.
La CCIAG garantiza que las políticas portuarias se ajusten regularmente a las directrices nacionales y a las necesidades locales. Cada año, los tres puertos ponen en común sus opiniones y definen juntos las prioridades: seguridad, conectividad, transición ecológica y competitividad logística.
Jean-Pierre Chalus, Presidente del Consejo de Administración del Puerto de Guadalupe, subraya que esta gobernanza compartida permite hacer un seguimiento real de los avances y las dificultades:
“Todos los años hacemos una revisión de las orientaciones votadas colectivamente, lo que nos permite identificar nuestros progresos y dificultades, y continuar nuestro camino”
También destaca la creciente movilización de los equipos en torno a las cuestiones medioambientales:
“Hay un gran entusiasmo entre todos los puertos por invertir en transiciones energéticas, ecológicas y de otro tipo, al servicio del desarrollo sostenible de nuestros territorios”.
Stéphane Tant, Presidente del Consejo de Administración del Grand Port Maritime de la Guyane, subraya la importancia de esta reunión anual:
“Es un encuentro que nos permite debatir no sólo entre puertos, sino también con los cargos electos, la DGOM (Dirección General de Ultramar) y la DGITM (Dirección General de Infraestructuras, Transportes y Mar), sobre nuestros retos comunes, nuestras necesidades de desarrollo y nuestra hoja de ruta.
Subraya que la CCIAG va más allá de las cuestiones portuarias y se inscribe en una dinámica de desarrollo económico y conectividad regional.
Una hoja de ruta común y acciones concretas
La hoja de ruta 2025-2029, definida colectivamente por todos los agentes de la CCIAG, se basa en grandes temas como la descarbonización, la seguridad portuaria, la innovación y la adaptación al cambio climático. Bruno Mencé lo explica:
“Tenemos que garantizar el mismo nivel de seguridad y protección en nuestros tres puertos, de acuerdo con las necesidades de nuestros clientes y de las regiones.
También subraya la importancia de la cooperación regional con el PMAC (Asociación de Gestión Portuaria del Caribe) para crear un observatorio económico caribeño:
“Es un proyecto verdaderamente caribeño en el que estamos trabajando con el PMAC y, por tanto, con todos los puertos del Caribe”, explica Bruno Mencé.
El objetivo es conocer mejor el funcionamiento de las compañías navieras e identificar formas de desarrollar el comercio con las islas vecinas.
Jean-Pierre Chalus señala que esta hoja de ruta permite abordar cuestiones estratégicas como los servicios interterritoriales:
“La regularidad de los servicios a Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica es un factor importante para nuestros territorios, tanto para los agentes económicos como para los políticos.
También subraya el papel de las reuniones técnicas que se celebran a lo largo del año entre los departamentos portuarios para garantizar que se avanza de forma continua.
Por último, cita las siguientes acciones concretas que ya están en marcha, la firma conjunta de un compromiso con la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) sobre la gestión de las especies exóticas invasoras, que refleja la implicación de los puertos en las cuestiones medioambientales compartidas.
Stéphane Tant destaca las perspectivas de una cooperación más estrecha con el Escudo Guayanés, en el marco de una conferencia bianual entre Guayana Francesa, Guyana, Surinam y dos estados brasileños (Amapá y Pará):
“Estamos dirigiendo una conferencia sobre la cooperación entre los puertos del Escudo Guayanés”
Esta iniciativa complementa el trabajo de la CCIAG ampliando las conexiones regionales a Sudamérica.
Una visión compartida: superar la insularidad
La CCIAG tiene una ambición compartida que va más allá de la simple coordinación entre puertos. Al reunir a directores de puertos, representantes del Estado, autoridades locales y presidentes de los consejos de vigilancia, este organismo promueve un enfoque global de la logística y el desarrollo territorial.
Todos los participantes coincidieron en la misma observación: el rendimiento de los puertos ya no puede considerarse de forma aislada. Depende de una gobernanza más amplia, capaz de conectar las políticas públicas, las cuestiones económicas y los imperativos medioambientales. Este marco común nos permitirá sentar las bases de una logística más resistente y mejor integrada, orientada al Gran Caribe en su conjunto.
En 2026, esta dinámica continuará en la Guayana Francesa, en la próxima sesión plenaria. Se trata de una oportunidad muy esperada para profundizar en esta cooperación multilateral y consolidar las bases de la soberanía logística regional.
PREGUNTAS FRECUENTES
El Conseil de Coordination Interportuaire Antilles-Guyane (CCIAG) es un organismo creado en virtud del Código de Transportes francés, que reúne al Estado, las autoridades locales y los tres grandes puertos marítimos de Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa. Su objetivo es coordinar las políticas portuarias, reforzar la coherencia logística regional y apoyar el desarrollo económico de las regiones.
La hoja de ruta 2025-2029 se centra en varias prioridades: descarbonización de las actividades portuarias, seguridad y protección, adaptación al cambio climático, innovación logística y refuerzo de la conectividad regional, sobre todo con el Caribe y la Meseta de Guayana.
Al promover una gobernanza compartida entre los puertos, el Estado y las autoridades locales, la CCIAG permite ir más allá de un enfoque estrictamente insular. Contribuye a estructurar una logística más resistente, a mejorar la regularidad de los servicios marítimos y a incluir a los territorios Antillas-Guayana en una dinámica de cooperación regional más amplia.
La llegada de Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale a Fort-de-France a las 9.41 h del domingo 23 de noviembre marcó uno de los momentos más esperados de la TRANSAT CAFÉ L’OR. A bordo de su Class40 Martinique Horizon, los dos marineros de Martinica terminaron esta 17ᵉ edición en el puesto 34ᵉ, al final de una travesía larga y constante. Su objetivo era claro: terminar la regata a tiempo. Lo consiguieron tras casi un mes de navegación.
Un evento exigente para los Class40
La TRANSAT CAFÉ L’OR, disputada en dos etapas, sigue siendo una regata compleja para los Class40. Este año, 44 barcos tomaron la salida y 37 terminaron la regata, mientras que 7 tuvieron que retirarse.
El recorrido de la TRANSAT CAFÉ L’OR estuvo marcado por unas condiciones meteorológicas inestables, a veces favorables, a veces restrictivas, que obligaron a los patrones a revisar sus estrategias a lo largo del trayecto.
Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale completaron todo el recorrido en 26 días, 10 horas y 52 segundos.
Su primera etapa duró 4 días, 8 horas, 19 minutos y 42 segundos; la segunda, más larga, tardó 22 días, 1 hora, 41 minutos y 10 segundos.
Su progreso estuvo marcado por periodos en los que la elección de la ruta no dio los resultados esperados, pero la tripulación mantuvo un ritmo de navegación constante, sin incidentes importantes.
Los dos regatistas lo resumieron de forma sencilla: tenían que seguir avanzando, aferrarse al barco y mantener la constancia a pesar del cansancio. “Algunas decisiones fueron difíciles, pero tuvimos que mantener la concentración y seguir adelante”, explicaron a su llegada.
Un público movilizado desde el amanecer
En Fort-de-France, el público empezó a congregarse a las 7.30 h en el pontón de honor. Residentes, familias, aficionados a la vela y curiosos esperaban la llegada del Martinique Horizon, creando un ambiente atento y solidario. La presencia de una tripulación de Martinica en esta regata transatlántica suscitó un interés constante durante todo el evento, y la llegada se consideró un momento importante para muchos.
Cuando la Clase40 apareció por la bahía, empezaron los aplausos. Al cruzar la línea, los aplausos se hicieron continuos. Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale saludaron a la multitud, visiblemente cansados pero concentrados, antes de dirigirse al pontón. Los dos hombres confesaron que volver a Martinica para terminar una carrera así tenía un significado especial. “Llegar aquí, delante de nuestra gente, es un momento muy especial”, dijeron.
Condiciones de carrera que pusieron a prueba su resistencia
La TRANSAT CAFÉ L’ OR estuvo marcada por zonas de vientos flojos, rápidas variaciones meteorológicas y noches cortas. Las fases sin avances claros fueron algunos de los momentos más difíciles mencionados por los dos regatistas. Explicaron que lo más importante era mantener una disciplina constante: vigilar el equipo, ajustar las decisiones rápidamente y conservar la energía.
El barco llegó en buenas condiciones, señal de una gestión cuidadosa y de un estricto respeto por el material. El puesto 34ᵉ refleja una regata realizada con constancia y el deseo de asegurar cada etapa en lugar de correr riesgos innecesarios.
Una edición contrastada para diferentes trayectorias profesionales
En esta edición de la TRANSAT CAFÉ L’OR, las llegadas estuvieron muy repartidas. Los ganadores de la Clase 40, Guillaume Pirouelle y Cédric Chateau en el Seafrigo – Sogestran, cruzaron la línea el 17 de noviembre. Varios barcos llegaron en la noche del 22 al 23, entre ellos el de Thomas Lurton y Sasha Vandenbrouck a las 2:22 de la madrugada. Aún se esperaba que terminara la regata un último Class40, Rêve à perte de vue – Qwanza.
En este contexto, la llegada del Martinique Horizon se inscribe en una dinámica en la que cada tripulación ha tenido que hacer frente a sus propias limitaciones: elecciones tácticas, experiencia, estado del material, cansancio acumulado. Los dos marineros de la Martinica han navegado con constancia, en consonancia con su proyecto y sus recursos.
Una gran participación en la vela de Martinica
La presencia de Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale en el TRANSAT CAFÉ L’OR es un hito para la vela en Martinica. Su participación en la TRANSAT CAFÉ L’OR eleva el perfil de la región en un gran evento de regatas oceánicas. Demuestra que los regatistas de la región pueden participar en una regata transatlántica larga y técnica.
Este tipo de experiencia podría servir de base para otros proyectos locales, especialmente en torno a la preparación de jóvenes regatistas o futuras tripulaciones de Martinica. Los dos patrones destacaron también la importancia del apoyo recibido, que desempeñó un papel importante durante toda la regata.
Una carrera completada con rigor y constancia
La llegada del Martinique Horizon marca el final de una travesía que se ha llevado a cabo con seriedad, sin excesos ni minimizaciones. El barco cruzó la línea a tiempo y en buenas condiciones, con una tripulación que se mantuvo concentrada a pesar de las dificultades y el cansancio.
Fort-de-France ofreció una acogida digna del compromiso de los dos regatistas, confirmando el interés del público de Martinica por esta edición de la regata. Con esta llegada, Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale se han apuntado una sólida participación, que podría alentar otras iniciativas náuticas en la región.
Para saber más sobre el CAFÉ L’OR TRANSAT, lee nuestro análisis completo en el último número de nuestra revista.
PREGUNTAS FRECUENTES
La TRANSAT CAFÉ L’OR es una regata transatlántica a dos, disputada en dos etapas, que reúne a varias categorías de yates, incluidos los de la Clase 40. Une Europa con Martinica y es una de las principales pruebas del calendario de regatas oceánicas.
El Class40 Martinique Horizon, patroneado por Jean-Yves Aglaé y Moane Mangattale, terminó la TRANSAT CAFÉ L’OR en 34ᵉ lugar, con un tiempo total de 26 días, 10 horas y 52 segundos. Los dos regatistas lograron su principal objetivo: terminar la regata a tiempo.
La llegada del Martinique Horizon atrajo a una gran multitud de espectadores al amanecer. Para muchos, ver a dos marineros de Martinica terminar una regata transatlántica de este nivel fue un momento importante para la vela local y un hito para los proyectos náuticos de la región.
Cada agosto, en el corazón del Festival de Verano de Anguila, laAnguilla Poker Run anima la isla con sus motores y su música. Más que una competición náutica, este acontecimiento simboliza la pasión de los anguilanos por el mar, la unidad y la convivencia. A lo largo de los años, se ha convertido en un punto culminante de la temporada estival y en un verdadero escaparate del patrimonio marítimo local.
Un concepto original que combina suerte y compartir
La Carrera de Póquer de Anguila se basa en la idea de la carrera de póquer popularizada por moteros y navegantes: navega de un punto a otro, roba una carta en cada escala y haz la mejor mano posible.
En Anguila, el espíritu es diferente: la velocidad no importa. Los participantes se detienen en cada playa para hacer un descanso, compartir una comida, escuchar música y charlar. El azar del juego se mezcla con el calor humano, y cada parada se convierte en una fiesta por derecho propio.
Año tras año, el acontecimiento atrae a tripulaciones de Anguila y de las islas vecinas de San Cristóbal, Nieves, Antigua, San Martín, San Bartolomé, Tórtola y Santo Tomás. Toda la isla se reúne para dar la bienvenida a este día en el agua, sinónimo de amistad y pasión compartida.
Wendell "Bonty" Herbert, el rostro de la Carrera de Póquer de Anguila
Detrás de esta aventura se encuentra Wendell “Bonty” Herbertapodado Sr. Carrera de Póquer . Desde 2016, dirige la organización del evento con la misma energía y pasión.
En una entrevista exclusiva con Richès Karayibnos habla del nacimiento del proyecto:
“En 2016, un hombre admiraba mi barco en Sandy Ground y me dijo: ¿por qué no participas en la carrera de póquer de las Islas Vírgenes? Nunca había oído hablar de ello”.
“Me fui a casa, vi la Carrera de Póquer de Leverick Bay en YouTube y me eché un farol. Pensé: puedo hacer algo así aquí”.
Pero en Anguila, el concepto ha adquirido un giro muy especial:
“Allí, simplemente recogen las cartas y se van. Aquí, he cambiado el formato: sacas tu tarjeta, pero te quedas para celebrarlo, con concursos y entretenimiento”.
La primera edición reunió a una treintena de barcos. Hoy en día, el evento atrae regularmente a más de cien barcos, lo que demuestra que está creciendo rápidamente y firmemente arraigado en la cultura local.
Una historia de resiliencia
Desde sus comienzos, la Carrera de Póquer de Anguila ha pasado por varias fases. Incluso durante la pandemia, Wendell Herbert encontró la forma de mantener viva la tradición:
“Durante el COVID, cuando todo estaba cerrado, pudimos mantenerlo, porque estábamos en el mar. Lo hicimos en la costa norte, sin escalas en tierra”.
Esta determinación ilustra el profundo vínculo existente entre los habitantes de Anguila y su entorno marino.
Con el tiempo, el evento también se ha extendido por toda la región. Wendell Herbert lanzó una Carrera de Póquer en San Cristóbal, en homenaje a sus padres, que murieron en el mar en 1994.
“Empecé en 2022, el Día del Padre.
Considera que esta iniciativa es algo más que una competición. Es una forma de honrar la memoria, crear vínculos y transmitir un legado.
Un punto culminante del Festival de Verano de Anguila
El Festival de Verano de Anguila, también conocido como Festival de Verano de Anguilase celebra todos los años entre finales de julio y mediados de agosto. Es la mayor fiesta popular de la isla, con una mezcla de música, baile, regatas y actos culturales. La Carrera de Póquer de Anguila ocupa un lugar destacado junto con las regatas tradicionales, el Calypso Monarch y un desfile de tropas disfrazadas.
El acto suele celebrarse el sábado del Festival dedicado a las actividades náuticas, a menudo en torno al 9 ó 10 de agosto. La salida tiene lugar en Sandy Ground, el corazón de la vida marítima de Anguila, donde las tripulaciones se reúnen por la mañana para la sesión informativa y la primera distribución de cartas.
La ruta: un bucle festivo alrededor de la isla
La ruta varía de una edición a otra, pero sigue el mismo espíritu: navegar alrededor de la isla, parando en varias playas emblemáticas. Las paradas más frecuentes son Crocus Bay (Da’Vida Beach Bar), Island Harbour, Rendezvous Bay y Meads Bay, a veces con una quinta parada en Scrub Island cuando el tiempo lo permite.
Cada parada es una oportunidad para disfrutar de un entorno paradisíaco y un ambiente único. Los DJ locales se encargan del entretenimiento, mientras los participantes se toman su tiempo para comer y divertirse.
Como lo resume Wendell Herbert: “Cinco paradas, cinco fiestas en la playa”.
Seguridad y respeto al mar
Aunque el objetivo de la jornada es divertirse, los organizadores recuerdan todos los años las estrictas normas: límites de velocidad, respeto de las distancias, cero residuos y equipamiento de seguridad obligatorio (chalecos salvavidas, radio VHF, extintores). Estas medidas se supervisan en colaboración con el Real Cuerpo de Policía de Anguila y las autoridades marítimas locales.
El acto tiene también una dimensión educativa, concienciando a jóvenes y visitantes sobre la importancia de preservar el litoral y los arrecifes de coral, verdaderos tesoros naturales de Anguila.
Un momento de orgullo para toda la isla
La Carrera de Póquer de Anguila es mucho más que una carrera. Es una tradición contemporánea que une generaciones, atrae visitantes y refuerza el sentimiento de pertenencia a una comunidad insular unida por el mar.
Cada edición es un recordatorio de hasta qué punto Anguila se mantiene fiel a su identidad: la de una isla orgullosa, abierta a los demás territorios del Caribe y profundamente apegada a su patrimonio marítimo.
La llegada de dos grúas Super Post-Panamax el 6 de octubre de 2025 confirma la ambición de Kingston Freeport Terminal Limited de hacer de Jamaica uno de los centros logísticos más eficientes de la región. Esta entrega tan esperada es la culminación de un programa de inversiones por valor de unos 50 millones de dólares estadounidenses, iniciado en 2024 para modernizar la infraestructura de la terminal y hacerla más competitiva frente a otros grandes puertos del hemisferio.
Un punto de inflexión industrial para Jamaica
Desde la firma de la concesión en 2016 entre el Estado jamaicano y el grupo francés CMA CGM, Kingston Freeport Terminal Limited ha llevado a cabo una profunda transformación del puerto. Se han invertido más de 450 millones de dólares en el dragado del canal hasta 14,5 metros, la rehabilitación de los muelles y la modernización de los sistemas operativos.
Estas inversiones han permitido que Kingston ocupe el puesto 81ᵉ del mundo en la Lloyd’s List.
Lista Lloyd’s 2023
con un tráfico anual superior a 2,3 millones de TEU. Este resultado, fruto de un eficaz modelo público-privado, confirma la posición del puerto jamaicano como una de las infraestructuras marítimas más eficaces del Caribe.
Equipamiento adaptado a los gigantes de los mares
Las dos nuevas grúas buque-tierra entregadas a Kingston Freeport Terminal Limited tienen una altura de 52 metros y un alcance de 60 metros, suficiente para manipular hasta 22 filas de contenedores. Las grúas de diseño chino están concebidas para operar con buques Neopanamax que transiten por el Canal de Panamá ampliado.
Se unen a las cuatro grúas que ya estaban en servicio desde 2017, con lo que el número total de Super Post-Panamax en la terminal asciende a seis. Su llegada aumenta significativamente la capacidad de manipulación y reduce los plazos de entrega. El guiado diferencial por GPS integrado y los sistemas de control automatizados mejoran la precisión y la seguridad, al tiempo que reducen los costes de mantenimiento.
Una posición geográfica decisiva
Jamaica tiene una ventaja geográfica única que Kingston Freeport Terminal Limited aprovecha al máximo. Situado en la intersección de las rutas marítimas Norte-Sur y Este-Oeste, el puerto está a dos días del Canal de Panamá y a otros dos días de Miami. Esta configuración le permite desempeñar un papel de interfaz natural entre continentes y convertirse en un punto de transbordo esencial para el comercio interamericano.
Desde 2016, el volumen de mercancías manipuladas en Kingston ha aumentado más de un 50%, lo que ilustra la eficacia de la estrategia de expansión y la creciente confianza de las navieras internacionales.
El proyecto Westlands: una ampliación estratégica
La ampliación de la terminal va acompañada del lanzamiento del proyecto Westlands, dirigido por Kingston Freeport Terminal Limited en asociación con la Autoridad Portuaria de Jamaica. Valorado en 80 millones de dólares, este proyecto pretende ampliar la zona portuaria en 15 hectáreas y añadir 600.000 TEU de capacidad anual.
Esta ampliación, que incluye una puerta automatizada y un sistema de tráfico rediseñado, elevará la capacidad total de la terminal a 3,6 millones de TEU. Permitirá a la terminal acoger más líneas programadas y mejorar la fluidez de las operaciones terrestres, un activo clave para el comercio de tránsito del Caribe.
Modernización tecnológica continua
La inversión de Kingston Freeport Terminal Limited va más allá de la ingeniería pesada. Incluye una actualización digital completa: despliegue de una red pLTE de Nokia para las comunicaciones internas, actualización del sistema Navis N4 e integración de geoposicionamiento diferencial de alta precisión.
El objetivo es optimizar cada etapa del ciclo logístico: planificación, manipulación, almacenamiento y envío. Esta evolución se inscribe en la estrategia del grupo CMA CGM de alcanzar la neutralidad en carbono de aquí a 2050, dando prioridad a la reducción de las emisiones y a la mejora de la eficacia energética de los equipos.
Beneficios económicos y desarrollo de competencias
El impacto de Kingston Freeport Terminal Limited se extiende mucho más allá del puerto. Desde 2016, la empresa ha creado más de 500 empleos cualificados, con lo que su plantilla ronda los 1.400 trabajadores. Los operadores jamaicanos se benefician ahora de formación internacional y participan en programas de intercambio, sobre todo en el puerto de Lekki, en Nigeria.
Este aumento de las competencias, unido a una tasa de mantenimiento preventivo superior al 97%, demuestra la profesionalización permanente de nuestros equipos y la solidez del modelo técnico que hemos implantado.
El sargazo, considerado durante mucho tiempo un azote del Caribe, es ahora el centro de un innovador proyecto en San Vicente y las Granadinas. El archipiélago está embarcado en una iniciativa piloto para transformar esta alga parda en recursos agrícolas y económicos. Este planteamiento ilustra la voluntad de las pequeñas islas de pasar de una limitación medioambiental a una estrategia de desarrollo sostenible, centrándose en la economía azul.
Un fenómeno que está sacudiendo el Caribe
Desde 2011, la proliferación masiva de sargazo se ha convertido en un grave problema en la región. Esta alga parda, principalmente de las especies Sargassum natans y S. fluitans, forma cada año enormes balsas flotantes, a la deriva desde África Occidental hasta las costas del Caribe y el Golfo de México. En 2018, más de un millón de toneladas cubrieron las playas mexicanas, marcando un punto de inflexión en la concienciación regional sobre este fenómeno.
Las consecuencias son de gran alcance: perturbación del turismo, daños en los equipos de pesca, bloqueo de puertos y amenaza para la salud pública. Cuando se descomponen, liberan sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico que puede causar problemas respiratorios. Para los Estados insulares, la gestión de esta plaga representa costes considerables, por lo que es esencial un enfoque de recuperación.
Un proyecto piloto internacional
En este contexto, San Vicente y las Granadinas se ha convertido en el escenario de un ambicioso experimento. La empresa británica Seafields Solutions Ltd ha unido sus fuerzas a las de la empresa local Private Refuse and Garbage Disposal (PRGD) para poner en marcha un proyecto piloto de recuperación de sargazo, que se desarrollará entre septiembre de 2025 y abril de 2026.
Con una financiación de 15 millones de dólares, esta iniciativa forma parte del programa “Liberación de la Economía Azul en el Caribe” (UBEC), apoyado por la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO) y el Banco Mundial. Combina tecnologías marítimas avanzadas, suministradas por Seafields, con los conocimientos operativos de PRGD sobre el terreno.
El sistema incluye embarcaciones especializadas, barreras flotantes y zonas de almacenamiento en el mar para gestionar el flujo de algas. Una vez recolectadas, las algas se procesan localmente, creando una cadena de valor que beneficia directamente a la economía de la isla.
Del biocarbón a los bioestimulantes: salidas agrícolas prometedoras
El objetivo central de este proyecto es convertir el sargazo en productos de alto valor añadido útiles para la agricultura sostenible. Hay dos ejes principales:
- 💡 El biocarbón, obtenido de la carbonización de las algas, mejora la estructura del suelo, aumenta su capacidad de retención de agua y favorece el crecimiento de las plantas. Los rendimientos agrícolas observados con el biochar superan a veces los obtenidos con fertilizantes químicos, llegando a más de 4 toneladas por hectárea.
- 💡Los bioestimulantes, extraídos de las algas, aumentan la resistencia de los cultivos al estrés climático y mejoran la absorción de nutrientes. También permiten reducir el uso de fertilizantes nitrogenados en casi un 30%, contribuyendo a una agricultura más respetuosa con el medio ambiente.
Beneficios económicos y sociales
La puesta en marcha de este proyecto piloto tendrá un impacto directo en las comunidades locales. Al crear puestos de trabajo en la recogida, el transporte, la transformación y la comercialización de los subproductos, el reciclaje del sargazo genera nuevas fuentes de ingresos. También reduce los costes asociados a las operaciones de limpieza, que suelen ser muy gravosas para las finanzas públicas.
Como explica John Auckland, director general de Seafields:
“Esta asociación demuestra cómo el sargazo, antes considerado una carga costosa, puede convertirse en un recurso valioso que genere puestos de trabajo”.
También se pretende hacer sostenible esta industria mediante la creación de una empresa conjunta, Seafields SVG, que podría convertirse en un modelo para otros territorios caribeños que se enfrentan al mismo reto.
Una dinámica regional en expansión
San Vicente y las Granadinas no es un caso aislado. En todo el Caribe, empresarios e instituciones están explorando cómo sacar el máximo partido del sargazo. En enero de 2025, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y su laboratorio de innovación IDB Lab lanzaron la Sargassum Innovation Quest, diseñada para apoyar los proyectos más prometedores.
En Barbados, el empresario Joshua Forte lleva desde 2014 convirtiendo el sargazo en compost orgánico a través de su empresa Red Diamond Compost. En Guadalupe, SUEZ trabaja en la producción de abonos orgánicos y el saneamiento de suelos contaminados con clordecona. En la República Dominicana, SOS Carbon trabaja con Origin by Ocean en el desarrollo de abonos y piensos. En México, C-Combinator está explorando la producción de cuero ecológico y bioestimulantes.
Esta efervescencia regional demuestra que el Caribe avanza gradualmente hacia una economía azul integrada, en la que el sargazo ya no se percibe únicamente como una amenaza.
Una oportunidad para el Caribe
El proyecto piloto puesto en marcha en San Vicente y las Granadinas ilustra un cambio de enfoque ante las crisis medioambientales. En lugar de sufrir la afluencia masiva de sargazo, el archipiélago ha optado por convertirlo en una palanca de crecimiento. Esta estrategia coincide plenamente con los objetivos de la economía azul, que pretende hacer un uso sostenible de los recursos marinos protegiendo al mismo tiempo los ecosistemas.
Apoyándose en la tecnología, la innovación y la cooperación regional, San Vicente y las Granadinas está allanando el camino para una nueva forma de ver el futuro del sargazo en el Caribe.
Jamaica ocupa una posición única en la escena marítima internacional como Estado anfitrión de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (AIFM). Creada en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM)Esta organización especializada regula la exploración y explotación de los recursos minerales en alta mar. en alta mar.
Este papel, aunque no supone una explotación directa para Jamaica refuerza su influencia diplomática y su lugar en los grandes debates sobre la gobernanza sostenible de los océanos. Como explica Olivier GuyonvarchEmbajador de Francia en Jamaica y Representante Permanente ante la IAMF, esta institución representa un elemento clave en el equilibrio entre el desarrollo económico y la protección de los ecosistemas marinos.
La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos: una misión global
Creada en 1996 en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), laAIS es una organización internacional especializada que regula los recursos minerales situados más allá de las jurisdicciones nacionales, en lo que se conoce como “alta mar”. En la actualidad, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos supervisa 31 contratos de exploración adjudicados a 25 países. Jamaica patrocina uno de estos contratos con una empresa británica que explora una zona específica. de nódulos polimetálicos en el Pacífico.
Una de las principales misiones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos es ultimar un código minero: un marco regulador que definirá las normas y condiciones de la futura explotación de estos recursos. Este código tendrá que garantizar que cualquier explotación se lleve a cabo con el máximo respeto a los ecosistemas marinos, permitiendo al mismo tiempo un reparto equitativo de los beneficios, sobre todo con los países en desarrollo.
Jamaica: Un papel estratégico como Estado anfitrión
Como Estado anfitrión, Jamaica desempeña un papel esencial en la acogida de esta organización internacional, que, sin embargo, funciona independientemente de su ubicación. La elección de Kingston como sede de la IAMF en 1996 fue una victoria diplomática para Jamaica, que reforzó su imagen de actor clave en la gobernanza marítima internacional.
Sin embargo, la región del Caribe carece de nódulos polimetálicos, que se encuentran principalmente en el Pacífico. A pesar de ello, la presencia de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos en Jamaica aporta cierto prestigio y subraya el compromiso del país con la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible, cuestiones cruciales para toda la región del Caribe.
Retos medioambientales y ambiciones tecnológicas
Uno de los mayores retos a los que se enfrenta actualmente la IAMF es la adopción del Código Minero. Este complejo proceso implica negociaciones entre los 36 miembros del Consejo de la IAMF, que representan diversos intereses nacionales.
El objetivo es establecer un marco que garantice una explotación justa y sostenible de los recursos, protegiendo al mismo tiempo los ecosistemas marinos.
Olivier Guyonvarch también hizo hincapié en la importancia crucial de la protección del medio ambiente en este contexto. A medida que aumente la demanda mundial de nódulos polimetálicos y otros minerales críticos para satisfacer las necesidades de las tecnologías de energías renovables, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos tendrá que velar por el estricto cumplimiento de las normas y medidas adoptadas. Su papel se está convirtiendo así en fundamental para garantizar un delicado equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación de los ecosistemas marinos.
La IAMF representa un esfuerzo colectivo para hacer frente a los retos medioambientales mundiales y regular el uso sostenible de los recursos marinos.
Aunque las operaciones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos se extienden más allá de las fronteras del Caribe, su presencia en Jamaica simboliza la interconexión de las naciones cuando se trata de cuestiones marítimas. A medida que la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos se acerque a la adopción de su código minero, el mundo seguirá con atención sus esfuerzos por conciliar la explotación de los recursos con la preservación de los océanos. Para Jamaica y el Caribe, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos representa tanto un símbolo de cooperación internacional como un llamamiento a la gobernanza sostenible de los océanos.