Saúl de antaño es algo más que una evocación del pasado: es un testimonio vivo de la historia de la minería del oro en la Guayana Francesa, que hoy cobra vida gracias a un ecomuseo inaugurado en abril de 2025 en el corazón del pueblo. Mediante la promoción de su patrimonio material e inmaterial, el municipio de Saül ofrece una mirada sensible y documentada sobre las tradiciones y la vida cotidiana de sus antiguos habitantes.
Un ecomuseo en homenaje a dos figuras locales
Nombre Écomusée Madame Edmane et Monsieur Agassoel establecimiento rinde homenaje a dos figuras emblemáticas de Saül de antaño. La Sra. Edmane, famosa por su conocimiento de las plantas medicinales y su compromiso social, y el Sr. Simplice Agasso, antiguo orfebre, comerciante y figura local, desempeñaron un papel importante en la transmisión de conocimientos. La casa de este último, donada al municipio, está en el centro del proyecto museístico.
Una recreación fiel de una casa tradicional
La reconstrucción de la casa del Sr. Agasso es uno de los elementos más llamativos del museo. Cada objeto, desde el horno de pan hasta la colada, recrea con precisión el ambiente de la época. Saúl de antaño. El gallinero, los muebles de época y los utensilios cotidianos son testimonio de un modo de vida duro, pero marcado por la solidaridad y el ingenio. El acceso al museo es gratuito, lo que contribuye a acercar este patrimonio a un público más amplio.
Promover nuestro patrimonio de oro
Uno de los aspectos centrales del ecomuseo es la presentación del pasado minero aurífero de la comuna. A través de objetos auténticos como palas, picos, bateas y molinos de cacao, se presenta a los visitantes una realidad a menudo poco conocida: la del lavado de oro manual y exigente, sin recurrir a la mecanización. Saül de antañouna vez atrapado por la fiebre del oro, revela toda una parte de la historia económica y social de la Guayana Francesa.
El jardín criollo: memoria viva de la farmacopea local
Alrededor de la casa se ha dispuesto un jardín criollo con plantas medicinales como homenaje a Madame Edmane. Es una prolongación natural del museo y un testimonio de prácticas ancestrales que siguen vigentes hoy en día. Este jardín es un puente entre el pasado y el presente, que ilustra cómo El Saül de antaño está estrechamente vinculado a su entorno natural.
Un proyecto colectivo para preservar la memoria de la Guayana Francesa
La creación de este ecomuseo es el resultado de un esfuerzo conjunto. El ayuntamiento de Saül, la Communauté de Communes de l’Ouest Guyanais (CCOG), la Collectivité Territoriale de Guyane (CTG), el Parque Amazónico de la Guayana Francesa, la Oficina de Turismo de la Guayana Occidental y los departamentos gubernamentales han unido sus fuerzas para hacer realidad este proyecto. Con un presupuesto de 238.000 euros, que combina financiación local y nacional, Saül de antaño se ha convertido en un poderoso símbolo del deseo de preservar el patrimonio de la región.
Un enfoque arquitectónico meticuloso
La reconstrucción de la casa se confió al arquitecto Jochen Dürr. Utilizando un método inspirado en Europa del Este, un tercio de los materiales procedían de la casa original, otro tercio de la costa guayanesa y otro tercio del bosque circundante. Cada pieza ha sido cuidadosamente numerada, desmontada y montada de nuevo para garantizar la autenticidad del edificio. Este meticuloso trabajo refuerza la dimensión patrimonial de Saúl de antañoque se convierte en un hito material y simbólico para la comunidad.
Una herramienta educativa para las generaciones futuras
El ecomuseo no es sólo para los visitantes de paso. Desempeña un papel fundamental en la educación de los jóvenes saülianos. Las escuelas organizan visitas periódicas, durante las cuales los alumnos interactúan con los ancianos del pueblo. Estos intercambios intergeneracionales permiten comprender mejor los modos de vida del pasado y refuerzan el sentimiento de pertenencia. Saül de antaño se ha convertido en una auténtica herramienta de transmisión cultural.
Con el Saül de antañoCon la creación del “Museo de la Guayana”, la Guayana Francesa afirma su voluntad de preservar una memoria rica y compleja, forjada por el trabajo, la naturaleza y la ayuda mutua. Este proyecto, fruto de una fuerte movilización local, da una nueva visibilidad a un patrimonio que durante mucho tiempo ha permanecido en la sombra. Más que un museo, es un lugar de diálogo y reconocimiento, donde cada objeto cuenta una historia, cada planta evoca conocimientos y cada mirada al pasado refuerza la cohesión del presente.