Apoyarse en el talento para construir el futuro del turismo en Martinica: esta es la convicción que reunió a todos los actores del sector el 28 de marzo de 2025 en la Habitation Fonds Rousseau de Schœlcher para el 3ᵉ Semana de los Oficios del Turismo.
En presencia de Nathalie Delattre, Ministra Delegada de Turismo, esta mañana fue la ocasión de destacar la importancia de la formación, el apoyo a las trayectorias profesionales y el reconocimiento de las competencias locales. A través de los debates, los discursos y los premios entregados, surgió una visión común: la de un turismo exigente y sostenible en Martinica, basado en el desarrollo de los talentos locales.
Un lugar impregnado de memoria para acoger esta reunión
Pierre Sainte-Luce, propietario de la Habitation Fonds Rousseau, abrió las puertas de este lugar patrimonial para acoger el acto. Su discurso, sobrio y marcado por la emoción, recordó el profundo apego de este lugar a la historia de Martinica. En un marco impregnado de memoria, los debates sobre el futuro de la industria turística adquirieron una dimensión especial, en la que resonaba la vocación de transmitir y promover las raíces de la región.
Formar, movilizar y promover: una estrategia regional compartida
Marie-Luce Lebon, subprefecta del distrito Centro, expuso los retos a los que se enfrenta Martinica para ser más competitiva: la transición medioambiental y digital, la accesibilidad, la diversificación de la oferta, el desarrollo de competencias y, sobre todo, la adaptación a las nuevas expectativas de los clientes. Destacó el papel esencial de los recursos humanos en este proceso.
También hizo hincapié en la importancia del posicionamiento estratégico, frente a una competencia caribeña que a veces se basa en una guerra de precios a la que Martinica no puede -ni debe- responder. La solución es subir de categoría mediante la cualificación, la innovación en hostelería y la promoción de nuestras profesiones.
Esto implica reforzar los programas de formación, pero también cambiar la imagen que se tiene de las profesiones turísticas, que a menudo tienen una mala imagen. En este contexto, la Semana de las Profesiones es una herramienta inestimable para sensibilizar, mostrar la diversidad de trayectorias profesionales posibles y estimular las vocaciones.
El turismo: un pilar económico debilitado por la escasez de mano de obra
En su discurso, Nathalie Delattre situó el turismo en el contexto nacional. El sector representa el 8% del PIB, 200.000 millones de euros en ventas y 2 millones de empleos directos e indirectos. En Martinica se recibe cada año a casi un millón de visitantes, que crean unos 10.000 puestos de trabajo, lo que lo convierte en un motor de la economía local.
Pero este motor se está agotando por falta de mano de obra. En 2022, el 60% de las empresas del sector de la hostelería y la restauración declararon que se habían ralentizado debido a la falta de personal. Se trata de una observación alarmante que se comparte tanto en Francia como en Martinica.
La Ministra hizo hincapié en la diversidad de empleos en el turismo -más de “mil y un”, según sus palabras- y en la dificultad de hacerlos visibles. Ése es el sentido de la Semana de las Profesiones: dar a los jóvenes, y también a las personas que desean reciclarse, la oportunidad de encontrarse cara a cara con los profesionales, plantear sus preguntas y, en algunos casos, sentir que algo ha cambiado.
También elogió el aumento del número de iniciativas galardonadas con el sello, de 2.500 a más de 3.200 este año, prueba de la creciente movilización. Destacó la importancia de los testimonios inspiradores, como el de Nina Métayer, mejor pastelera del mundo en 2023-2024, patrona nacional de este año.
Una dinámica local viva y colaborativa
Otro momento destacado de la mañana fue el discurso de Catherine Vatblé, responsable de la DEETS y coordinadora nacional de la Semana de los Oficios Turísticos. Visiblemente emocionada, alabó el compromiso de los numerosos socios de Martinica, a pesar de sus recursos financieros, a veces limitados.
Destacó los 48 eventos de la región que han obtenido la etiqueta, con especial atención este año al tema del mar, gracias a la colaboración del Campus des Métiers de la Mer, el Cluster Marítimo, la Direction de la Mer y varias asociaciones culturales, entre ellas Cariculture, Watouabi y Tambou Gornal.
Un “causer”, organizado por la tarde en Fort-de-France, pretendía reunir a los mundos cultural, educativo, económico y político en torno a una idea fuerza: transformar las manifestaciones culturales tradicionales (carnaval, Tour des Yoles…) en auténticas palancas de desarrollo económico sostenible.
El último pabellón de la semana debía situarse en la aldea del cacao y el chocolate, encarnando el deseo de vincular el patrimonio, la transmisión, la economía local y la divulgación.
La ciudad de ciudad de Schœlcher desempeñó un papel clave en la organización de la parte martiniquesa de la Semana de Oficios Turísticos. Presente en nombre del ayuntamiento, el Sr. Gonier, miembro del equipo técnico, fue calurosamente elogiado por su compromiso. Este apoyo logístico y humano atestigua la voluntad del municipio de implicarse en el desarrollo de un turismo de proximidad, capaz de tender puentes entre la educación, la cultura y la economía.
Crear carreras profesionales sostenibles y gratificantes
Catherine Rodap, Presidenta de MEDEF Martinica, alabó la atención prestada por el ministro a las realidades de Martinica, que iba mucho más allá de una simple visita protocolaria. Subrayó hasta qué punto toda empresa y toda actividad turística depende sobre todo de hombres y mujeres apasionados y cualificados.
Insistió en el papel clave de la formación, que debe ser experta y adecuada, pero también conocida por el gran público. En su opinión, es esencial combatir las ideas preconcebidas y demostrar que una carrera en el turismo no sólo es posible, sino también gratificante.
“La excelencia no puede decretarse, debe construirse día a día”, afirmó, haciendo un llamamiento a tender puentes más sólidos entre el mundo de la educación y el de la empresa. El MEDEF, aseguró, seguirá plenamente implicado en esta dinámica colectiva.
Fabrice Di Geronimo, representante de France Travail Martinique, subrayó la importancia de hacer más visibles y accesibles los empleos del turismo. En particular, subrayó la necesidad de sensibilizar a los jóvenes desde la enseñanza secundaria, para que conozcan mejor las oportunidades de este sector, a menudo poco conocido. En un contexto de escasez en el mercado laboral, señaló que muchas empresas turísticas tienen dificultades para contratar debido a la falta de perfiles formados o informados. Por ello, France Travail se compromete a ofrecer dispositivos de acompañamiento adecuados, destinados a acercar a las personas alejadas del empleo a las necesidades reales expresadas por los profesionales del sector.
Dos rutas excepcionales galardonadas con medallas de turismo
Uno de los momentos más destacados de la mañana fue la entrega de medallas de turismo en reconocimiento al compromiso de dos personas cuyas trayectorias encarnan dos visiones complementarias del desarrollo del turismo en Martinica.
Françoise Riveti, directora general del Hôtel Bambou, recibió la medalla de bronce por transformar un hotel familiar en un complejo hotelero de referencia, manteniendo una visión clara: combinar confort, calidad medioambiental, accesibilidad y cultura antillana. Impulsado por una visión humana y exigente de la hostelería, encarna la renovación del sector hotelero de Martinica frente a la competencia regional.
Hector Elisabeth, sociólogo y antiguo director de la Agencia Regional de Desarrollo Turístico de Martinica (ARDTM), recibió la medalla de oro. Visionario y estratega, durante décadas trabajó para situar el sector turístico de Martinica en una base de desarrollo integrado, estrechamente vinculado a la identidad local, la formación, la estructuración del sector y la aparición de un turismo interior accesible a todos. Su compromiso sentó las bases de lo que se convertiría en el Comité Martiniquais du Tourisme.
Estos dos premios celebran a la vez el patrimonio y la innovación, la estrategia y la gestión sobre el terreno, la memoria y la adaptación. Es un homenaje a los hombres y mujeres que, con su compromiso, contribuyen a construir en Martinica un turismo más resistente, más responsable y más arraigado en la región.