En Redonda, la tercera isla más grande de Antigua y Barbuda, la vegetación ha aumentado más de un 2.000% en ocho años. “La isla se ha transformado ante nuestros propios ojos”, afirma Johnella Bradshaw, coordinadora de programas del Grupo de Concienciación Medioambiental. Ni pueblo, ni carretera, ni hotel, sólo una roca volcánica de 1,6 km² que hoy cuenta la historia de una de las restauraciones ecológicas más bellas del Caribe.
Una roca aislada frente a la costa de Antigua
Vista desde el mar, Redonda parece al principio una masa mineral. Es una ladera escarpada, escondida entre Antigua, Montserrat y Nieves, lejos de las rutas turísticas habituales. Mide unos 1,6 km² y se eleva a casi 305 metros sobre el nivel del mar. Es la más pequeña de las tres islas que componen Antigua y Barbuda, pero su historia reciente supera con creces su tamaño.
2017, el año del cambio
El hecho que lo cambió todo fue la fecha: 2017. Ese año, los equipos del Programa de Restauración de Redonda eliminaron las ratas negras invasoras y reubicaron a las cabras salvajes en Antigua. El programa, puesto en marcha en 2016 con el Departamento de Medio Ambiente de Antigua y Barbuda, el Grupo de Concienciación Medioambiental y Fauna y Flora, pretendía salvar una isla cuyo ecosistema se estaba colapsando.
Durante décadas, Redonda había sufrido un doble azote. Las ratas devoraban los huevos, las crías de aves y la pequeña fauna. Las cabras, abandonadas tras la actividad humana en el pasado, pastaron las plantas hasta impedir la regeneración natural. Poco a poco, la isla perdió su cubierta vegetal. El suelo se deslizó hacia el mar. Los arrecifes cercanos recibieron rocas y sedimentos.
Una isla moldeada por la minería del guano
Este paisaje desnudo no era sólo el resultado de la naturaleza. En el siglo XIX, Redonda también se explotó por el fosfato contenido en el guano, un depósito de excrementos de aves utilizado como fertilizante. Participaron sobre todo trabajadores de Montserrat. La actividad decayó tras la Primera Guerra Mundial, pero las especies introducidas permanecieron. Continuaron transformando la isla mucho después de que los hombres se hubieran marchado.
El retorno visible de la vida
El retorno ha sido rápido. En pocos años, la biomasa vegetal ha aumentado más de un 2.000%, según datos del Departamento de Medio Ambiente de Antigua y Barbuda. El número de especies de aves terrestres ha aumentado de 9 a 23. Los dragones de tierra de Redonda -unos lagartos negros únicos que no viven en ningún otro lugar del mundo- vieron cómo su población se multiplicaba por trece entre 2017 y 2021. Donde el suelo era gris, está volviendo la vegetación. Donde antes dominaban las ratas, vuelven a anidar los pájaros. Donde la erosión arrastraba la tierra hacia el mar, las raíces vuelven a mantener unido el suelo.
Una reserva para proteger la tierra y el mar
En septiembre de 2023, esta reconstrucción alcanzó una nueva etapa con la creación de la Reserva del Ecosistema de Redonda. Esta zona protegida abarca casi 30.000 hectáreas de tierra y mar, incluida la isla, praderas marinas y un arrecife de coral de 18.000 hectáreas. Según una encuesta nacional, el 96% de los habitantes de Antigua y Barbuda apoyan esta protección * un raro consenso sobre una cuestión medioambiental.
La fuerza de este modelo reside también en su rechazo al turismo de masas. Redonda no es una isla fácil de vender. Sus acantilados, la falta de agua dulce permanente y su difícil acceso la mantienen a distancia. Pero esta distancia le confiere un valor poco común: el de un laboratorio natural donde podemos medir en qué puede volver a convertirse una isla cuando retroceden la presión humana y las especies invasoras.
Otro relato del Caribe
En un Caribe a menudo presentado por sus playas, Redonda cuenta una historia diferente. Es la historia de un territorio diminuto, deshabitado y dañado durante mucho tiempo, al que la ciencia paciente y la cooperación local están devolviendo la vida. Su belleza no puede resumirse en una imagen. Se puede ver en el regreso de las aves, en los lagartos que están recolonizando las rocas, en las plantas que vuelven a mantener unida la tierra.
Por último, Redonda nos recuerda que la grandeza de una isla no depende de su población, sus carreteras o sus hoteles. Puede depender de que recupere su equilibrio. Y si esta roca de Antigua y Barbuda puede volver del desierto, ¿cuántos otros pequeños territorios caribeños podrían recuperar también parte de lo que habían perdido?
Redonda es una isla deshabitada perteneciente a Antigua y Barbuda. Está situada en las Antillas Menores, entre Antigua, Montserrat y Nieves.
Redonda se ha convertido en un raro ejemplo de restauración ecológica con éxito. Desde 2017, la eliminación de las ratas invasoras y las cabras asilvestradas ha propiciado el retorno de la vegetación, las aves y los reptiles endémicos.
Redonda no es un destino turístico clásico. El acceso es difícil y la isla está protegida sobre todo por su valor ecológico, especialmente como parte de la Reserva del Ecosistema de Redonda.
El Mes Culinario de Antigua y Barbuda plantea a Antigua y Barbuda una sencilla batalla cultural: conseguir el reconocimiento de una cocina específica, con sus productos, sus chefs y su memoria. En mayo de 2026, la Semana de los Restaurantes, los chefs invitados y varios actos regionales darán al archipiélago un escenario más amplio que la mera promoción turística.
Nina Compton, una señal fuerte para Antigua y Barbuda
Cuando Nina Compton, chef de Santa Lucía afincada en Nueva Orleans, ganadora del premio James Beard y estrella del restaurante Compère Lapin, puso el pie en Antigua en mayo, no fue una simple visita de cortesía. Es una señal. El chef forma parte del programa del Mes Culinario de Antigua y Barbuda, organizado del 1 al 31 de mayo de 2026 bajo los auspicios de la Autoridad de Turismo de Antigua y Barbuda.
Una Restaurant Week pensada tanto para visitantes como para residentes
El Mes Culinario de Antigua y Barbuda es una continuación de la Semana de los Restaurantes, pero a una nueva escala. Del 3 al 17 de mayo, más de 50 restaurantes locales ofrecerán menús a precio fijo, estructurados en torno a tres niveles: 25, 50 y 75 dólares estadounidenses. Se trata de un detalle importante. Demuestra que el evento no es sólo para visitantes. También es una oportunidad para que los lugareños prueben restaurantes, sabores y lugares que, durante el resto del año, a veces están copados por la industria turística.
Un mes que también trata de economía y transmisión
El programa avanza en secuencias: Semana de los Restaurantes, Foro de la Comida Caribeña, cenas colaborativas, FAB Fest, barbacoa puertorriqueña, velada caribeña con chefs, y luego la final en el restaurante Wild Tamarind. El 21 de mayo, el Caribbean Food Forum reunirá a chefs, profesionales del turismo, la industria hotelera y especialistas en sostenibilidad para debatir sobre seguridad alimentaria, innovación culinaria y el futuro del turismo gastronómico. No se trata de un detalle técnico. Es una señal de que el Mes Culinario de Antigua y Barbuda también quiere hablar de economía, transmisión y soberanía alimentaria.
Se invita a los jefes a ampliar el diálogo caribeño
Con este telón de fondo, los chefs invitados aportan un sabor regional al evento. La lista oficial incluye a Andi Oliver, Angel Barreto, Claude Lewis, Kareem Roberts, Kerth Gumbs, Suzanne Barr, Devan Rajkumar, Brigette Joseph, Nina Compton, Paul Carmichael, Tristen Epps, Donna-Lee Tapper y Osei “Picky” Blackett. Esta presencia externa no borra la cocina local. Forma parte de una conversación más amplia, entre el Caribe anglófono, la diáspora, Norteamérica y las influencias afrodiaspóricas.
Reconocimiento internacional para St John's
Antigua y Barbuda está de enhorabuena. St John’s, la capital del archipiélago, fue nombrada Mejor Destino Culinario Emergente del Caribe en los Premios Culinarios Mundiales de 2025. El galardón confirma el compromiso de la escena culinaria de la región, que pretende ser reconocida por lo que es: la cocina de Antigua y Barbuda, no sólo una variante de un imaginario caribeño demasiado general.
Una cocina aún poco exportada
Esta aclaración es esencial. La cocina jamaicana, cubana, trinitense y puertorriqueña ya está muy extendida en restaurantes, festivales y reportajes turísticos. La cocina de Antigua y Barbuda se exporta menos. El Mes Culinario de Antigua y Barbuda pretende remediar esta falta de visibilidad centrándose en la propia región: sus restaurantes, productores, mercados, frutas, tradiciones familiares y recuerdos culinarios.
La piña negra de Antigua, un símbolo agrícola y patrimonial
La piña negrade Antigua ocupa aquí un lugar especial. Esta fruta, cultivada en el archipiélago, es presentada por las autoridades como uno de los grandes símbolos agrícolas del país. El trabajo presentado ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual señala que se comercializa como una de las piñas más dulces del mundo, que se cultiva principalmente en el sur de la isla y que es uno de los emblemas nacionales. Detrás del sabor se esconde, pues, una cuestión de protección, investigación agrícola y valor patrimonial.
Una lección útil para el Caribe
Aquí es dondeel Mes Culinario de Antigua y Barbuda se vuelve interesante para el Caribe. Muchos territorios tienen productos fuertes, pero pocos consiguen darles un lugar coherente en una narrativa económica, turística y cultural. En Antigua, la gastronomía empieza a convertirse en un lenguaje de posicionamiento. Habla de restaurantes, por supuesto. También habla de producción local, reconocimiento internacional, diáspora y transmisión.
Una escena a transformar en una fuerza duradera
Lo que venga después dependerá probablemente de la capacidad de proteger los productos, formar el talento y dar a conocer esta cocina al mundo más allá del mes de mayo. El Mes Culinario de Antigua y Barbuda ofrece un escenario. Ahora queda por ver cómo este escenario puede convertirse en una fuerza duradera para los cocineros, los productores y la memoria culinaria del archipiélago.
El Mes Culinario de Antigua y Barbuda es un mes dedicado a la gastronomía de Antigua y Barbuda. En mayo de 2026, reúne la Semana de los Restaurantes, chefs invitados, foros culinarios y eventos de cocina local.
El Mes Culinario de Antigua y Barbuda 2026 se celebra del 1 al 31 de mayo de 2026. La Semana de los Restaurantes, uno de los aspectos más destacados del programa, se celebra del 3 al 17 de mayo.
Antigua y Barbuda utiliza su cocina para promocionar su patrimonio, sus productos locales, sus chefs y su identidad cultural. El evento también refuerza el lugar del archipiélago en el turismo gastronómico del Caribe.
L’OECO prosigue su modernización regional con una importante iniciativa en Santa Lucía: la introducción de quioscos automatizados en los dos principales aeropuertos del país. Un paso decisivo hacia una gestión de fronteras más fluida, tecnológica y segura en la región del Caribe.
Un proyecto regional con visión de futuro
La Comisión de la OECO (Organización de Estados del Caribe Oriental) ha entregado diez quioscos de autoservicio a Santa Lucía: ocho en el Aeropuerto Internacional de Hewanorra (HIA) y dos en el Aeropuerto Internacional George F. L. Charles. Este equipamiento de última generación permite a los viajeros realizar ellos mismos los trámites de entrada, reduciendo así los tiempos de espera y la congestión en las salas de llegadas.
Esta operación forma parte del Programa de Mejora de la Gestión Fronteriza de la OECO, financiado por la Unión Europea a través del programa Integración Regional a través del Crecimiento, la Armonización y la Tecnología (RIGHT). Esta asociación ilustra la voluntad de la organización regional de reforzar la cooperación entre sus Estados miembros, apoyándose al mismo tiempo en la tecnología como palanca de eficacia y seguridad.
Quioscos automatizados para una mejor experiencia del pasajero
Gracias a esta instalación, Santa Lucía se ha convertido en un ejemplo concreto de transformación digital al servicio del turismo. Los nuevos quioscos automatizados pueden escanear pasaportes, capturar huellas dactilares y acelerar la verificación de datos, manteniendo al mismo tiempo un alto nivel de seguridad.
El objetivo es doble: facilitar los viajes a los nacionales de la región, sobre todo a los de la CARICOM y la OECO, y reforzar la capacidad del país para identificar y filtrar a los pasajeros de alto riesgo. Este enfoque inteligente ilustra el equilibrio que la región trata de alcanzar entre la apertura del turismo y el endurecimiento de los controles.
Fuertes palabras de los dirigentes caribeños
En la ceremonia oficial de entrega en el Aeropuerto Internacional de Hewanorra, el Director General de la OECO, Dr. Didacus Jules, subrayó la importancia estratégica de este desarrollo:
“A medida que el turismo mundial se hace más competitivo, los viajeros buscan no sólo destinos bellos, sino también una experiencia de entrada eficiente, fluida y segura.”
El Dr. Didacus Jules subrayó que la modernización de los puertos de entrada es un pilar esencial para apoyar el crecimiento económico de los Estados miembros y reforzar la percepción internacional de un Caribe organizado, tecnológico y acogedor.
Por su parte, el Ministro del Interior, Prevención de la Delincuencia y Personas con Discapacidad de Santa Lucía, el Honorable Jeremiah Norbert, elogió la inversión:
“Para mantener la competitividad global de nuestro sector turístico y hacer frente a los retos de seguridad, es esencial disponer de sistemas eficaces de gestión de fronteras. Deben denegar la entrada a los pasajeros de riesgo, ofreciendo al mismo tiempo un paso sin obstáculos a los viajeros legítimos”.
Estas declaraciones reflejan una visión compartida: hacer de la zona OECO un modelo de gestión regional armonizada, donde la innovación tecnológica se integre con los imperativos de soberanía y movilidad.
Un programa regional ya en marcha
La entrega de diez quioscos en Santa Lucía se produce pocos meses después de una iniciativa similar en Granada, donde se entregaron seis quioscos en marzo de 2025. Con el tiempo, la Comisión de la OECO pretende equipar a todos los Estados miembros: Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Montserrat, así como a territorios asociados como Anguila y las Islas Vírgenes Británicas.
Más allá de las infraestructuras, el objetivo es establecer un marco de cooperación e intercambio de datos para armonizar los procedimientos de entrada, reforzar la trazabilidad y garantizar una mejor coordinación entre los servicios de inmigración.
Así pues, la iniciativa está en consonancia con las prioridades regionales de la OECO, cuyo objetivo es acelerar la transformación digital, impulsar el turismo sostenible y mejorar la conectividad regional. La tecnología se está convirtiendo en una herramienta estratégica para apoyar la movilidad de los ciudadanos caribeños y, al mismo tiempo, apuntalar la competitividad económica.
Santa Lucía, escaparate de una nueva era caribeña
Para Santa Lucía, esta asociación con la OECO y la Unión Europea simboliza un gran paso adelante. La isla refuerza su imagen de destino moderno y acogedor, con infraestructuras que cumplen las normas internacionales. La automatización de los puntos de entrada debería reducir los tiempos de espera, mejorar la satisfacción de los visitantes y optimizar la gestión de los flujos turísticos, una cuestión crucial para un país en el que el turismo representa más del 60% del PIB.
Pero más allá del beneficio inmediato, esta iniciativa refleja la voluntad política de situar a Santa Lucía en una trayectoria regional de integración digital. Al apoyarse en la estructura y la coordinación de la OECO, la isla se beneficia de un marco común de conocimientos, financiación y formación, al tiempo que contribuye a la construcción de un Caribe Oriental interconectado.
Hacia una conectividad regional inteligente
Aquí, la OECO está demostrando su capacidad para combinar visión, financiación y ejecución en torno a proyectos que tienen un impacto tangible. La instalación de estas terminales es algo más que un gesto tecnológico: simboliza el poder creciente de una región que está modernizando sus infraestructuras, mejorando la seguridad y haciendo más fluida la movilidad.
En un momento en que se intensifica la competencia entre destinos turísticos, esta modernización sitúa al Caribe Oriental en un nicho estratégico: el de una zona integrada, segura y tecnológicamente avanzada.
Al unir a sus miembros en torno a iniciativas tangibles, la OECO está reafirmando una vez más su papel de fuerza motriz regional, al servicio de un Caribe más eficiente, más conectado y resueltamente orientado hacia el futuro.
Del 6 al 8 de julio de 2025, Montego Bay bullirá con la 49ª Cumbre de la CARICOM, en la que los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros se reunirán para debatir los principales retos a los que se enfrenta la región. La Cumbre, presidida por Andrew Holness, Primer Ministro de Jamaica, se celebra en un ambiente a la vez solemne e impregnado de un sentido de urgencia, ya que cada delegación ha acudido con grandes expectativas en materia de seguridad alimentaria, resistencia económica, la crisis de Haití y, sobre todo, la revisión de la logística regional.
Los pasillos del Centro de Convenciones de Montego Bay bullen de conversaciones estratégicas, mientras las sesiones plenarias se alternan con talleres temáticos, dando a cada territorio la oportunidad de hacer oír su voz.
Un contexto regional exigente
Desde la apertura de la 49ª Cumbre de la CARICOM, se marcó la pauta: el Caribe atraviesa un periodo crucial. Los sucesivos discursos de los representantes de Barbados, Trinidad y Tobago, Santa Lucía y Dominica pusieron de relieve la realidad de los trastornos logísticos, la dependencia del costoso transporte aéreo y la fragilidad de las cadenas de suministro. Los debates fueron animados, y cada jefe de delegación insistió en la necesidad de soluciones concretas e inmediatas. Los intercambios entre bastidores atestiguan la determinación compartida de hacer de esta cumbre un momento decisivo para la región.
Las prioridades de la presidencia jamaicana
En su discurso inaugural, Andrew Holness reiteró la importancia de reforzar la cooperación y diversificar el comercio, al tiempo que subrayó la necesidad de dar respuestas rápidas a los problemas de seguridad y climáticos. Su llamamiento a la acción colectiva no quedó desatendido: las mesas redondas de la 49ª Cumbre de la CARICOM abordaron la cuestión de la paz regional, la puesta en común de recursos y el papel de los jóvenes en la construcción de una prosperidad compartida.
Mia Mottley: un alegato a favor de la transformación logística
El discurso de Mia Mottley, Primera Ministra de Barbados, fue uno de los momentos más destacados de la 49ª Cumbre de la CARICOM. Con una elocuencia aplaudida por todos los participantes, trazó un lúcido panorama de las deficiencias logísticas que frenan el desarrollo caribeño. Su voz, firme y aplomada, resonó en el auditorio cuando habló de la necesidad de una “revolución regional del transporte de mercancías”, subrayando la urgente necesidad de democratizar el transporte y devolver al mar su papel histórico de vínculo entre las islas.
Propuestas concretas para el transporte regional de mercancías
Mia Mottley no se detuvo en encantamientos. Anunció que dos Estados miembros de la CARICOM se encuentran en una fase avanzada de las negociaciones para adquirir aviones de carga, una iniciativa que, en su opinión, hará más fluido el comercio y garantizará el suministro de bienes esenciales. También mencionó la esperada presentación de un proyecto de transbordador regional dirigido por el sector privado, que podría revolucionar la conectividad entre las islas. Estos anuncios, realizados en el seno de la 49ª Cumbre de la CARICOM, fueron recibidos con un atronador aplauso, señal de que la cuestión logística está en el centro de nuestras preocupaciones colectivas.
La voluntad política en el centro del cambio
Mia Mottley aprovechó su tribuna para señalar que el éxito de estos proyectos depende sobre todo de la voluntad política de los dirigentes. Habló conmovida de los recuerdos del Arce Federal y la Palma Federal, símbolos de una época en la que el mar unía a los pueblos del Caribe. Su alegato, transmitido en varias sesiones de la 49ª Cumbre de la CARICOM, encontró un eco especial entre las delegaciones, que reconocieron la necesidad de superar la inercia institucional para construir un sistema logístico regional moderno y resistente.
Las contribuciones concretas de la 49ª Cumbre de la CARICOM para los territorios miembros
Seguridad alimentaria y fluidez del comercio
Uno de los temas principales de los debates de la 49ª Cumbre de la CARICOM fue la seguridad alimentaria. Los participantes subrayaron que el establecimiento de nuevos enlaces marítimos y aéreos, como los mencionados por Mia Mottley, contribuirá a garantizar un abastecimiento regular de productos agrícolas y bienes de primera necesidad. Los intercambios de buenas prácticas entre los ministros de Agricultura y Economía atestiguan la voluntad común de optimizar los circuitos logísticos y reforzar la soberanía alimentaria de cada región.
Reforzar la integración económica y la resistencia
Los debates sobre la integración económica han puesto de relieve la importancia de aunar recursos y diversificar los socios comerciales. Los anuncios de inversión pública y privada en el transporte regional de mercancías realizados en la 49ª Cumbre de la CARICOM allanan el camino hacia una cooperación reforzada, que permitirá a los territorios miembros resistir mejor los choques externos, ya sean económicos, sanitarios o climáticos. Los participantes coinciden en que esta edición es un hito crucial en el camino hacia la prosperidad compartida.
Perspectivas para la juventud y la innovación
A lo largo de los talleres, la juventud caribeña y la innovación tecnológica ocuparon un lugar central. Las iniciativas presentadas, ya sean programas de formación, movilidad estudiantil o apoyo al espíritu empresarial, ilustran la voluntad de los dirigentes de preparar a la próxima generación y dar a los jóvenes los medios para integrarse en la dinámica regional. Estas perspectivas, que se debatieron en profundidad en la 49ª Cumbre de la CARICOM, permiten vislumbrar nuevas oportunidades para los jóvenes.
La 49ª Cumbre de la CARICOM, catalizadora de una nueva era regional
En Montego Bay, la 49ª Cumbre del CARICOM prosigue en un ambiente estudioso y decidido. Dirigida por personalidades como Mia Mottley y Andrew Holness, la región está dando un paso decisivo hacia la modernización de sus infraestructuras y la profundización de su integración. Los debates, ricos y a veces apasionados, reflejan la determinación colectiva de convertir los retos en oportunidades y construir un futuro sostenible para todos los pueblos del Caribe.
📸 Galería de fotos: revive los mejores momentos de la ceremonia de apertura ©CARICOM
Antigua y Barbuda acaba de ser nominada Mejor Destino Culinario Emergente del Caribe 2025 por los respetadísimos World Culinary Awards. Y no es casualidad. Durante los últimos tres años, la Autoridad de Turismo de Antigua y Barbuda (ABTA) ha trabajado activamente para reposicionar la imagen del país, antes asociada a sus playas, hacia una narrativa profundamente arraigada en la gastronomía, el terruño y la identidad cultural.
Nominación por los World Culinary Awards, una garantía de credibilidad
Este reconocimiento rinde homenaje a los esfuerzos de todo un ecosistema: desde chefs de talento y productores locales hasta artesanos de la calle y responsables políticos. El Ministro de Turismo, Charles Fernandez, lo resumió bien: “Esta nominación es un reflejo de nuestro rico patrimonio culinario, y una celebración de los talentos que hacen brillar nuestra identidad nacional.”
Le Mois de la Gastronomie: un pilar de la transformación culinaria
Desde la tradicional Restaurant Week hasta un mes completo de eventos
El núcleo de esta transformación es el Mes de la Gastronomía. Este programa emblemático, puesto en marcha por la ABTA, ha visto cómo la antigua Semana del Restaurante evolucionaba hasta convertirse en una serie de eventos inmersivos de un mes de duración. Cada edición ofrece una inmersión en la cocina de Antigua y Barbuda, mucho más allá del menú de un restaurante.
FAB Fest: un escaparate artístico y culinario
El FAB Fest (Festival de Comida, Arte y Bebida) se ha convertido en una cita ineludible este mes. En él participan los mejores chefs de ambas islas, mixólogos creativos, artistas locales y productores apasionados. Todo ello en un ambiente de demostraciones culinarias, conciertos, degustaciones y exposiciones de artesanía.
Comer como un lugareño: mapear la autenticidad
Otra iniciativa emblemática: Come como un local. Se trata de un mapa digital interactivo en el que aparecen vendedores certificados, puestos callejeros y pequeñas direcciones a menudo desconocidas para los turistas. Este proyecto fomenta la exploración responsable y auténtica del país, promoviendo la comida casera, las recetas de la abuela y los lugares frecuentados por los lugareños.
Foro Alimentario del Caribe: pensando en el futuro culinario de la región
Pensamiento estratégico sobre seguridad alimentaria e innovación
En Antigua y Barbuda no sólo se cocina: el país también piensa en el futuro. El Foro Alimentario del Caribe, organizado en el marco del Mes de la Gastronomía, reúne a cocineros, empresarios, investigadores y dirigentes políticos de todo el Caribe. Juntos abordan los temas de la seguridad alimentaria, la innovación culinaria, la transmisión de conocimientos y la agricultura sostenible.
De cocineros a políticos: un diálogo interdisciplinar
Este foro va mucho más allá de una simple manifestación. Crea un espacio para el diálogo entre profesiones, donde un chef puede debatir sobre legislación alimentaria con un diputado, o un agricultor con un investigador sobre el impacto del cambio climático. Esta fertilización cruzada de ideas confiere a Antigua y Barbuda un papel de laboratorio culinario regional.
Una ambición impulsada por cifras comprometidas
Colin C. James: 365 playas, 365 sabores
El Director General de la ABTA, Colin C. James, resume perfectamente el nuevo eslogan del país: “Hemos pasado de 365 playas a 365 sabores”. Esta transformación no pretende borrar la imagen costera, sino añadirle una capa de profundidad cultural y gustativa.
Shermain Jeremy: identidad, orgullo y comunidad
Al frente de la coordinación del Mois de la Gastronomie, Shermain Jeremy es una figura clave. Insiste: “Lo que hemos construido va más allá de la comida. Se trata de identidad, orgullo y comunidad”. Para ella, cada vendedor ambulante, mixólogo y artista contribuye a esta dinámica colectiva.
Antigua y Barbuda es ahora una referencia en el panorama culinario del Caribe. La nominación de Antigua y Barbuda como Mejor Destino Culinario Emergente del Caribe 2025 por los World Culinary Awards es un hito significativo en un proyecto colectivo, ambicioso y profundamente arraigado. Detrás de cada plato que se sirve en estas islas, hay una historia, una memoria, un saber hacer. Y esta riqueza merece ser celebrada, compartida… y saboreada.