Semana de la Energía del Caribe 2026 marca un importante punto de inflexión para la economía caribeña. Percibido durante mucho tiempo como una región esencialmente dependiente del turismo y los servicios, el Caribe se perfila ahora como un territorio estratégico en el sector energético mundial. El evento, que se celebrará del 30 de marzo al 1 de abril de 2026 en Paramaribo (Surinam), reúne a gobiernos, inversores, empresas energéticas e instituciones financieras con un objetivo común: transformar el potencial energético de la región en un motor económico sostenible.
Esta nueva edición llega en un momento de profundos cambios. Los descubrimientos de petróleo en Guyana y Surinam, la consolidación del papel energético de Trinidad y Tobago y el auge de los proyectos de energías renovables en varias islas están reposicionando el Caribe en el mapa económico mundial. La Semana de la Energía del Caribe 2026 es, por tanto, una plataforma estratégica para comprender cómo la energía está redefiniendo los equilibrios económicos regionales.
Una plataforma regional para la inversión en energía
La Semana de la Energía del Caribe 2026 no es sólo una conferencia del sector. El evento se posiciona como una auténtica plataforma para la inversión y la cooperación económica. Celebrada en el Hotel Royal Torarica de Paramaribo, reunirá a jefes de Estado, ministros, inversores internacionales, bancos de desarrollo y empresas energéticas para debatir proyectos concretos destinados a acelerar la transformación energética de la región.
El objetivo es claro: conectar los proyectos caribeños con el capital internacional. Los organizadores esperan facilitar las asociaciones entre gobiernos e inversores, acelerar la puesta en marcha de infraestructuras energéticas y presentar proyectos que se consideren “financiables” y susceptibles de atraer financiación internacional. Esta dimensión económica hace de la Semana de la Energía del Caribe 2026 un acontecimiento clave para el futuro financiero de la región.
Además de los debates técnicos, el evento pretende transformar los intercambios en acuerdos e inversiones reales. Las mesas redondas reunirán a gobiernos e inversores para identificar oportunidades concretas de desarrollo, mientras que las sesiones de creación de redes ayudarán a forjar asociaciones estratégicas a largo plazo.
Una nueva geografía económica para el Caribe
La Semana de la Energía del Caribe 2026 llega en un momento en que se está redibujando la geografía económica del Caribe. Los descubrimientos de petróleo en Guyana y Surinam ya han empezado a transformar los flujos financieros y las prioridades de inversión en la región. Guyana, que se ha convertido en uno de los países de más rápido crecimiento del mundo gracias al petróleo en alta mar, atrae ahora capital, empresas y mano de obra cualificada. Surinam, anfitrión de la edición de 2026, se está preparando para seguir una trayectoria similar.
Esta evolución no sólo afecta a los países productores de hidrocarburos. Está influyendo en toda la región. Los países del Caribe están intentando diversificar sus economías, reforzar sus infraestructuras y desarrollar las capacidades locales para aprovechar los beneficios económicos de este auge energético. La Semana de la Energía del Caribe 2026 ofrece una oportunidad ideal para coordinar estas estrategias regionales.
El Caribe ya no es sólo un destino turístico. Se está afirmando gradualmente como zona de inversión energética e industrial, capaz de atraer capital internacional y desarrollar cadenas de valor regionales. Esta transformación económica está en el centro de los debates programados para el evento.
Diversidad energética y oportunidades económicas
El tema oficial de la Semana de la Energía del Caribe 2026, “Aprovechar la diversidad energética en todo el Caribe”, pone de relieve la diversidad de los recursos energéticos de la región. El Caribe dispone de diversas fuentes de energía, desde petróleo en alta mar hasta energías renovables, gas natural y créditos de carbono. Esta diversidad es una palanca estratégica para el crecimiento económico regional.
Los hidrocarburos siguen siendo un pilar importante. El petróleo y el gas siguen atrayendo inversiones masivas, sobre todo en Guyana, Surinam y Trinidad y Tobago. Sin embargo, también se está prestando atención a las energías renovables, como la solar, la eólica y la geotérmica. Varios territorios insulares intentan reducir su dependencia de los combustibles importados desarrollando infraestructuras energéticas locales.
La Semana de la Energía del Caribe 2026 también abordará los mercados del carbono, el almacenamiento de energía y los minerales críticos necesarios para la transición energética mundial. Estos sectores representan nuevas oportunidades económicas para los países del Caribe, que pueden posicionarse como proveedores de recursos o centros de innovación energética.
Impacto en el empleo y la formación
Una de las principales consecuencias de la transformación energética de la región se refiere al empleo. Los proyectos energéticos requieren competencias especializadas en ingeniería, logística, mantenimiento y gestión de proyectos. La Semana de la Energía del Caribe 2026 pondrá de relieve la necesidad de reforzar la formación y el desarrollo de las competencias locales para que la población del Caribe pueda beneficiarse directamente de estas nuevas oportunidades.
Se dedicarán varias sesiones a la creación de capacidad local y a la formación de la mano de obra. El objetivo es reducir la dependencia de la mano de obra extranjera y fomentar la integración del talento caribeño en los proyectos energéticos. Esta dimensión social y económica es esencial para garantizar que el crecimiento energético beneficie realmente a las poblaciones locales.
El auge del sector energético también podría estimular otros sectores, como la construcción, los servicios financieros, la logística y las tecnologías digitales. La Semana de la Energía del Caribe 2026 pondrá de relieve estos efectos multiplicadores en la economía regional.
Infraestructuras y conectividad regional
El desarrollo energético también está impulsando la inversión en infraestructuras. Puertos, redes eléctricas, oleoductos e instalaciones de almacenamiento son algunos de los proyectos que se están considerando en varios países. Estas infraestructuras son esenciales para apoyar el crecimiento económico y mejorar la conectividad regional.
La Semana de la Energía del Caribe 2026 brindará la oportunidad de presentar una serie de proyectos de infraestructuras destinados a reforzar la integración energética en la región. La cooperación entre los estados caribeños se considera un factor clave para optimizar los recursos y reducir los costes. Los debates se centrarán en las interconexiones eléctricas, el transporte de gas natural y la creación de centros logísticos regionales.
Estas inversiones podrían transformar la movilidad de bienes y servicios en el Caribe, facilitando el comercio y reforzando la competitividad regional. La energía se convierte así en un vector de integración económica.
Atractivo internacional y flujos financieros
Uno de los principales retos a los que se enfrenta la Semana de la Energía del Caribe 2026 es su capacidad para atraer capital internacional. La región está intentando posicionarse como un destino de inversión fiable y estable. Bancos de desarrollo, fondos de inversión e instituciones financieras internacionales estarán presentes para evaluar las oportunidades que ofrece la transformación energética del Caribe.
La participación de actores internacionales aumenta la credibilidad de los proyectos regionales y facilita el acceso a la financiación. La Semana de la Energía del Caribe 2026 servirá de escaparate de las oportunidades de inversión y demostrará la viabilidad económica de los proyectos energéticos caribeños. Esta visibilidad internacional es esencial para atraer el capital necesario para desarrollar infraestructuras.
La afluencia de financiación también podría ayudar a diversificar las economías caribeñas y reducir su dependencia de ciertos sectores tradicionales. La energía se está convirtiendo en una palanca para la estabilidad económica y el crecimiento a largo plazo.
Una transición hacia una economía más diversificada
La Semana de la Energía del Caribe 2026 ilustra una transición más amplia hacia una economía diversificada en el Caribe. Aunque el turismo sigue siendo un pilar importante, la energía está abriendo nuevas oportunidades. Los países de la región buscan desarrollar industrias complementarias, reforzar sus capacidades tecnológicas y mejorar su resistencia económica.
Esta diversificación es esencial para hacer frente a los choques externos, ya sean económicos o climáticos. Invirtiendo en energía e infraestructuras, el Caribe puede reducir su vulnerabilidad y reforzar su soberanía económica. La Semana de la Energía del Caribe 2026 forma parte de este proceso de transformación estructural.
Una nueva era para la economía caribeña
La Semana de la Energía del Caribe 2026 no es sólo una reunión de expertos y responsables políticos. Simboliza la entrada del Caribe en una nueva era económica. Dependiente durante mucho tiempo de los sectores tradicionales, la región se está posicionando ahora como un actor estratégico en el panorama energético mundial.
Los debates y las asociaciones que surjan de este evento podrían tener un impacto duradero en las economías caribeñas. La inversión, el empleo, las infraestructuras y la cooperación regional están en el centro de esta transformación. La Semana de la Energía del Caribe 2026 ofrece una visión concreta del futuro económico de la región.
En un momento en que el Caribe se está redefiniendo en la escena internacional, este acontecimiento es un momento crucial. Ofrece la oportunidad de anticipar futuros desarrollos económicos y calibrar la magnitud de las transformaciones en curso. Para los responsables de la toma de decisiones, los inversores y la población de la región, la Semana de la Energía del Caribe 2026 representa mucho más que una conferencia: marca la aparición de una nueva dinámica económica caribeña.
Se celebrará del 30 de marzo al 1 de abril de 2026 en Paramaribo, Surinam, y reunirá a agentes públicos y privados del sector energético.
Este acontecimiento reúne a gobiernos, inversores y empresas para acelerar los proyectos energéticos, atraer capital internacional y reforzar la economía regional.
Abarca el petróleo, el gas, las energías renovables, las infraestructuras eléctricas, los créditos de carbono y los minerales críticos relacionados con la transición energética.
El seminario Rézo 2025, celebrado en Granada, reunió a los directores de las Alianzas Francesas del Caribe anglófono para compartir una ambición común: consolidar los vínculos entre los territorios y reforzar la vitalidad de la francofonía en la región.
Tras explorar la visión institucional y estratégica de esta cooperación regional en el artículo anterior, “La red de Alianzas Francesas en el corazón del Caribe: cooperar, innovar, compartir”, Richès Karayib centra aquí la atención en quienes están en su corazón palpitante.
Durante varios días, los participantes compartieron sus experiencias, sus retos y sus éxitos, revelando una convicción común: acercar la cultura y la francofonía a los pueblos del Caribe a través de las Alianzas Francesas.
Una reunión esencial para una red fragmentada
Cada Alianza Francesa opera en una isla, a menudo aislada geográficamente. Este seminario, organizado con el apoyo del Service de Coopération et d’Action Culturelle (SCAC) de la Embajada de Francia en Santa Lucía, fue un verdadero soplo de aire fresco para la red de Alianzas Francesas. Los directores subrayaron que estas reuniones son un paso esencial en el proceso: brindan la oportunidad de intercambiar herramientas, comparar realidades locales y trabajar juntos para encontrar soluciones prácticas a retos compartidos. Todos destacaron la fuerza del colectivo, la riqueza de los intercambios en un entorno anglófono y la complementariedad de los enfoques entre territorios.
Estos momentos ofrecen una dimensión tanto humana como formativa: reenergizan, refuerzan la solidaridad y nos recuerdan que, a pesar de la diversidad de contextos, las Alianzas Francesas avanzan con la misma ambición: hacer que la francofonía viva y brille en el Caribe. Desde el punto de vista institucional, Christiane Bourgeois, Consejera de Cooperación y Acción Cultural, señaló que este seminario anual es el único momento en que todos los directores pueden reunirse para hablar de éxitos, dificultades y perspectivas comunes.
Nueve territorios, nueve realidades, pero la misma convicción: estas reuniones son esenciales para mantener el impulso de la red y reforzar la cooperación en el Caribe. Más allá de estos intercambios colectivos, es sobre el terreno donde la vitalidad de la red de Alianzas Francesas adquiere todo su sentido. Cada Alianza Francesa actúa a su manera, en función de las realidades de su entorno y de las lenguas y culturas de su territorio.
Una red arraigada: diez Alianzas, un compromiso
Aunque sus contextos difieren, las Alianzas Francesas del Caribe anglófono comparten la misma vocación: enseñar, conectar y hacer vivir a diario el mundo francófono. Se adaptan a las realidades locales con la misma convicción: la cultura y la lengua son palancas de cohesión social, apertura y futuro.
Granada – Ilona Forte-Gilbert: enseñar de otra manera, conectar de otra manera
La Alianza Francesa de Granada carece de locales permanentes, una situación que Ilona Forte-Gilbert ha convertido en una ventaja.
Ahora se ofrecen cursos en línea, lo que permite a la lengua francesa mantener su presencia y llegar a nuevos públicos. La Alianza también se implica en las escuelas mediante actividades educativas y culturales organizadas en colaboración con los profesores. Las proyecciones y talleres “extramuros” ayudan a mantener el contacto con la comunidad.
“Nuestra prioridad es seguir estando presentes y siendo útiles, incluso sin un edificio. La tecnología digital y las asociaciones nos permiten mantener en marcha la Alianza.
Santa Lucía – Aurélie Gbeffa: coordinadora y federadora
En Santa Lucía, Aurélie Gbeffa dirige la Alianza local y es responsable de la coordinación regional de las diez Alianzas Francesas del Caribe Oriental. Ayuda a los directores en la comunicación, la puesta en común, la gobernanza asociativa, la transición digital y la revitalización cultural.
También dirige el proyecto Rézo, un seminario anual apoyado por el SCAC, que se ha convertido en un acontecimiento clave para la cohesión y la reflexión colectiva. En Castries, la Alianza Francesa de Sainte-Lucie combina cursos de idiomas, actividades culturales y promoción de la lengua criolla mediante exposiciones y talleres.
“Nuestra fuerza reside en avanzar juntos al tiempo que promovemos la diversidad cultural de nuestras islas.
Barbados – Océane Gaillard: promover el francés en un entorno anglófono
En Barbados, la Alianza Francesa actúa como puente lingüístico y cultural. Bajo la dirección de Océane Gaillard, la Alianza ha consolidado su posición en un entorno predominantemente anglófono. Se han creado programas educativos para escuelas y adultos, y la Alianza ha formado a miembros del Sistema de Seguridad Regional en francés y criollo haitiano.
En el plano cultural, ha acogido a la compañía guayanesa Ôtepé y está desarrollando un programa abierto a diferentes formas de expresión francófona.
“Representamos a una Francofonía plural: Francia, África, Canadá y el Caribe. La cultura es nuestra mejor palanca para inspirar a la gente el deseo de aprender.
Trinidad y Tobago – Anyka Batista: una comunidad francófona abierta e integradora
En Trinidad y Tobago, Anyka Batista defiende una Francofonía inclusiva y creativa que valore las lenguas locales tanto como el francés. Cada octubre, el Mes de la Herencia Criolla reúne proyecciones, conferencias y conciertos, que reflejan un fuerte compromiso con la diversidad cultural.
La Alianza Francesa también ofrece cursos para niños, adolescentes y adultos, así como veladas culturales para fomentar el encuentro entre comunidades. Los retos de visibilidad y financiación persisten, pero se compensan con un enfoque de colaboración con las escuelas e instituciones locales.
“Queremos que el mundo francófono se vea como parte de nuestra cultura, no como algo externo.
Jamaïque – Clovis Lemée: crear espacios de vida
En Jamaica, Clovis Lemée está revitalizando una histórica Alianza Francesa transformándola en un lugar para vivir y crear. Los Intercambios Lingüísticos, veladas multilingües mensuales, reúnen a un público variado en torno a temas culturales, mientras que las Sesiones de la Biblioteca Francesa -miniconciertos filmados en la mediateca- utilizan la lengua como herramienta de encuentro y expresión artística.
“Aprender una lengua significa crear vínculos. En eso consisten las Alianzas Francesas.
Esta dinámica cultural atrae a un público más joven y contribuye a devolver a la lengua francesa el lugar que le corresponde en el Caribe anglófono.
San Cristóbal y Nieves – Lucille Caulliez: educación y ecología
La Alianza Francesa de San Cristóbal y Nieves combina el aprendizaje de idiomas con el compromiso cívico. Su proyecto Aprende Francés Naturalmente, llevado a cabo gracias a una subvención de la Embajada de Francia en los Estados del Caribe Oriental, Barbados y la OECO, ofreció seis meses de clases gratuitas a doce adolescentes de entornos desfavorecidos, combinando el descubrimiento del francés con talleres ecológicos y actividades culturales. Cada mes, los participantes han explorado los ecosistemas locales, cultivado un huerto, creado con materiales reciclados o intercambiado ideas en línea con alumnos de Guadalupe: una forma concreta y viva de aprender la lengua al tiempo que se forjan vínculos en el Caribe.
Este proyecto, que le valió el Premio Alianza Verde del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, ilustra la vitalidad de una comunidad francófona abierta, sostenible y orientada a los jóvenes. También está desarrollando Francoscop, una serie audiovisual producida por jóvenes, dedicada al mundo francófono.
La directora Lucille Caulliez resume el espíritu del programa:
“Queremos demostrar que el francés es una herramienta de apertura y creatividad.
Dominique – Cévinne M’Voula-Henderson: enlazar lenguas y culturas
Creada en 1965, la Alianza Francesa de la Dominica actúa en los ámbitos educativo y cultural. Las Abejas de la Ortografía Criolla y Francesa, concursos bilingües de ortografía, animan a los alumnos a jugar con las dos lenguas, a comprender cómo se complementan y a sentirse orgullosos de ellas. Los talleres de formación y las actividades culturales apoyan la valorización del patrimonio criollo al tiempo que promueven la lengua francesa.
“El objetivo es hacer del francés y del criollo lenguas de orgullo y de transmisión.
Guyana – Déborah First-Quao: reconstrucción y formación
En Georgetown, Déborah First-Quao, recientemente nombrada para Guyana, está revitalizando una Alianza Francesa de larga tradición pero de bajo perfil, centrándose en la formación y las asociaciones educativas. Ha creado una red de profesores de francés, desarrollado talleres bilingües en la Biblioteca Nacional y restablecido vínculos con instituciones locales. Las iniciativas culturales y educativas pretenden devolver el francés a la vida cotidiana, a pesar de las importantes limitaciones logísticas.
“Queremos devolver al francés el lugar que le corresponde en las escuelas, demostrando que puede ser útil, vivo y accesible.
Surinam – Virginie Lemay: tender puentes institucionales
En Surinam, Virginie Lemay refuerza los vínculos entre la Alianza Francesa y las instituciones locales. Se ofrecen cursos de formación lingüística a las fuerzas de seguridad, el Ministerio de Educación, las empresas y el sector hotelero. La Journée Française, organizada con la Collectivité Territoriale de Guyane, es un acontecimiento de cinco días que incluye exposiciones, encuentros profesionales y conciertos.
“Aquí, el francés se convierte en una herramienta concreta para la cooperación regional.
Este enfoque intersectorial sitúa a la Alianza Francesa como actor clave en el diálogo entre Surinam, Guyana y el resto del Caribe.
Una visión compartida: apoyar, conectar y promover
Para Christiane Bourgeois, Consejera Regional de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en Santa Lucía, este seminario es una ocasión esencial para consolidar los vínculos de la red. Señala que es “el único momento del año en que tenemos la oportunidad de reunirnos con los directores de las Alianzas Francesas”, un momento especial para hacer balance, intercambiar prácticas y dificultades, y poner en marcha proyectos comunes.
“Las Alianzas Francesas son una herramienta esencial para las embajadas, sobre todo en zonas como el Caribe, donde no hay Instituto Francés. Son organizaciones locales, arraigadas en la región, con su propio consejo de administración y su propia estrategia”. También recordó el papel clave que desempeñan las Alianzas en la difusión de la lengua francesa y en la promoción del diálogo entre los pueblos, subrayando que promueven la lengua, imparten enseñanza y mantienen el vínculo entre cultura y educación, entre Francia y los países de la región.
Consciente de la fragilidad económica del modelo asociativo, Christiane Bourgeois subraya la importancia del apoyo prestado por el Service de Coopération et d’Action Culturelle (SCAC) y el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores.
Por último, rinde homenaje a Granada, anfitriona del seminario, y a su pueblo:
“Es una isla absolutamente auténtica, con gente extremadamente amable. Animo a todos los franceses y caribeños a venir a Granada, un país que merece ser conocido y apreciado.
Donde la lengua francesa cobra vida
Más allá de los resultados y las cifras, estas reuniones son un recordatorio de que el mundo francófono vive y respira a través de las personas que lo hacen posible. En cada isla, las Alianzas Francesas reúnen a la gente, transmiten e inspiran. Enraizados en su propia realidad, tienden puentes entre lenguas, culturas y generaciones: una Francofonía viva, integradora y profundamente caribeña.
Las Alianzas Francesas desempeñan un papel central en la enseñanza de la lengua francesa, la difusión cultural y el diálogo entre los territorios caribeños. Ancladas localmente, adaptan sus actividades a las realidades sociales, lingüísticas y culturales de cada isla.
El seminario de Rézo es el único evento anual en el que se reúnen todos los directores de las Alianzas Francesas del Caribe. Les permite compartir prácticas, reforzar la cooperación regional y mantener una dinámica colectiva en una red geográficamente dispersa.
Las Alianzas francesas desarrollan proyectos a medida: cursos online o presenciales, acciones en centros escolares, proyectos ecológicos, actos culturales, formación profesional o cooperación institucional. Esta capacidad de adaptación es su punto fuerte en un entorno predominantemente anglófono.
Del 22 de noviembre al 30 de noviembre de 2025, el festival Días de Cine Caribeño se celebrará en Internet. Por primera vez, un espacio enteramente dedicado al cine caribeño reúne más de cuarenta obras accesibles en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento. El evento, nacido de la colaboración entre Caribbean Creativity y la Cámara de Comercio del Caribe en Europa, transforma el mes de noviembre en un momento de intercambio cultural y solidaridad, en ayuda de las personas afectadas por el huracán Melissa.
Las Jornadas de Cine del Caribe no se limitan a proyectar películas: construyen puentes. Un vínculo entre las islas, entre la diáspora y los territorios de origen, entre el arte y la realidad social, entre la memoria y el futuro. Para un público a menudo alejado de las salas de cine tradicionales o privado de acceso al cine caribeño, se trata de una oportunidad rara, casi única, de adentrarse en historias que cuentan la región desde dentro.
Un festival diseñado para ser visto en todas partes
A diferencia de los festivales físicos, las Jornadas de Cine Caribeño no requieren desplazamientos, reservas ni horarios.
¿Cómo veo las películas?
- – visita la plataforma YardVibes,
- – hojear el catálogo,
- – elige una película,
- – alquílalo a través de Vimeo a la carta,
- – y verlo en streaming, a cualquier hora del día.
Sin limitaciones geográficas: Europa, América, Caribe, Oceanía: cualquiera puede participar.
Cine que cuenta la historia de las islas tal y como viven
Para apreciar un festival, hay que entender lo que muestra. Caribbean Film Days es algo más que una lista de títulos: es un mosaico de realidades caribeñas, desde su música hasta sus luchas, desde su creatividad hasta sus contradicciones.
He aquí algunos ejemplos de las obras que se ofrecen en las Jornadas de Cine Caribeño:
- “Kanaval” (Haití – República Dominicana): un poderoso largometraje sobre la identidad, la migración y la memoria.
- “Jocelyne Béroard, de corazón”: un sensible retrato del icono del zouk y su influencia en el Caribe.
- “Joseph” (Barbados – Jamaica – Ghana): un relato sobre la búsqueda de los orígenes que une América con África.
- “Las piedras tienen leyes” (Surinam): una inmersión en las tradiciones cimarronas y su relación con la tierra.
- “Corazón de Haití”: un viaje al corazón de la creación artística haitiana.
- “¿Por qué corren tan rápido los jamaicanos? una mirada íntima a los atletas jamaicanos y su herencia.
Documentales, ficción, archivos, proyectos independientes, experimentos artísticos: es un panorama completo del cine caribeño, demasiado a menudo ausente de las plataformas internacionales. El objetivo de este programa es claro: mostrar un Caribe que es algo más que playas y clichés turísticos, sino que se expresa a través de voces, rostros, luchas y sueños.
Un festival en apoyo de las islas afectadas por el huracán Melissa
Esta primera edición de las Jornadas de Cine del Caribe no tendría el mismo alcance sin el contexto en el que se celebra.
El huracán Melissa dejó una huella devastadora en la región, sobre todo en Jamaica, Cuba, Haití y la República Dominicana.
Las lluvias, la destrucción y la pérdida de vidas han afectado profundamente a las comunidades.
Caribbean Film Days ha decidido aportar su granito de arena. Cada vez que se alquila una película, se hace una donación, que se destina íntegramente a iniciativas de reconstrucción y apoyo.
Ver una película significa :
- – apoyar a las familias afectadas,
- – contribuir a la rehabilitación de las infraestructuras,
- – afirmar un gesto de solidaridad que va más allá de las palabras.
Es una postura ética: el Caribe, aunque contribuye muy poco a las emisiones globales, está expuesto a las consecuencias más violentas del cambio climático.
Este festival es un recordatorio de esta injusticia, dando un papel central a la cultura.
Un lugar de encuentro para la diáspora y los aficionados a la cultura caribeña
Para muchos, ver “una película de casa” significa volver a conectar con una lengua, un acento, un paisaje, una forma de contar una historia. La diáspora caribeña en Europa y Norteamérica encontrará en el festival una forma de reconectar con mundos similares al suyo. Para el público no caribeño, es un descubrimiento esencial: el Caribe es algo más que un destino de vacaciones, es una región llena de dinámicas sociales, políticas y artísticas que merecen ser comprendidas.
El formato online también permite involucrar a un público más joven, a menudo acostumbrado a las plataformas de streaming pero con poca exposición al cine caribeño.
¿Por qué importa hoy esta fiesta?
Las Jornadas de Cine del Caribe llenan un vacío. Un vacío en el acceso, un vacío en la infraestructura de distribución, un vacío en el reconocimiento internacional.
Demuestran que :
– El Caribe tiene una producción cinematográfica sólida, diversa y significativa;
– La solidaridad puede adoptar la forma de un gesto cultural;
– una película puede unir territorios que a veces no se cruzan;
– las historias contadas por los caribeños tienen su lugar en los espacios digitales del mundo.
¿Cómo puedes participar?
- ▶️ Ir a YardVibes (plataforma oficial).
- ▶️ Elige una de las películas.
- ▶️ Alquílalo a través de Vimeo on Demand.
- ▶️ Mira a tu alrededor, comparte y recomienda.
- ▶️ Cada visionado contribuye a los esfuerzos de ayuda de Melissa tras el huracán.
PREGUNTAS FRECUENTES
Sólo tienes que visitar YardVibes, elegir una película y alquilarla a través de Vimeo on Demand. Puedes verla las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Más de cuarenta obras del cine caribeño: documentales, ficciones, retratos, relatos históricos y películas musicales.
Sí, todos los ingresos procedentes del alquiler de películas durante los Días de Cine Caribeño se donan a iniciativas de ayuda y reconstrucción tras el huracán Melissa en Jamaica, Cuba, Haití y la República Dominicana.
El 16 de julio de 2025, Jennifer Geerlings-Simons juró su cargo como primera mujer presidenta de Surinam. Esta investidura histórica es algo más que un cambio de cara en la jefatura del Estado: marca una profunda transformación de mentalidades en un país donde la diversidad cultural es tan vasta como sus bosques primarios. Mujer de convicciones, médico de formación y parlamentaria desde hace muchos años, Jennifer Geerlings-Simons encarna un nuevo tipo de liderazgo, basado en escuchar, compartir y la universalidad de los derechos.
Una mujer médico al servicio del bien común
Nacida el 5 de septiembre de 1953 en Paramaribo, Jennifer Geerlings-Simons dedicó primero su vida a la medicina, antes incluso de considerar la esfera pública. Licenciada por la Universidad Anton de Kom, trabajó durante casi treinta años como médico generalista en el sector público. Especializada en dermatología e implicada desde muy joven en la lucha contra las infecciones de transmisión sexual, es conocida por su capacidad para tender puentes entre la salud, la educación y el desarrollo comunitario.
Esta experiencia sobre el terreno es la base de su visión humanista. Para ella, dirigir un país significa comprender las realidades cotidianas de sus habitantes. Esta proximidad es una de las claves de su enfoque: poner a las personas en el centro, escuchar antes de actuar y aprovechar las competencias locales para construir un futuro colectivo.
Una carrera basada en el rigor y la continuidad
Si Jennifer Geerlings-Simons es hoy Presidenta, es fruto de una larga trayectoria, marcada por la coherencia, la discreción y la exigencia. Elegida por primera vez miembro de la Asamblea Nacional en 1996, se ganó la confianza de sus compañeros a base de trabajo duro e integridad. Ha permanecido en el cargo ininterrumpidamente durante 24 años, diez de ellos como Presidenta de la Asamblea, convirtiéndose en una figura de estabilidad en un entorno institucional a veces turbulento.
Pero nunca se ha presentado como una mujer de poder. Lo que la impulsa es la idea de servicio. Durante su discurso de investidura, declaró: “Aprendí a cuidar antes de dirigir. Mi trabajo me ha enseñado a respetar la vida, a no juzgar y a pensar a largo plazo”. Estas palabras resumen la forma en que aborda su nuevo cargo: no como una cumbre que conquistar, sino como una misión que cumplir.
Un mensaje de emancipación para las mujeres caribeñas
La elección de Jennifer Geerlings-Simons va más allá de las fronteras de Surinam. Envía una poderosa señal a todas las mujeres del Caribe y Sudamérica: el acceso a los más altos cargos del Estado ya no es una excepción, ahora es un camino abierto.
A sus 71 años, se ha convertido en un modelo de logro tardío, demostrando que nunca es demasiado tarde para realizar una ambición impulsada por el interés general. En un entorno regional en el que las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en los puestos de toma de decisiones, su presencia en la jefatura del Estado llena un vacío simbólico.
Jennifer Geerlings-Simons no pretende ser una líder basada en el género. Pero reconoce la importancia de su elección para todos aquellos que no se atreven a cruzar las barreras. “Si mi viaje puede inspirar aunque sólo sea a una joven a creer en sí misma, entonces esta responsabilidad adquiere todo su significado”, confió recientemente.
Una nueva era en la gobernanza del Caribe
Junto a Mia Mottley en Barbados y Claudia Sheinbaum en México, Jennifer Geerlings-Simons forma parte de un profundo movimiento para reinventar la gobernanza en las Américas. Pero lo que la distingue es la forma en que combina la humildad con la determinación.
No encarna tanto la autoridad como la atención. No palabras fuertes, sino escucha activa. Su mandato se basa en la convicción de que el liderazgo no se mide por lo mucho que se dice, sino por la coherencia con que se actúa. En una región a menudo plagada de crisis, este enfoque tranquilo, resistente y estructurador podría servir de ejemplo.
La elección de Jennifer Geerlings-Simons como primera mujer presidenta de Surinam no es sólo un avance institucional. Representa una ruptura de estilo, una reafirmación de los valores humanos en el ejercicio del poder y una fuente de inspiración para todos aquellos que creen en una gobernanza basada en el cuidado, la equidad y la responsabilidad.
A través de su carrera, se está abriendo otro camino para el Caribe: el de un liderazgo más tranquilo, impulsado por la experiencia vital, el conocimiento del terreno y una fe inquebrantable en las capacidades colectivas. Para Surinam, es una mujer al timón. Para la región, es un mensaje para el futuro.
COP30: este nombre hace referencia a la 30ᵉ Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará del 10 al 21 de noviembre de 2025 en Belém, Brasil. Organizada por primera vez en el corazón de la Amazonia, esta conferencia internacional reunirá a más de 190 delegaciones nacionales, jefes de Estado, ONG, científicos y representantes de la sociedad civil para negociar medidas urgentes para hacer frente al empeoramiento de los trastornos climáticos.
Esta elección geográfica marca un punto de inflexión: la mayor selva tropical del mundo se convierte tanto en el telón de fondo como en el centro de los debates. Ante los niveles récord de deforestación, la pérdida de biodiversidad y la creciente presión de las industrias extractivas, la COP30 pretende redefinir las prioridades en la lucha contra el cambio climático situando la protección de los ecosistemas en el centro de los compromisos internacionales.
Curupira: un espíritu antiguo para los retos del futuro
Para encarnar esta edición decisiva, Brasil ha elegido una figura de las leyendas indígenas: Curupirala mítica guardiana de la selva amazónica. Lejos de ser un símbolo consensuado, esta figura encarna una forma de resistencia. En la tradición tupí-guaraní, se le representa como un hombre pequeño, pelirrojo y con los pies hacia arriba, capaz de ahuyentar a los intrusos y defender ferozmente su territorio.
Su nombre, formado por las palabras “curumin” (niño) y “pira” (cuerpo), evoca tanto la infancia como la vitalidad. Curupira no es sólo un personaje folclórico: está profundamente arraigado en la memoria colectiva de los pueblos de la selva, y su influencia se extiende más allá de las fronteras de Brasil.
En la Guayana Francesa, se conoce como Makilili. En Colombia, se convierte en Madre Monte. En Ecuador, se conoce como Sachamama, la madre de los árboles. En la Amazonia peruana, se la conoce como Chullachaqui. En Surinam y Guyana, se le llama Winti-boskopu o Watramama. Todos estos avatares cumplen la misma misión: proteger la selva de los depredadores.
Un territorio compartido, una emergencia común
La Amazonia ocupa más de cinco millones de kilómetros cuadrados y atraviesa nueve países: Brasil, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Surinam, Guayana y Guayana Francesa. Este vasto territorio alberga a unos 34 millones de personas, entre ellas cientos de pueblos indígenas, que a menudo se encuentran en primera línea cuando se trata de los efectos de las políticas extractivistas y la crisis climática.
Al elegir a Curupira como mascota oficial, la COP30 está enviando una señal clara: el reconocimiento de los conocimientos ancestrales y las luchas locales, y la plena participación de las poblaciones amazónicas en los debates globales.
COP30: objetivos, tensiones y expectativas
La COP30 promete ser un momento estratégico en la gobernanza internacional del clima. En Belém se abordarán una serie de cuestiones cruciales:
- ✔️ Llevar a cabo una transición energética justa, prestando apoyo práctico a las poblaciones más vulnerables.
- ✔️ La creación de un fondo mundial para preservar los bosques tropicales, con el apoyo anunciado de China.
- ✔️ El objetivo es movilizar 1,3 billones de dólares anuales de aquí a 2035 para financiar la adaptación al cambio climático.
- ✔️ Negociaciones delicadas en torno a la reducción de los combustibles fósiles en un país como Brasil, gran productor de petróleo.
A estos retos se suma la fuerte presión pública. La sociedad civil brasileña, los investigadores y las organizaciones indígenas esperan decisiones ambiciosas. En este contexto, Curupira no es sólo un símbolo: se ha convertido en la voz de una Amazonia que reclama su lugar en la mesa de negociaciones.
¿Y en el Caribe?
Los territorios caribeños participan plenamente en la COP30, como miembros del Convenio Marco y representantes de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Entre ellos se encuentran Barbados, Trinidad y Tobago, Haití, Santa Lucía, Jamaica, Cuba, Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristóbal y Nieves, Granada y San Vicente y las Granadinas.
¿Por qué es esencial su presencia? Porque estos países, aunque emiten muy pocos gases de efecto invernadero, están sufriendo todo el impacto del cambio climático: ciclones cada vez más violentos, aumento del nivel del mar, estrés hídrico, erosión costera y colapso de la biodiversidad marina.
Para el Caribe, la COP30 es una oportunidad para defender mecanismos de financiación específicos adaptados a su vulnerabilidad, pero también para promover sus iniciativas locales, a menudo innovadoras, en los ámbitos de la resiliencia, la agricultura sostenible y la gestión de riesgos.
Un esquema educativo y simbólico en torno a Curupira
No todas las conferencias sobre el clima han tenido una mascota, pero Curupira marca un avance. En la COP28, una tortuga marina simbolizó la fragilidad de los ecosistemas marinos. Pero hasta ahora, ninguna figura había encarnado una fuerza protectora arraigada en la creencia popular.
El plan es que Curupira se convierta en objetos educativos y simbólicos: carteles, juegos educativos, actos escolares y talleres en las “aldeas ciudadanas” junto a la conferencia oficial. El objetivo es sensibilizar a un público más amplio, especialmente a los jóvenes, sobre los problemas climáticos globales, utilizando una figura del imaginario colectivo.
Curupira, la alerta roja del Amazonas al mundo
A través de Curupira, la COP30 nos está recordando que las respuestas a las crisis ecológicas no vendrán sólo de laboratorios o ministerios. También implicarán escuchar a la población local, reconocer los conocimientos locales y redefinir nuestra relación con los seres vivos.
Al situar sus debates en la Amazonia, la COP30 abre un nuevo capítulo. Para el Caribe y para los países amazónicos, se trata de transformar una voz marginada durante mucho tiempo en una palanca para la toma de decisiones a escala mundial. Y quizá mirando a Curupira a los ojos, los dirigentes comprendan que la selva no pide caridad. Exige respeto.
Del 6 al 8 de julio de 2025, Montego Bay bullirá con la 49ª Cumbre de la CARICOM, en la que los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros se reunirán para debatir los principales retos a los que se enfrenta la región. La Cumbre, presidida por Andrew Holness, Primer Ministro de Jamaica, se celebra en un ambiente a la vez solemne e impregnado de un sentido de urgencia, ya que cada delegación ha acudido con grandes expectativas en materia de seguridad alimentaria, resistencia económica, la crisis de Haití y, sobre todo, la revisión de la logística regional.
Los pasillos del Centro de Convenciones de Montego Bay bullen de conversaciones estratégicas, mientras las sesiones plenarias se alternan con talleres temáticos, dando a cada territorio la oportunidad de hacer oír su voz.
Un contexto regional exigente
Desde la apertura de la 49ª Cumbre de la CARICOM, se marcó la pauta: el Caribe atraviesa un periodo crucial. Los sucesivos discursos de los representantes de Barbados, Trinidad y Tobago, Santa Lucía y Dominica pusieron de relieve la realidad de los trastornos logísticos, la dependencia del costoso transporte aéreo y la fragilidad de las cadenas de suministro. Los debates fueron animados, y cada jefe de delegación insistió en la necesidad de soluciones concretas e inmediatas. Los intercambios entre bastidores atestiguan la determinación compartida de hacer de esta cumbre un momento decisivo para la región.
Las prioridades de la presidencia jamaicana
En su discurso inaugural, Andrew Holness reiteró la importancia de reforzar la cooperación y diversificar el comercio, al tiempo que subrayó la necesidad de dar respuestas rápidas a los problemas de seguridad y climáticos. Su llamamiento a la acción colectiva no quedó desatendido: las mesas redondas de la 49ª Cumbre de la CARICOM abordaron la cuestión de la paz regional, la puesta en común de recursos y el papel de los jóvenes en la construcción de una prosperidad compartida.
Mia Mottley: un alegato a favor de la transformación logística
El discurso de Mia Mottley, Primera Ministra de Barbados, fue uno de los momentos más destacados de la 49ª Cumbre de la CARICOM. Con una elocuencia aplaudida por todos los participantes, trazó un lúcido panorama de las deficiencias logísticas que frenan el desarrollo caribeño. Su voz, firme y aplomada, resonó en el auditorio cuando habló de la necesidad de una “revolución regional del transporte de mercancías”, subrayando la urgente necesidad de democratizar el transporte y devolver al mar su papel histórico de vínculo entre las islas.
Propuestas concretas para el transporte regional de mercancías
Mia Mottley no se detuvo en encantamientos. Anunció que dos Estados miembros de la CARICOM se encuentran en una fase avanzada de las negociaciones para adquirir aviones de carga, una iniciativa que, en su opinión, hará más fluido el comercio y garantizará el suministro de bienes esenciales. También mencionó la esperada presentación de un proyecto de transbordador regional dirigido por el sector privado, que podría revolucionar la conectividad entre las islas. Estos anuncios, realizados en el seno de la 49ª Cumbre de la CARICOM, fueron recibidos con un atronador aplauso, señal de que la cuestión logística está en el centro de nuestras preocupaciones colectivas.
La voluntad política en el centro del cambio
Mia Mottley aprovechó su tribuna para señalar que el éxito de estos proyectos depende sobre todo de la voluntad política de los dirigentes. Habló conmovida de los recuerdos del Arce Federal y la Palma Federal, símbolos de una época en la que el mar unía a los pueblos del Caribe. Su alegato, transmitido en varias sesiones de la 49ª Cumbre de la CARICOM, encontró un eco especial entre las delegaciones, que reconocieron la necesidad de superar la inercia institucional para construir un sistema logístico regional moderno y resistente.
Las contribuciones concretas de la 49ª Cumbre de la CARICOM para los territorios miembros
Seguridad alimentaria y fluidez del comercio
Uno de los temas principales de los debates de la 49ª Cumbre de la CARICOM fue la seguridad alimentaria. Los participantes subrayaron que el establecimiento de nuevos enlaces marítimos y aéreos, como los mencionados por Mia Mottley, contribuirá a garantizar un abastecimiento regular de productos agrícolas y bienes de primera necesidad. Los intercambios de buenas prácticas entre los ministros de Agricultura y Economía atestiguan la voluntad común de optimizar los circuitos logísticos y reforzar la soberanía alimentaria de cada región.
Reforzar la integración económica y la resistencia
Los debates sobre la integración económica han puesto de relieve la importancia de aunar recursos y diversificar los socios comerciales. Los anuncios de inversión pública y privada en el transporte regional de mercancías realizados en la 49ª Cumbre de la CARICOM allanan el camino hacia una cooperación reforzada, que permitirá a los territorios miembros resistir mejor los choques externos, ya sean económicos, sanitarios o climáticos. Los participantes coinciden en que esta edición es un hito crucial en el camino hacia la prosperidad compartida.
Perspectivas para la juventud y la innovación
A lo largo de los talleres, la juventud caribeña y la innovación tecnológica ocuparon un lugar central. Las iniciativas presentadas, ya sean programas de formación, movilidad estudiantil o apoyo al espíritu empresarial, ilustran la voluntad de los dirigentes de preparar a la próxima generación y dar a los jóvenes los medios para integrarse en la dinámica regional. Estas perspectivas, que se debatieron en profundidad en la 49ª Cumbre de la CARICOM, permiten vislumbrar nuevas oportunidades para los jóvenes.
La 49ª Cumbre de la CARICOM, catalizadora de una nueva era regional
En Montego Bay, la 49ª Cumbre del CARICOM prosigue en un ambiente estudioso y decidido. Dirigida por personalidades como Mia Mottley y Andrew Holness, la región está dando un paso decisivo hacia la modernización de sus infraestructuras y la profundización de su integración. Los debates, ricos y a veces apasionados, reflejan la determinación colectiva de convertir los retos en oportunidades y construir un futuro sostenible para todos los pueblos del Caribe.
📸 Galería de fotos: revive los mejores momentos de la ceremonia de apertura ©CARICOM
Reforzar la protección de las tortugas marinas mediante la gobernanza regional de los océanos fue uno de los temas clave de la 2025 reunión anual de la red WIDECAST, celebrada en San Cristóbal y Nieves. En esta ocasión, expertos marinos y conservacionistas del Gran Caribe, Australia y los Países Bajos unieron sus fuerzas para profundizar en la cooperación regional sobre la protección de las tortugas marinas, en la que Surinam y las Guayanas desempeñaron un papel central.
Un compromiso compartido con las tortugas marinas del Caribe
Celebrada en marzo en el St. Kitts Marriott Resort, la AGM 2025 de WIDECAST reunió a más de 80 participantes comprometidos con la conservación marina. El acto brindó la oportunidad de hacer balance de las acciones nacionales, compartir datos científicos y avanzar colectivamente en proyectos emblemáticos como Corredores Azules para las Tortugas Marinas, que se centra en preservar las rutas migratorias de las tortugas marinas.
Los talleres trataron temas clave como la lucha contra el comercio ilegal, las autopsias de tortugas marinas, la salud marina y el uso de la plataforma EarthRanger para el seguimiento de especies. Estos debates ilustraron el papel clave de WIDECAST como red que vincula las acciones locales y las estrategias regionales.
Surinam y las Guayanas en acción
Como Coordinador de Océanos de WWF-Guayanas y referente de WIDECAST en Surinam, presentó un discurso de apertura titulado “Transformar la gobernanza regional de los océanos combatiendo la pesca INDNR y protegiendo a las tortugas marinas en las Guayanas”.
Su presentación puso de relieve los problemas que rodean a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), y los esfuerzos que se están realizando para abordarlos, incluyendo :
Reforzar los marcos de gobernanza de la pesca ;
Mayor vigilancia e intercambio de información sobre el terreno ;
Proteger las playas de desove y los corredores migratorios;
Adaptación a los impactos del cambio climático ;
Actualización del Plan de Recuperación de las Tortugas Marinas de Surinam (STRAP).
De este modo, las Guayanas se están posicionando como fuerzas motrices de una gobernanza sostenible y concertada de los océanos a escala caribeña.
Acción local para un impacto regional
La contribución de Surinam puso de manifiesto hasta qué punto las amenazas a la biodiversidad marina trascienden las fronteras nacionales. La conservación de las tortugas marinas, especie migratoria por excelencia, exige respuestas coordinadas e intersectoriales.
El proyecto Corredores Azules y los compromisos adquiridos colectivamente ilustran esta dinámica. En un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas marinos, el futuro de la conservación requerirá una mayor cooperación, decisiones basadas en la ciencia y un auténtico sentido del bien común.