En Fort-de-France, la 22ᵉ edición de la Cita de los Jardines reunió a artistas, agentes culturales y público en general en un jardín reinventado. Con instalaciones, poesía, música y discursos inspiradores, echemos la vista atrás a una velada en la que el arte y los seres vivos forjaron vínculos inesperados.
“Crea flujos de relaciones incontrolables”.
Esta frase del libro Que peut la littérature quand elle ne peut de Patrick Chamoiseau corrió a lo largo de la velada inaugural de la Cita en los Jardinescelebrada el 5 de junio en el Departamento de Asuntos Culturales (DAC) de Martinica.
Bajo el tema nacional Jardin de pierre, pierre de jardin, Rendez-vous aux jardins transformó el jardín de la Villa des Pergolas en un espacio para el encuentro y la creatividad.
Artistas, arquitectos, instituciones, músicos, pensadores y público en general compartieron un momento único: un tiempo para que colisionen las imaginaciones, donde el patrimonio natural de la isla dialoga con las artes y las aspiraciones de un mundo en transformación.
Jardines en resonancia: entre la creación contemporánea y la memoria viva
Este año, el jardín del DAC fue el escenario de una instalación totalmente nueva, diseñada por el estudio de arquitectura Habité. Inspirada en los flujos de piedra del monte Pelée, la instalación presenta la puzolana en un diálogo sensible con las plantas, una escenografía que evolucionará con el tiempo.
Este entorno proporcionó un telón de fondo natural para las obras de varios artistas:
– Fotografías de Jean-François Gertrude, del proyecto Los Cinco Sentidos en el Jardín, que muestran los excepcionales jardines de la isla;
– Esculturas deIsaï Étifier en papel y arcilla recuperada, nacidas de una experiencia sensorial en el corazón del bosque del Cabo Salomón.
“Nuestra relación con la piedra plantea cuestiones sobre nuestro anclaje y transformación en un mundo cada vez más desmaterializado”, afirma el artista, lo que añade una resonancia especial a la exposición de este año.
Una noche de encuentros: cuando las artes tejen una narrativa colectiva diferente
Al inaugurar la velada, el director del DAC, Johan-Hilel Hamel, expuso la filosofía del equipo:
“Imaginamos esta velada gracias a los textos de Patrick Chamoiseau, con esta voluntad de crear flujos relacionales incontrolables. Todas las fuerzas vivas de la región están aquí representadas. Una obra de arte, un acontecimiento cultural, nace siempre de encuentros y fricciones.
También rindió homenaje al compromiso de todos los equipos de la DAC, que trabajan duro durante todo el año para dar vida a la política cultural en toda Martinica, y especialmente en la organización de esta velada unificadora.
Para abrir la velada, el escritor Manuel Norvat leyó un texto poético, invitándonos a reflexionar sobre el poder simbólico de la piedra en el imaginario caribeño y en la obra de Chamoiseau:
“Piedra filosofal, piedra del mundo, talismán capaz de desorientar absolutos y abrir imaginaciones”.
A continuación, el propio Patrick Chamoiseau se dirigió a un público atento:
“El mundo está a punto de sufrir una convulsión radical. Tenemos que replantearnos nuestros fundamentos, nuestra imaginación. Necesitamos entrar en una economía plural y creativa, en la que el arte desempeñe un papel esencial”.
Es una poderosa llamada a concebir el jardín -y por extensión el mundo- como un espacio en perpetua relación creativa, que trasciende las divisiones heredadas.
“No somos meras fuerzas atrapadas en un sistema. El arte nos permite redescubrir el sentido, realizarnos como seres humanos”, concluyó el Prefecto de Martinica.
Este momento de debate dio paso a una velada musical, en la que el pianista Maher Beauroy y la cantante Florence Bodin interpretaron un fragmento de su proyecto Insulae, un homenaje entre Martinica y Argelia.
A continuación, el público prosiguió sus intercambios en los jardines iluminados, en torno a las obras de arte, en un espíritu de convivencia y de compartir.
Transmisión y reencantamiento: el jardín como lugar de apertura
Además de este acto nocturno, el Rendez-vous aux jardins 2025 contará con un rico programa de 27 actos por toda la isla:
– talleres educativos en centros escolares ;
– talleres creativos de piedra (grabado, pintura, trabajo en roca) ;
– paseos narrativos por jardines extraordinarios ;
– conferencias sobre petroglifos nativos americanos y jardines submarinos.
El atractivo del acto para el público joven y el uso de lugares ecológicos ilustran su potencial para renovar el vínculo entre el patrimonio natural, la memoria cultural y la transmisión intergeneracional.
Un catalizador para renovar el vínculo entre las artes, la región y la sociedad
Siguiendo las palabras de Patrick Chamoiseau, el Rendez-vous aux jardins de este año en Martinica superó el simple marco del patrimonio.
Reveló el jardín como un espacio político, poético y relacional, un escenario en el que inventar una nueva relación con lo vivo y con los demás.
Al crear este “flujo incontrolable de relaciones”, la velada del 5 de junio permitió a todos -artistas, agentes culturales y público en general- formar parte de una narrativa compartida, rica en significados y abierta a lo inesperado.
Un terreno fértil para imaginar, juntos, nuevos horizontes culturales y cívicos para Martinica.