El 9 de agosto de 2026, Bélya presentará oficialmente «Adoumanman», un álbum de diez temas concebido como un equilibrio entre la herencia del bèlè y la creación contemporánea. El grupo martinicano pone música a la migración, la memoria, la transmisión, la violencia, la resistencia y la esperanza, sin apartar la mirada del presente.

Bélya: el legado como punto de partida

Con Adoumanman, Bélya sigue con una idea que impregna toda su trayectoria artística: mantenerse profundamente arraigado en el bèlè, pero dejando que este género respire al ritmo de su época. El grupo habla de «Bèlè Fusion» y toca el k’bel, o kadans bèlè, que se nutre sobre todo de los ritmos del bèlè samaritano y arlesiano, pero también de las experiencias de sus músicos en el carnaval, el gospel, el zouk o el jazz.

Para este nuevo disco, la idea se resume en unas pocas palabras: «Arraigo y apertura a los soplos del mundo». Adoumanman también lleva el lema «Mi Plézi dann». Así que no se trata de poner la tradición en una vitrina, sino de inspirarse en la riqueza rítmica y musical que nos han transmitido los mayores para darle un toque contemporáneo.

Bélya

Diez títulos, diez formas de ver el presente

Las diez canciones dan forma a esa ambición.

– «Migran» cuenta la historia de una madre y su hijo Ibrahim que huyen de su país hacia Europa, atravesando el desierto, el mar y los peligros del viaje.

– Chape habla de una relación en la que las palizas han sustituido a los momentos de «kolé lapo» y en la que los seres queridos te animan a salir de ese círculo vicioso.

– Zayann te lleva al «Zayonn», los «grandes bosques», fuente de inspiración y energía creativa de Bélya. Kokoye relaciona el tambor que antes se tocaba en el danmié, la danza del mismo nombre, con una historia de amistad quebrantada por el rencor y la venganza, donde los tambores, los cantos y la música traen de vuelta la paz.

– Avriyet reinterpreta un granbèlè del legado bèlè con una nueva orquestación.

– Dekolonial aborda el choque de culturas, la dominación, los enfrentamientos y la destrucción, pero también la resistencia, la resiliencia y las utopías por reconstruir.

– Lyannaj Bele es una mezcla de canciones bèlè con el ritmo de Bélya.

– Depi Ventan rinde homenaje a los padres y a la educación que le han dado al niño, mientras que Limina rinde homenaje a Lumina Sophie, la heroína de la insurrección del Sur de 1870, y a «todas las Luminas del mundo».

Por último, «Ich Madinina» reafirma su apego a Martinica en un himno a la esperanza, la tolerancia y el respeto.

Cuando el bèlè se convierte en algo vivo

Esta forma de contar historias se basa tanto en las letras como en el sonido. Los instrumentos «tradicionales» ocupan un lugar central: el tanboubèlè, el tanboupak, el doumpak y el bwapitak dialogan con la batería, el piano, el bajo y la guitarra. Las voces de Ivy Jalta y Stella Gonis llevan el peso de varios temas, mientras que Bèbène y Metjo se ponen al frente en «Kokoye».

El grupo está formado por Jimmy Thomasi a la batería, Elizé Domergue al piano, Hervé Martini al bajo, mientras que Krys Dachir y Harry Brédas tocan la guitarra. Justin Lesalles, Jocelyn Bernadine, Henri Altorn y Eric Bertrand se encargan de la sección rítmica.

Esta mezcla no borra el bèlè. Lo convierte en su punto de apoyo. Incluso la disposición escénica de Bélya Eso dice mucho: los músicos forman un semicírculo abierto al público, que viene a cerrar el Wondi. La música ya no se limita a lo que se toca; se convierte en relación, circulación y transmisión.

Bélya

Adoumanman, un nuevo capítulo para Bélya

Adoumanman continúa una trayectoria que ya cuenta con Fondok y Djenm en 2010, y el sencillo Konngo en 2023. Bélya también ha llevado su música fuera de Martinica, sobre todo a Guadalupe, Trinidad, Francia, Japón y Senegal. Esta circulación le da todo su sentido a la idea de apertura que defiende el grupo. Los «alientos del mundo» no te alejan Bélya de su peana: se convierten en una forma más de hacer que resuene.

Con Adoumanman, al final no se trata de elegir entre el legado y la creación contemporánea. Las diez canciones muestran más bien cómo una cosa puede alimentar a la otra. A dos días de su lanzamiento oficial, el álbum te plantea así una pregunta : ¿cómo mantendrán vivas las nuevas generaciones el bèlè a su vez?

El disco «Adoumanman» de Bélya sale oficialmente el 9 de agosto de 2026. Incluye diez temas basados en la herencia del bèlè y en temas actuales.

Adoumanman incluye 10 temas : «Migran», «Chape», «Zayann», «Kokoye», «Avriyet», «Dekolonial», «Lyannaj Bele», «Depi Ventan», «Limina» e «Ich Madinina».

El bèlè es la base musical de Bélya. El grupo desarrolla un estilo contemporáneo, conocido como «Bèlè Fusion» y «k’bel» o «kadans bèlè», en el que los ritmos y los instrumentos del bèlè se mezclan con otras experiencias musicales.

Del 11 de diciembre de 2026 al 5 de marzo de 2027, la ruta Martinica – Ciudad de Panamá Air France ofrecerá este vuelo dos veces por semana, con escala en Pointe-à-Pitre. Más que un nuevo destino, esta ruta podría cambiar la forma en que los martiniqueses viajan a Centroamérica, Sudamérica y varios territorios del Caribe.

Martinica – Panama City cambia las reglas del juego en los viajes

Desde Martinica, algunas ciudades del continente americano parecen estar cerca en el mapa y, sin embargo, son difíciles de alcanzar. Para llegar a Quito, Lima, San José o Tegucigalpa, los viajeros suelen tener que lidiar con trayectos largos y conexiones poco prácticas. La nueva conexión debería reducir esa sensación de aislamiento. Los pasajeros saldrán de Fort-de-France, harán escala en Pointe-à-Pitre y luego seguirán hacia la Ciudad de Panamá. Así que no es un vuelo directo, sino una nueva ruta regional que une las Antillas francesas con uno de los principales puntos de conexión del continente americano.

Esta evolución va más allá de la mera cuestión del turismo. También afecta a las familias, los estudiantes, los profesionales, los artistas o los emprendedores que mantienen relaciones con los espacios hispanohablantes y anglófonos de las Américas.

Martinique – Panama City
Martinique – Panama City
Martinique – Panama City
Martinique – Panama City

Dos vuelos a la semana para abrir nuevas rutas

La ruta se operará con un Airbus A320, con 170 asientos repartidos entre las clases Business y Economy. También se ha anunciado que habrá conexión Wi-Fi de alta velocidad a bordo. Ya puedes reservar, con una tarifa promocional de ida y vuelta a partir de 499 euros, IVA incluido, sin contar los gastos de gestión. Este importe es solo un precio de lanzamiento. Puede variar según las fechas, la disponibilidad y las condiciones de reserva. El programa sigue estando sujeto a la obtención de las autorizaciones gubernamentales necesarias. Esta primera temporada de Martinica – Ciudad de Panamá Así que hay que verlo como una fase de lanzamiento.

Martinique – Panama City
Martinique – Panama City

Ciudad de Panamá, un destino y un punto de paso

Lo interesante de esta ruta aérea es la doble función que cumple la ciudad de Panamá. La capital merece una visita por sí misma, con su canal, su barrio histórico y Panamá Viejo, un yacimiento arqueológico que recuerda el papel que desempeñó antiguamente el istmo en los intercambios interoceánicos. El conjunto formado por Panamá Viejo y el casco histórico figura en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Desde la ciudad de Panamá también puedes seguir tu viaje hacia otros destinos. Entre los destinos anunciados se encuentran, entre otros, Asunción, Ciudad de Guatemala, Guayaquil, Quito, Lima, Managua, Montevideo, San José y Tegucigalpa. La Habana, Georgetown, Puerto España, Punta Cana y Santo Domingo también figuran entre los destinos a los que se puede llegar con una conexión.

Esta nueva geografía puede acercar a Martinica a países con los que ya hay intercambios, pero que a veces se ven frenados por la falta de conexiones directas. Martinica – Ciudad de Panamá se convierte así en una puerta de entrada a varias partes de América y ofrece una nueva alternativa para organizar ciertos desplazamientos regionales.

Martinique – Panama City

Martinica – La ciudad de Panamá despierta un recuerdo antillano

El vínculo entre las Antillas francesas y Panamá no empieza con la aviación. Se remonta a la historia del canal y a las grandes migraciones laborales caribeñas de principios del siglo XX. La Autoridad del Canal de Panamá indica que en 1907 se reclutaron unos 7.500 hombres en las islas francesas de Martinica y Guadalupe. Se trasladaron al istmo para participar en las obras dirigidas por Estados Unidos. Detrás de esta cifra hay historias personales, familias separadas, partidas a veces definitivas y una presencia antillana que ha contribuido a la historia moderna de Panamá.

Esta tesis le da un significado especial a esta nueva conexión. Más de un siglo después de esas travesías, los medios de transporte han cambiado, pero los movimientos de personas siguen uniendo los territorios caribeños con el continente. Así, la ruta aérea forma parte de una historia más antigua que los horarios de vuelo y las conexiones. Nos recuerda que las sociedades caribeñas se han forjado durante mucho tiempo a través de las partidas, los regresos, el trabajo y los encuentros entre las islas y las tierras continentales.

Martinique – Panama City

Una temporada de prueba para Martinica

Para Nathalie Sébastien, presidenta del Consejo de Administración de la SAMAC, esta línea debe reforzar los intercambios turísticos, económicos y culturales con las Américas. El éxito de la iniciativa se medirá por cómo funcione en la práctica: precios asequibles, horarios adaptados, conexiones fluidas y capacidad para satisfacer las necesidades de los viajeros de Martinica. La primera temporada de Martinica – Ciudad de Panamá Esto nos dirá si esta apertura se limitará al invierno o si puede ser algo duradero. Detrás de esos dos vuelos semanales hay una cuestión más amplia: ¿podrá Martinica recuperar un papel más central en las rutas aéreas del Caribe y de Estados Unidos?

La conexión Martinica – Ciudad de Panamá Se ofrecerá del 11 de diciembre de 2026 al 5 de marzo de 2027. Air France tiene previsto ofrecer dos vuelos a la semana con salida desde Fort-de-France, con escala en Pointe-à-Pitre. El programa está sujeto a las autorizaciones gubernamentales necesarias.

No. Los viajeros saldrán del aeropuerto Aimé Césaire de Martinica y harán escala en Pointe-à-Pitre antes de llegar a la ciudad de Panamá. Por eso, es mejor hablar de una nueva ruta aérea en lugar de un vuelo directo.

Las conexiones anunciadas te permitirán, entre otras cosas, seguir viaje hacia Lima, Quito, San José, Ciudad de Guatemala, Puerto España, La Habana, Santo Domingo y muchas otras ciudades de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

Entre las salidas de vacaciones, las visitas familiares y la llegada de invitados, elAeropuerto Aimé Césaire de Martinica está pasando por uno de los momentos más intensos del año. Hasta el 6 de septiembre de 2026, un plan reforzado tiene que permitir absorber el aumento del tráfico sin que baje la calidad de la acogida. Más allá de las colas, los controles y las maletas, surge otro reto: mantener esa hospitalidad martinicana que se nota desde el primer momento.

Aeropuerto Aimé Césaire de Martinica: mantener la calidad del servicio de bienvenida durante la temporada alta

La temporada alta empezó el 26 de junio. Según la SAMAC, se espera que varios cientos de miles de pasajeros pasen por el aeropuerto este verano, con un tráfico que se prevé superior al del año pasado. Por eso, las aerolíneas, el personal de asistencia en tierra, la Policía de Fronteras, Aduanas y los equipos del aeropuerto han reforzado su coordinación.

Esta iniciativa responde a una necesidad operativa evidente. También influye en la imagen de la isla. Para algunos viajeros, la terminal del aeropuerto es el primer contacto real con Martinica. Para otros, marca el regreso a casa, el reencuentro familiar o la partida tras varias semanas en la isla. En estos momentos llenos de emoción, la acogida no se limita a hacer avanzar una cola.

Aéroport Martinique Aimé Césaire

La hospitalidad martinicana también se nota en la orientación

Desde el 9 de julio, una decena de trabajadores temporales, a los que se reconoce por sus polos naranjas, acompañan a los pasajeros tanto a la salida como a la llegada. Su trabajo parece sencillo: indicar un mostrador, explicar un recorrido o orientarte hacia el servicio adecuado. Sin embargo, en una terminal con mucho ajetreo, esta presencia humana puede evitar mucha confusión.

En elAeropuerto Aimé Césaire de Martinica, así que cuidar la hospitalidad significa no dejar que un viajero se las apañe solo con los trámites. Una familia con niños pequeños, una persona mayor o un pasajero que necesite ayuda no vive el ajetreo igual que alguien acostumbrado a viajar en avión. La calidad de la acogida se mide, pues, por la claridad de la información y la capacidad de tranquilizar.

Cuatro horas de antelación para viajar más tranquilo

En los vuelos internacionales, se recomienda a los pasajeros que se presenten al menos cuatro horas antes de la salida. Este margen de tiempo te permitirá pasar por el check-in, los controles de seguridad y los trámites policiales en la frontera sin prisas.

Antes de llegar alAeropuerto Aimé Césaire de Martinica, además, cada uno debe comprobar que sus documentos estén en regla y conocer las normas de su compañía aérea sobre el equipaje. Los líquidos, los aparatos electrónicos y los objetos prohibidos deben prepararse siguiendo las instrucciones. Se recomienda a los viajeros que necesiten asistencia especial que se pongan en contacto con su compañía aérea antes de la salida.

Estas precauciones contribuyen a que todo vaya sobre ruedas. Si falta algún documento, el equipaje no cumple con los requisitos o llegas tarde, puedes ralentizar varias etapas del proceso y añadir más estrés a un momento que ya de por sí es ajetreado.

La bienvenida empieza antes de entrar en la terminal

La SAMAC también pide a quienes acompañen a los asistentes que respeten las zonas de aparcamiento. Esperar en las vías de acceso o cerca de las entradas y salidas de los aparcamientos puede provocar atascos importantes, incluso en la RN5.

Alrededor delAeropuerto Aimé Césaire de Martinica, así que la experiencia depende del comportamiento de cada uno. Usar los aparcamientos habilitados, preparar el equipaje y llegar con suficiente antelación ayuda a los equipos a atender mejor a los viajeros. La hospitalidad se convierte en una responsabilidad compartida entre la institución, los profesionales y el público.

Aéroport Martinique Aimé Césaire

Modernizar sin deshumanizar

La SAMAC destaca las inversiones realizadas en los últimos años para mejorar la experiencia de los pasajeros. Sin embargo, las instalaciones por sí solas no bastan para ofrecer una buena acogida. Una señalización clara, unos procedimientos bien controlados y unas infraestructuras adecuadas cobran todo su sentido cuando se complementan con una presencia humana atenta.

La temporada alta de verano supone, por tanto, una prueba a gran escala para elaeropuerto Aimé Césaire de Martinica. Demuestra su capacidad para gestionar un tráfico intenso, sin dejar de lado la forma martinicana de recibir a la gente: explicar, orientar y acompañar. En un lugar donde todo el mundo parece tener prisa, la hospitalidad a veces se reconoce en un simple gesto: no dejar que nadie tenga que buscar el camino por su cuenta.

Si vas a coger un vuelo internacional, la SAMAC te recomienda que llegues alaeropuerto Aimé Césaire de Martinica al menos cuatro horas antes de la salida. Este margen te permite hacer la facturación, pasar los controles de seguridad y tramitar los trámites policiales en la frontera con tiempo de sobra.

Se ha puesto en marcha un plan de seguridad reforzado hasta el 6 de septiembre de 2026. Se han movilizado los equipos del aeropuerto, de las compañías aéreas, de la Policía de Fronteras y de Aduanas. Además, una decena de trabajadores temporales con camisetas naranjas ayudan a los viajeros a orientarse en la terminal.

Los viajeros deben comprobar sus documentos, preparar el equipaje según las normas de su compañía y avisar con antelación si necesitan ayuda. Los acompañantes deben usar los aparcamientos habilitados para no obstaculizar las vías de acceso ni el tráfico hacia la RN5.

En la cumbre de la CARICOM, Martinica no solo ocupó un nuevo puesto. El 7 de julio de 2026, al margen de la reunión celebrada en Santa Lucía, Serge Letchimy y Mia Amor Mottley firmaron un acuerdo de cooperación entre Martinica y Barbados. Se perfila un objetivo concreto: convertir la cercanía caribeña en proyectos que se sigan, financien y evalúen.

Una primera participación ya orientada a la acción

Esta firma llega en un momento especial para Martinica. Tras convertirse oficialmente en el séptimo miembro asociado de la CARICOM el 16 de junio de 2026, participaba por primera vez en una Conferencia de Jefes de Gobierno de la organización regional. El acuerdo con Barbados le da de inmediato un carácter operativo a esta nueva etapa. Ya no se trata solo de afirmar que Martinica forma parte de su espacio caribeño. El acuerdo abre un marco de colaboración bilateral con un vecino de la región con el que se pueden compartir competencias, experiencias y prioridades comunes.

Serge Letchimy resume esta ambición con una frase clara: Martinica no solo viene a «sentarse a la mesa» de la CARICOM. Quiere construir, proponer y actuar. Esta voluntad hace que la cooperación vaya más allá de un simple gesto diplomático.

Martinique

Nueve sectores para acercar ambos territorios

El acuerdo abarca nueve ámbitos principales: las industrias culturales y creativas, el deporte, la educación, la formación profesional, la gestión de riesgos, la salud, el turismo, la pesca y la facilitación del comercio.

Esta diversidad demuestra que la relación que se busca no se limita a las instituciones. Afecta directamente a los estudiantes, los artistas, los deportistas, los profesionales del turismo, los pescadores, las empresas y los profesionales de la salud.

Para los jóvenes, esto podría traducirse, sobre todo, en nuevas formaciones, intercambios de competencias o programas conjuntos. Para los sectores culturales, este acuerdo puede tender puentes entre dos territorios vecinos que comparten un mismo espacio regional, pero cuyas lenguas, administraciones y circuitos económicos suelen estar separados.

La cultura como herramienta de desarrollo

Que las industrias culturales y creativas estén entre las prioridades no es algo secundario. Esto reconoce la cultura como un sector económico, un medio de intercambio regional y un espacio para la construcción de la identidad.

Entre la Martinica francófona y Barbados anglófona, las colaboraciones artísticas también pueden convertirse en una forma muy concreta de acortar distancias. La música, el cine, el patrimonio, las artes visuales o la creación digital pueden circular más fácilmente cuando las instituciones organizan los intercambios, movilizan recursos y hacen un seguimiento de los proyectos.

Es aquí donde el acuerdo puede adquirir un carácter verdaderamente caribeño: no borrando las diferencias entre los dos territorios, sino aprovechando sus particularidades para crear nuevas colaboraciones.

Un sistema diseñado para dar resultados

El acuerdo prevé un Comité Conjunto de Cooperación, copresidido por Barbados y la Colectividad Territorial de Martinica. Este órgano deberá definir las prioridades, aprobar los programas, supervisar su ejecución y analizar sus resultados. Una Secretaría técnica se encargará del seguimiento operativo. Se elaborará un informe anual en el que se presentarán las acciones llevadas a cabo, los recursos movilizados, los indicadores de rendimiento, las dificultades encontradas y el programa previsto para el año siguiente.

Estos mecanismos son uno de los elementos más importantes del acuerdo. Las cooperaciones regionales suelen anunciarse con gran ambición, pero su impacto depende luego del calendario, la financiación y la continuidad administrativa. Al prever una evaluación periódica, Martinica y Barbados demuestran su voluntad de hacer que la relación sea cuantificable. Y, sobre todo, de que sus efectos sean visibles para las poblaciones afectadas.

Martinique

Cinco años para establecer una cooperación duradera

El acuerdo, que tiene una vigencia de cinco años y es renovable, da tiempo a ambos territorios para desarrollar proyectos más allá de los encuentros puntuales. Además, proporciona un marco estable a su relación, en un momento en el que Martinica busca reforzar su posición entre el Caribe, Europa, las Américas y África.

Ahora empieza la verdadera prueba con los primeros programas seleccionados. ¿Qué proyectos se pondrán en marcha primero? ¿Qué colectivos se beneficiarán directamente de ellos? La respuesta nos dirá si esta firma solo supone un nuevo paso institucional o el inicio de una cooperación capaz de cambiar de verdad los intercambios entre Martinica y Barbados.

El acuerdo establece un marco de cooperación en nueve sectores: las industrias culturales y creativas, el deporte, la educación, la formación profesional, la gestión de riesgos, la salud, el turismo, la pesca y la facilitación del comercio. Su objetivo es que ambos territorios puedan desarrollar programas comunes y proyectos concretos.

El acuerdo de cooperación entre Martinica y Barbados tiene una vigencia de cinco años y es renovable. Este periodo debe permitir a ambas partes poner en marcha iniciativas, evaluar sus resultados y construir una relación duradera más allá de los encuentros institucionales puntuales.

Un Comité Conjunto de Cooperación definirá las prioridades, aprobará los programas y evaluará los resultados. Una Secretaría Técnica se encargará del seguimiento operativo. Cada año, un informe conjunto presentará las acciones llevadas a cabo, los recursos movilizados, las dificultades encontradas y el programa previsto para el año siguiente.

En el Caribe, una factura de energía demasiado elevada puede frenar el ritmo de una empresa. Una tormenta puede cortar una carretera, bloquear un puerto o poner en peligro una cosecha. Una crisis de seguridad también puede traspasar las fronteras de un solo país. Es en esta realidad cotidiana donde el diálogo entre Canadá y la CARICOM adquiere hoy una nueva dimensión.

Reunidos en la Ciudad de Panamá, al margen de la Asamblea General de 2026 de la Organización de los Estados Americanos, los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá y de la CARICOM han querido dar un nuevo impulso a su alianza estratégica. El tema central de las conversaciones fue un plan de acción centrado en tres prioridades fundamentales para la región: la seguridad, el clima y la economía.

Una cooperación que busca resultados concretos

La colaboración entre Canadá y la CARICOM es una continuación del acuerdo estratégico que se puso en marcha en 2023. Pero la reunión de 2026 marca un hito importante: ahora ambas partes quieren seguir adelante con un plan más concreto, más claro y más cuantificable.

El objetivo no es solo mostrar cercanía diplomática. Se trata de establecer prioridades, calendarios y mecanismos de financiación que den resultados. Para los países caribeños, esta precisión es importante. La región se enfrenta a una serie de retos que se entrecruzan: el coste de la energía, las catástrofes climáticas, la seguridad marítima, la vulnerabilidad financiera y la crisis haitiana. El Caribe no solo pide ayuda. Busca socios que entiendan sus realidades y que actúen junto a él a largo plazo.

Canada-CARICOM

La seguridad, una cuestión urgente en la región

La seguridad ocupa un lugar central en este nuevo plan entre Canadá y la CARICOM. Los ministros han hablado de la delincuencia transnacional, las bandas, la migración irregular, la seguridad marítima y los flujos ilícitos. Para la región, estos temas no están aislados. El mar es un vínculo, pero también una zona de vulnerabilidad. El tráfico ilícito, las redes criminales, las ciberamenazas y las crisis políticas a veces se propagan más rápido que las respuestas institucionales.

Canadá ya apoya algunas iniciativas regionales a través del desarrollo de capacidades, intervenciones específicas y colaboraciones operativas. El nuevo reto es avanzar hacia una respuesta más coordinada: proteger mejor los espacios marítimos, reforzar las instituciones, compartir la información útil y limitar la influencia de las redes criminales.

Canada-CARICOM

Haití, una crisis que afecta a todo el Caribe

Haití ocupa un lugar destacado en los debates. La crisis política, de seguridad y humanitaria que atraviesa el país tiene consecuencias directas en la región. Los ministros han destacado, sobre todo, los riesgos relacionados con el tráfico de drogas y de armas. El apoyo a la Fuerza de Represión de las Pandillas ha sido uno de los temas tratados. Esta fuerza debe ayudar a restablecer la seguridad sobre el terreno, con un mandato que se renovará en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Pero la respuesta no puede limitarse solo a la seguridad. Los ministros también han recordado el derecho de los haitianos a elegir a su gobierno. Apoyan la celebración de elecciones creíbles en cuanto las condiciones lo permitan, así como los esfuerzos contra la corrupción y la impunidad. Haití nos deja claro algo muy importante: no se puede construir una estabilidad duradera en el Caribe dejando a un territorio solo ante una crisis tan profunda.

Canada-CARICOM

Clima y economía: las dos caras de un mismo reto

El nuevo plan Canadá-CARICOM también establece un vínculo claro entre el clima y la economía. En el Caribe, una catástrofe natural nunca es solo un fenómeno meteorológico. Afecta a las familias, a las empresas, a las carreteras, a las escuelas, a los puertos y a las finanzas públicas. El acceso a una energía fiable y asequible vuelve a ser una prioridad. Una energía demasiado cara frena la innovación y supone una carga para los hogares. Una energía más estable puede impulsar la industria, los servicios, la inversión y la transición hacia modelos más sostenibles.

El comercio también forma parte de la ecuación. El programa CARIBCAN, que ofrece a la mayoría de los productos procedentes de 18 países y territorios caribeños de la Commonwealth acceso libre de aranceles al mercado canadiense, sigue siendo una herramienta importante. Esto nos recuerda que la colaboración entre Canadá y la CARICOM no se limita a la diplomacia. También abarca las oportunidades económicas, las cadenas de suministro y la capacidad de las empresas caribeñas para expandirse más allá de su mercado local.

Canada-CARICOM

Se tiene más en cuenta la vulnerabilidad del Caribe

Otro punto clave de la colaboraciónentre Canadá y la CARICOM es la financiación. Varios países del Caribe se consideran de renta media. Sin embargo, siguen estando muy expuestos a catástrofes climáticas, crisis económicas y cortes en el suministro. Esa es una de las grandes paradojas de la región. Sobre el papel, algunos países parecen demasiado «avanzados» para acceder fácilmente a financiación en condiciones favorables. En realidad, una sola crisis puede echar por tierra años de esfuerzos.

Por eso, los ministros han insistido en la necesidad de reformar la arquitectura financiera internacional. La idea es sencilla: hay que tener más en cuenta la vulnerabilidad real de los Estados pequeños. No solo su renta media.

Canada-CARICOM

Un plan que hay que seguir de cerca

Los próximos meses serán importantes. Los responsables aún tienen que ultimar los detalles del plan de acción, identificar las iniciativas prioritarias, elaborar un calendario de ejecución y reforzar el seguimiento. Está previsto que en otoño se celebre un diálogo entre altos funcionarios para avanzar en este trabajo.

La colaboraciónentre Canadá y la CARICOM no va a resolver por sí sola los retos del Caribe. Pero dice mucho del momento actual: la región quiere que se la escuche como un espacio estratégico, no solo como una zona vulnerable. Ahora queda la verdadera pregunta: ¿este nuevo plan traerá cambios visibles para la gente, las empresas y los territorios caribeños?

El nuevo plan Canadá-CARICOM es una hoja de ruta destinada a reforzar la cooperación entre Canadá y la Comunidad del Caribe. Se basa en tres prioridades: economías más resilientes, la lucha contra el cambio climático y la seguridad regional. El objetivo es pasar de una colaboración diplomática a acciones más concretas, con plazos, resultados medibles y mecanismos de financiación sostenibles.

Haití ocupa un lugar central porque su crisis política, de seguridad y humanitaria tiene consecuencias para toda la región. Los ministros han hablado del tráfico de drogas y armas, del apoyo a la Fuerza de Represión de Pandillas, pero también del derecho de los haitianos a elegir a su gobierno. Para la CARICOM, la estabilidad de Haití sigue siendo, por tanto, un asunto regional, no solo nacional.

La colaboración entre Canadá y la CARICOM vincula directamente el clima y la economía. Destaca el acceso a una energía fiable y asequible, el desarrollo del comercio, el fortalecimiento de las cadenas de suministro y el acceso a una financiación adaptada a las vulnerabilidades de los pequeños Estados del Caribe. El objetivo es que la región pueda resistir mejor las catástrofes naturales, las crisis económicas y las crisis internacionales.

Exponer en el Jardín de Luxemburgo suele ser un hito importante en la carrera de un artista. Para la artista Cécile Vernant, se trata ante todo de un encuentro con el público. Del 17 al 28 de julio de 2026, presentará «Man Mélé!». en la Orangerie del Senado, dentro del ciclo «El verano del Jardín de Luxemburgo». Durante doce días, ella misma recibirá a los visitantes en el corazón de este lugar emblemático de la vida cultural parisina.

Seleccionada tras la convocatoria de proyectos de 2026, la artista dispondrá de 152 m² para desplegar su universo, donde la pintura, la fotografía, el dibujo y la cerámica dialogan libremente. Tras ser seleccionada por el Senado, Cécile Vernant se puso en contacto con Didier por iniciativa propia, sin haber tenido ningún contacto previo con la empresa. Esta elección surgió de forma natural: desde las instalaciones de producción de la marca, la vista se dirige hacia los picos del Carbet, un paisaje martinicano que impregna su obra tanto como la montaña Pelée. También recibió una beca de creación de la Academia de Bellas Artes – Instituto de Francia, concedida por los artistas académicos. Un reconocimiento que la conmovió profundamente: «Literalmente, lloré de alegría», confiesa.

Man Mélé

¡Man Mélé!, varios estados en un solo título

¡No se puede reducir Man Mélé! a una traducción única. En criollo martinicano, la expresión capta los matices de la emoción: puede significar «estoy agobiada», cuando hay que elegir entre decenas de obras, pero también «estoy desorientada», «estoy enamorada», «estoy confundida» o incluso «estoy hechizada». Para presentar oficialmente la exposición, la artista se decantó finalmente por esta última propuesta: «¡Estoy hechizada!».

Este estado de fascinación tiene su origen en Martinica, el territorio de su infancia y la fuente inspiradora de toda su obra. La isla se deja entrever por todas partes: en la suavidad de la luz matutina, en el recuerdo de la lluvia sobre las chapas, en el entrelazado de las lianas, en las arquitecturas abandonadas o incluso en los paisajes interiores alimentados por la memoria.

Las pinturas, los dibujos, las fotografías y las cerámicas se complementan «sin ningún tipo de jerarquía». Las obras dialogan entre sí como si fueran «cadáveres exquisitos» visuales, siguiendo una lógica intuitiva en la que cada creación da lugar a la siguiente. Cécile Vernant defiende una práctica instintiva, alimentada por la escritura automática, el dibujo espontáneo y el modelado libre, como continuación de los experimentos que descubrió durante sus años de instituto en Fort-de-France.

De «Luco» a la Martinica de mi infancia

Con «Untitled Luco V», de la colección Enfance Caraïbes, Cécile Vernant teje un diálogo entre París y Martinica. Los «ti puntos, ti cruces» que salpican la obra rinden homenaje a la señora Mible, su profesora de artes plásticas en el instituto de Bellevue, en Fort-de-France. Una profesora que animaba a sus alumnos a dar prioridad a la audacia, la emoción y el momento presente, siempre dispuesta a animar a sus alumnos y a sacar a relucir el potencial de cada uno.

El título también hace referencia al «Luco», el apodo cariñoso con el que los parisinos se refieren al Jardín de Luxemburgo. ¡Es una forma que tiene el artista de conectar el lugar que acoge a Man Mélé! y los recuerdos fundamentales de su trayectoria creativa. La obra, que se presenta con un paspartú de color rojo vivo, tiende un puente sensible entre varios paisajes íntimos.

Man Mélé
Luco V, 2026, mixte sur pp noir, 28x47, 300 non encadré

Sin título Luco V Por cierto, no es un caso aislado. Los títulos de las obras van cambiando libremente entre el francés, el criollo, el español y el portugués. La Perla es un ejemplo de esa permeabilidad lingüística, alimentada tanto por los viajes y los idiomas que ha estudiado como por la música que acompaña a la artista en su proceso creativo.

Man Mélé
La Perla, 2026, tirage mutant, 07 + 3 EA, jet d’encre pigmentaire sur Awagami 125 g et acrylique, 20 × 20 cm. © Cécile Vernant

Un cuadro que no se descubre a primera vista

Sin título n.º 49 resume varias características de la obra de Cécile Vernant. La artista destaca en ella una frontera difuminada entre el cielo y la tierra, el tocón de un árbol cortado, el conejo de Alicia en el País de las Maravillas sentado con las patas en el aire, un fuego de western, una colina o incluso unas cataratas. Todas estas formas van surgiendo poco a poco y nos recuerdan que cada mirada puede dar lugar a una historia diferente.

Man Mélé
Untitled N° 49, 2025, huile et acrylique sur toile, 100 × 73 cm. © Cécile Vernant

Al principio, el artista nunca sabe exactamente qué rumbo tomará el lienzo. El ritmo del trazo y los grados de dilución marcan la composición. Después, la obra se deja reposar: Cécile Vernant la observa, da vueltas a su alrededor e incluso puede darle la vuelta antes de seguir trabajando. Las pinceladas nítidas, los difuminados, la materia a veces trabajada con los dedos y los barnices aplicados en zonas concretas multiplican así los niveles de percepción. Según la zona, estos barnices evocan la lluvia, una roca resbaladiza por el agua o incluso el movimiento de una corriente en la superficie.

Este enfoque aclara lo que el artista llama «deconstruir la figuración». Al no haber un paisaje que se reconozca a primera vista, ninguna interpretación se impone de forma definitiva. El formato vertical de Sin título n.º 99 forma parte de esta misma búsqueda, inspirada en las lianas, la naturaleza del norte de Martinica y ciertas formas arquitectónicas, sin limitar nunca la obra a una única interpretación.

Man Mélé
Untitled N° 99, 2025, acrylique sur toile, 100 × 40 cm. © Cécile Vernant

Reinterpretar la imagen, dejar que la materia transforme la obra

Las dos versiones de el Caribe muestran cómo Cécile Vernant reinventa constantemente sus propias creaciones. La primera la fotografió con luz difusa; la segunda, bajo un sol radiante, antes de retocarla con acrílico directamente sobre papel japonés. La luz, el material y el toque manual hacen que surjan así dos paisajes cambiantes a partir de una misma imagen.

Man Mélé
Caraïbes, 2026, tirage mutant N° 01/07 + 2 EA, 20 × 20 cm © Cécile Vernant
Man Mélé
acrylique sur Awagami 125 g, N° 02/07 + 2 EA, 20 × 20 cm. © Cécile Vernant

El papel japonés forma parte de esta transformación. Sus fibras dejan ver el trabajo de los artesanos y revelan lo que el artista llama «el alma del papel». En Las puertas del paraíso, este material también se vincula con una historia más íntima. Tras la repentina muerte de un ser querido, Cécile Vernant volvió a dedicarse a las artes plásticas utilizando el material que dejó esa persona, que sigue empleando hoy en día. En cerámica, también realiza moldes de objetos que pertenecieron a personas a las que quería. Para la artista, estas huellas le dan a la obra «una especie de alma» y hacen que perdure un vínculo que se transforma y viaja al ritmo de los nuevos hogares.

Sin embargo, esta conexión con Japón no se remonta a ese viaje que hizo en 2007. De pequeña, la artista recibía postales con el monte Fuji nevado e imaginaba que la nieve también podía cubrir el monte Pelée. Su estancia en el archipiélago reforzó esas conexiones íntimas entre islas, volcanes, ciclones y los lazos invisibles que unen a los que ya no están con los que siguen vivos.

Man Mélé
Les portes du Paradis, 2026, jet d’encre pigmentaire sur Awagami 55 g, 01/03 + 1 EA, 58 × 46 cm. © Cécile Vernant

Desde especies mutantes hasta los microformatos «Méga Kiki»

La cerámica sigue con esa pasión por la transformación y la inventiva. Cécile Vernant da vida a formas híbridas inspiradas en el mundo marino. La presencia recurrente de los corales tiene su origen en un recuerdo de la infancia: después de los ciclones, recogía en su habitación los fragmentos que encontraba en la costa, para que no se quedaran solos. En sus creaciones, estos elementos se convierten en especies imaginarias, a medio camino entre la fauna submarina y las criaturas fantásticas.

Man Mélé
Corail murène caramélisée, « Saisons des pluies », 2025, faïences émaillées, 21,5 × 12 × 7 cm. © Cécile Vernant

¡La escenografía de Man Mélé! también se centrará en los cambios de escala. Los microformatos de la serie Mega Kiki, que a veces miden tan solo 12 × 12 cm, se expondrán junto a obras de gran formato. Es una forma de invitar a los visitantes a cambiar constantemente su punto de vista, acercándose o alejándose. Las redes de pesca y los detalles de colores también marcarán el recorrido de la exposición.

Man Mélé
Corail murène caramélisée, « Saisons des pluies », 2025, faïences émaillées, 21,5 × 12 × 7 cm. © Cécile Vernant

Una exposición abierta a todos los públicos

Aunque Cécile Vernant reivindica plenamente su pertenencia al ámbito del arte contemporáneo, desconfía de los discursos que encasillan las obras en una única interpretación. Para ella, la sensación personal siempre debe tener cabida.

Esta convicción se fue afianzando con cada encuentro. En una exposición anterior, un visitante se negaba a entrar, diciendo que no sabía nada de arte. «Qué bien, yo tampoco», le había respondido ella antes de invitarlo a descubrir las obras. Otro, que padecía acromatopsia, no describía los cuadros en términos de colores, sino de sensaciones de calor. Experiencias que le recuerdan a la artista que no existe ni el buen ni el mal gusto, sino una gran variedad de sensibilidades.

Man Mélé
Balata, 2026, 20x20cm, 05+2EA
Man Mélé
Bananes corail poissons dentelles rouge et rose
Man Mélé
Untitled 28-V-26, 2026, Huile et acrylique sur toile, 50x50 cm[1]
Man Mélé
Untitled N° 28-V-26 bis

El reconocimiento al trabajo de Cécile Vernant también traspasa las fronteras francesas: su fotografía «Paraíso para pescadores» ha sido seleccionada para una exposición colectiva internacional en Creta, prevista para julio de 2026. La artista estará presente todos los días en la Orangerie del Senado para compartir su mundo y charlar con los visitantes.

¡Qué verá cada uno en «Man Mélé»!? Cécile Vernant prefiere dejar la respuesta en el aire. Y es que, para la artista, una obra nunca se revela por completo: se descubre, se siente y se reinventa según la mirada de cada uno.

Untitled N° 28-V-26 bis
Untitled Luco XIII, 2026 90x30cm huile, pastel à l'huile et acrylique sur toile
Man Mélé
Untitled N° MQ3, 2026, 60 x 20 cm, Huile et acrylique sur toile
Man Mélé
Untitled N° OSC2, 2025, Acrylique sur carton entoilé, 55 x 46 cm
Man Mélé
Zouk love à l'abri des regards indiscrets

Información práctica

Man Mélé ! se celebrará del 17 al 28 de julio de 2026 en la Orangerie del Senado, en el Jardín de Luxemburgo, en París. «Man Mélé!» estará abierta todos los días de 11:00 a 20:00. La entrada es gratuita por la puerta Férou, en el número 19 bis de la calle de Vaugirard, en el distrito 6.

La exposición «Man Mélé!» de Cécile Vernant se celebrará del 17 al 28 de julio de 2026 en la Orangerie del Senado, en el Jardín de Luxemburgo de París. Estará abierta todos los días de 11:00 a 20:00. La entrada es gratuita por la puerta Férou, en el número 19 bis de la calle de Vaugirard, en el distrito 6.

«Man Mélé!» reunirá pinturas, dibujos, fotografías y cerámicas de Cécile Vernant. En esta exposición, la artista creará un diálogo entre distintos medios, formatos y lenguajes en torno a Martinica, la memoria, la infancia y la transformación de los paisajes. El recorrido incluirá, entre otras cosas, impresiones mutantes, obras verticales, cerámicas imaginarias y los microformatos de la serie Mega Kiki.

Para Cécile Vernant, «Man Mélé!» tiene varios significados. La expresión puede referirse a sentirse molesta, desorientada, enamorada, hechizada o confundida. La artista se queda especialmente con la idea del hechizo para expresar su apego a Martinica y las emociones que impregnan su obra.

Del 5 de diciembre de 2026 al 4 de abril de 2027, el MSC World Europa se llenará del ritmo de la música caribeña con el festival Zouk@Sea by MSC. En su tercera edición, habrá dieciocho semanas de actuaciones musicales que partirán de Fort-de-France y Pointe-à-Pitre, con artistas, grupos en directo y DJ de Martinica y Guadalupe. El cartel reúne varias expresiones musicales antillanas en un barco internacional: zouk, compas, tradiciones criollas, música urbana, cadence, dancehall, shatta, soca y sesiones de DJ.

Zouk@Sea by MSC

Una programación diferente cada semana

El funcionamiento de Zouk@Sea by MSC se basa en un principio sencillo: cada semana, un artista, un grupo o un DJ acompaña el crucero. Las salidas están programadas los sábados desde Fort-de-France y los domingos desde Pointe-à-Pitre. La temporada empezará los días 5 y 6 de diciembre de 2026 con SOS Kantik y un programa dedicado a los «Chanté Nwèl». Silonvan tomará el relevo los días 12 y 13 de diciembre, seguido de DJ Raptor los días 19 y 20 de diciembre, y luego DJ Moulinex los días 26 y 27 de diciembre.

Zouk@Sea by MSC
DJ RAPTOR
Zouk@Sea by MSC
DJ MOULINEX
Zouk@Sea by MSC
SOS KANTIK

En enero de 2027, La Finekip actuará los días 2 y 3 de enero, seguida de Emosyon los días 9 y 10 de enero. Misié Sadik, Jessye Belleval y Zouk’n Groove subirán al escenario los días 16 y 17 de enero. El fin de semana siguiente, los días 23 y 24 de enero, Kwaxikolor compartirá escenario con Jocelyne Béroard. Thierry Lof y C’Zigla cerrarán el mes los días 30 y 31 de enero.

Zouk@Sea by MSC
Thierry LOF C Zigla
Zouk@Sea by MSC
kwaxicolor

Jocelyne Béroard y varias generaciones del zouk

La presencia de Jocelyne Béroard le da a esta tercera edición un toque especialmente intergeneracional. Junto a Kwaxikolor, esta artista, vinculada a la historia del grupo Kassav’, interpretará un repertorio relacionado con la tradición del zouk. Misié Sadik, Jessye Bellevaly Zouk’n Groove mezclarán así sonidos urbanos, criollos y el zouk actual. El nombre del festival destaca el zouk, pero la programación va mucho más allá de esta estética.

Zouk@Sea by MSC
Jocelyne Beroard
Zouk@Sea by MSC
Jessye Belleval
Zouk@Sea by MSC
Kwaxicolor

Febrero entre conciertos en directo, cumpleaños y sesiones de DJ

DJ Fab dará el pistoletazo de salida al mes de febrero con sus actuaciones del 6 y 7 de febrero. Kaf Kon’s le seguirá los días 13 y 14 de febrero con un formato acústico basado en versiones criollas, la interacción con el público y un ambiente festivo. Los días 20 y 21 de febrero, Tanmpo Klassik Live celebrará su décimo aniversario. A continuación, DJ Stonekilla & Friends tomarán el relevo los días 27 y 28 de febrero.

Zouk@Sea by MSC
DJ FAB
Zouk@Sea by MSC
kaf-kon's
Zouk@Sea by MSC
DJ Stone killa

De Jean-Michel Galva a MKG para terminar la temporada

El mes de marzo volverá a reunir varios estilos musicales. Jean-Michel Galva & Koezyon actuarán los días 6 y 7 de marzo con un repertorio que mezcla zouk, cadence e influencias tradicionales de las Antillas. Maty actuará la semana del 13 y 14 de marzo, antes de que lo hagan DJ Raptor & Friends los días 20 y 21 de marzo. Jean-Marc Ferdinand, conocido por ser un auténtico animador de las Antillas, acompañará las salidas del 27 y 28 de marzo. MKG cerrará el programa en los cruceros del 3 y 4 de abril de 2027. No obstante, el programa está sujeto a cambios. El cartel oficial indica que algunos artistas pueden ser sustituidos o ausentarse sin previo aviso.

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Jean Michel Galva
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JEAN MARC FERDINAND
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MATY
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MKG

El MSC World Europa ha zarpado hacia las Antillas

Esta tercera edición coincide con la puesta en marcha del MSC World Europa en las Antillas francesas durante el invierno de 2026-2027. El barco zarpará desde Fort-de-France y Pointe-à-Pitre, dos puertos que, por tanto, ocupan un lugar central en esta temporada. MSC Cruceros presenta esta iniciativa como un refuerzo de su presencia en la región. Según las cifras facilitadas por la compañía, el Caribe acoge al 43 % de los cruceristas de todo el mundo y concentra el 36 % de la capacidad mundial de cruceros.

Estos datos sitúan a Zouk@Sea by MSC en un sector en el que la región ya ocupa una posición destacada. Pero el interés cultural del proyecto radica en otra cosa: en la oportunidad que se ofrece a los artistas de Martinica y Guadalupe de actuar cada semana en un espacio frecuentado por viajeros de distintos orígenes. Patrick Pourbaix, director general de MSC Cruceros Francia, explica que el objetivo es convertir cada crucero en «una auténtica celebración del arte de vivir caribeño». La programación musical se convierte así en un elemento central de la experiencia que se ofrece a bordo. Más allá de su vertiente artística, esta programación también responde a una estrategia de diferenciación comercial. Latitude 15 analiza cómo MSC aprovecha la cultura caribeña como ventaja competitiva a bordo del MSC World Europa.

Zouk@Sea by MSC
Zouk@Sea by MSC

Un escaparate a bordo para las escenas de las Antillas

Para los pasajeros, Zouk@Sea by MSC permitirá combinar las escalas en el Caribe con conciertos, actuaciones en directo y veladas musicales. Para los artistas que forman parte del cartel, el barco supone un escenario diferente al de los festivales, salas y eventos que suelen organizarse en tierra. Sin embargo, el proyecto plantea una cuestión más amplia. ¿Puede una programación a bordo convertirse en una verdadera herramienta para dar a conocer la música caribeña, y no solo en un entretenimiento relacionado con el viaje?

Durante dieciocho semanas, el MSC World Europa acogerá tradiciones navideñas, figuras del zouk, grupos en directo y DJ. Desde SOS Kantik hasta MKG, esta temporada nos mostrará sobre todo una escena musical antillana muy variada, capaz de conservar su legado sin dejar de dar a conocer sus formas más actuales.

Zouk@Sea by MSC es un festival musical a bordo organizado por MSC Cruceros en el MSC World Europa. En su tercera edición, el evento reunirá cada semana a un artista, un grupo en directo o un DJ de Martinica o Guadalupe. El programa incluirá varios estilos musicales de las Antillas, como el zouk, el compas, los Chanté Nwèl, la cadence, el dancehall, el shatta, la soca y la música urbana criolla.

La temporada de Zouk@Sea by MSC se celebrará del 5 de diciembre de 2026 al 4 de abril de 2027. Los cruceros zarparán todos los sábados desde Fort-de-France, en Martinica, y todos los domingos desde Pointe-à-Pitre, en Guadalupe. Cada semana de travesía a bordo del MSC World Europa contará con una programación musical diferente. No obstante, los artistas anunciados pueden ser sustituidos o ausentarse sin previo aviso.

El cartel contará, entre otros, con SOS Kantik para los Chanté Nwèl, Silonvan, La Finekip, Emosyon, Misié Sadik, Jessye Belleval & Zouk’n Groove, Kwaxikolor con Jocelyne Béroard, Thierry Lof & C’Zigla, Kaf Kon’s, Jean-Michel Galva & Koezyon, Maty, Jean-Marc Ferdinand y MKG. Tanmpo Klassik Live también celebrará sus diez años a bordo. Varios DJ participarán en la temporada, entre ellos DJ Raptor, DJ Moolinexx, DJ Fab y DJ Stonekilla & Friends.

El 21 de junio de 2026, las calles, plazas y espacios culturales de Martinica, Guadalupe y Guayana acogieron conciertos, escenarios abiertos y encuentros musicales. En estos tres territorios, la Fiesta de la Música se celebró de formas diferentes, en contacto con los repertorios locales, los artistas aficionados y los profesionales.

Fête de la Musique

La 45.ª Fiesta de la Música, abierta a todo el mundo

Creada en 1982 por iniciativa de Jack Lang, Maurice Fleuret y Christian Dupavillon, la Fiesta de la Música celebraba este año su 45.ª edición. Su idea sigue siendo la misma: dar protagonismo a la música en directo, reunir a aficionados y profesionales y ofrecer conciertos gratis el 21 de junio. Hoy en día, este evento se celebra en más de un centenar de países.

En los territorios franceses del Caribe y la Amazonía, este marco común se reinterpreta a partir de las realidades locales. El zouk, el gwoka, la biguine, el reggae, el jazz criollo, las percusiones, la música urbana y las influencias sudamericanas pueden mezclarse en una misma programación. Esta diversidad no convierte a los tres territorios en un todo uniforme. Más bien muestra cómo cada uno se apropia de un evento nacional según sus propios escenarios, sus idiomas y sus corrientes musicales.

En Martinica, un recorrido entre el centro de la ciudad y los barrios

En Fort-de-France, el Ayuntamiento había anunciado un recorrido musical pensado para que los artistas y el público se movieran entre el centro de la ciudad y los distintos barrios. La convocatoria municipal también contaba con la participación de voluntarios en la organización, siguiendo el espíritu participativo del evento.

un parcours entre centre-ville et quartiers

En toda la isla, la programación se extendió por varios municipios y, en algunos casos, duró todo el fin de semana. En Schœlcher, el «Village musical» anunciaba la presencia de más de 200 artistas repartidos en siete escenarios. Entre las propuestas había gospel, reggae, salsa, percusión, música tradicional, sesiones de DJ y expresiones urbanas. Esta mezcla de generaciones y repertorios ilustra uno de los puntos fuertes de la Fiesta de la Música: crear un escenario común sin imponer un género dominante.

Fête de la Musique

En Guadalupe, el patrimonio musical ocupa un lugar destacado

En Pointe-à-Pitre, el programa anunciaba una edición especial del Mercado de Kalina, de las 8:30 a las 17:00 en la plaza de la Victoire, dedicada a las culturas y tradiciones de Guadalupe, con actuaciones artísticas. Así que el evento se parecía más a una jornada cultural y musical que a un gran concierto nocturno.

Fête de la Musique

En otras partes del archipiélago, los programas han dado un lugar destacado al patrimonio musical de Guadalupe. En Le Moule, el programa de dos días combinó un encuentro con Pierre-Édouard Décimus y Maalkhéma, una actividad en torno al ka, un escenario abierto, además de zouk, biguine, jazz y gospel. Esta programación nos recuerda que la Fiesta de la Música también puede transmitir una historia musical, dar a conocer los instrumentos de la isla y tender un puente entre el legado y la creación contemporánea.

Fête de la Musique

En la Guayana Francesa, espacios abiertos entre la ciudad y la Amazonía

En la Guayana Francesa, la Fiesta de la Música se celebró de varias formas. En Cayena, hubo varios eventos en el espacio público. Se había anunciado un escenario abierto a partir de las 16:00 en la plaza de las Cadenas Rotas, y luego otra actuación en la plaza de los Palmistas a partir de las 18:00 con varios DJ. El festival Kayenn’Art, que se celebró en La Poudrière durante el fin de semana, también combinó artes visuales, creaciones locales y actuaciones musicales.

Estas propuestas reflejan una geografía sonora particular. La música de la Guayana se va forjando a partir del contacto con repertorios criollos, bushinengués, surinameses, brasileños y caribeños. Sin embargo, hay que evitar reducir estos intercambios a una sola frontera o a un solo género: siguen las migraciones, las lenguas, los medios de comunicación, las colaboraciones artísticas y la historia de la meseta de las Guayanas.

Fête de la Musique
Fête de la Musique

¿Por qué la Fiesta de la Música sigue siendo accesible?

La gratuidad sigue siendo uno de los rasgos más característicos de la Fiesta de la Música. Eso no significa que cada actividad se pueda organizar sin normas ni coordinación. Los ayuntamientos convocan a la gente a participar, definen los espacios y supervisan las instalaciones. Pero el acceso del público a los conciertos que forman parte del programa sigue siendo gratuito.

Frente a los eventos culturales para los que hay que comprar entrada, este principio crea una relación diferente con el escenario. El público puede ir de un sitio a otro, escuchar a un grupo desconocido o pararse delante de un escenario abierto sin tener que comprar una entrada. Esta accesibilidad fomenta los encuentros, aunque por sí sola no basta para medir el éxito cultural de una edición.

Fête de la Musique
Fête de la Musique

La Fiesta de la Música de 2026 se celebró oficialmente el 21 de junio, aunque algunas actividades se repartieron a lo largo de varios días del fin de semana. Esta 45.ª edición contó con conciertos, escenarios abiertos y eventos culturales en varios municipios de Martinica, Guadalupe y Guayana.

En Martinica, Fort-de-France ofrecía un recorrido musical entre el centro de la ciudad y los barrios, mientras que Schœlcher anunciaba más de 200 artistas repartidos en siete escenarios. En Guadalupe, el Mercado de Kalina en Pointe-à-Pitre y las actividades organizadas en Le Moule ponían de relieve las culturas locales. En Guayana, Cayena acogió, entre otras cosas, escenarios abiertos en las plazas de las Chaînes brisées y de los Palmistes, así como el festival Kayenn’Art en La Poudrière.

La Fiesta de la Música permite a artistas aficionados y profesionales actuar gratis en espacios públicos. En Martinica, Guadalupe y Guayana, también da un lugar destacado a los repertorios locales y regionales, como el zouk, el gwoka, la biguine, el reggae, las percusiones, la música urbana y las influencias amazónicas.

En París, entre startups y grandes eventos tecnológicos, una idea que nació en Martinica acaba de recibir un reconocimiento a nivel nacional. MiBelBoat fue galardonada el 17 de junio en VivaTech 2026, en el marco del primer «Challenge Innov’ Outre-Mer» de France Travail. La startup quiere usar la inteligencia artificial para conectar mejor a los viajeros, los operadores náuticos y los profesionales del mar en el Caribe.

Un premio para una startup de Martinica

VivaTech 2026 se celebra del 17 al 20 de junio en Paris Expo Porte de Versailles. Para MiBelBoat, estar en esta feria cobró un significado especial ya desde el primer día. La plataforma de Martinica recibió el premio «pasaporte tecnológico» durante la entrega de premios del Challenge Innov’ Outre-Mer, organizado por France Travail. El proyecto lo lidera Alexis Mompert y Aurélien Filin. Su objetivo es fácil de explicar, pero más complicado de llevar a cabo: dotar al sector náutico caribeño de una herramienta digital capaz de conectar las ofertas, los operadores, las rutas y los viajeros.

El tema afecta a un sector muy concreto: las salidas al mar, los chárters, las actividades náuticas, los puertos deportivos, los profesionales del turismo y los clientes que quieren reservar más fácilmente.

MiBelBoat

Un mercado que sigue estando muy fragmentado

En muchos territorios del Caribe, el acceso a las actividades náuticas sigue pasando por canales fragmentados. Una llamada telefónica. Un mensaje de WhatsApp. Un intercambio por correo electrónico. Una recomendación local. Esta cercanía forma parte de la cultura del servicio, pero también puede limitar la visibilidad de los operadores.

MiBelBoat parte de esta constatación. Según esta startup, la oferta náutica del Caribe sigue siendo difícil de estructurar a escala regional. Para un viajero, no siempre es fácil comparar las experiencias, entender los itinerarios o reservar en el momento adecuado. Para los profesionales, la dispersión de los canales puede complicar la gestión, la comercialización y el seguimiento de la actividad. Ahí es donde la herramienta digital cobra importancia en el Caribe. Lo que está en juego va más allá de la reserva. Se trata de hacer más comprensible un sector que ya está activo, pero que aún está poco conectado.

MiBelBoat
MiBelBoat

La IA como herramienta práctica

MiBelBoat se presenta como una plataforma caribeña de reservas náuticas que utiliza inteligencia artificial. La solución busca integrar varias funciones: reservas, gestión, itinerarios y servicios de asistencia náutica. La idea es simplificar la experiencia del cliente, al tiempo que ayuda a los operadores a organizar mejor su oferta.

La IA se está convirtiendo en una herramienta de clasificación, automatización y orientación. Puede ayudar a estructurar la información, agilizar las solicitudes, orientar a la hora de elegir una experiencia o aligerar ciertas tareas a los profesionales. En el Caribe, donde el mar es a la vez un espacio de trabajo, de transporte, de ocio y de identidad, esta cuestión también tiene que ver con la forma en que los territorios sacan partido a sus recursos.

MiBelBoat

Una idea que surgió de la experiencia en el mar

MiBelBoat se basa en la experiencia adquirida con Boat Paradise, una empresa especializada en experiencias náuticas de lujo en el Caribe. Esta actividad ha permitido a los fundadores conocer las necesidades de los clientes, pero también las de los operadores, los puertos deportivos y los profesionales del turismo. El proyecto no parte solo de una tendencia tecnológica. Parte de un uso real. Reservar una salida al mar, organizar un itinerario, gestionar una solicitud, adaptar una experiencia a una temporada o a un público: estos detalles son los que dan valor a una plataforma.

Esta cercanía con el terreno también le da un toque más humano al proyecto. Detrás de MiBelBoat hay un deseo de convertir una experiencia local en una herramienta regional.

MiBelBoat

Un reto de la economía azul

El premio que hemos ganado en VivaTech llega en un momento en el que las regiones del Caribe buscan estructurar mejor sus sectores relacionados con el mar. Turismo, náutica, servicios, tecnología digital, empleo: la economía azul no puede quedarse en una idea general. Tiene que generar herramientas, usos e ingresos para los actores locales. MiBelBoat quiere contribuir a esta dinámica ayudando a los operadores a ganar visibilidad y facilitando el acceso a las experiencias náuticas durante todo el año. El objetivo sigue siendo prudente: organizar mejor lo que ya hay, reducir la dependencia de circuitos dispersos y crear desde Martinica una solución capaz de llegar a toda la cuenca del Caribe.

El premio que nos han dado en París no resuelve todos los retos. Sobre todo, pone de relieve una cuestión clave: ¿quién construye las plataformas que organizarán en el futuro los recursos, los oficios y las experiencias del Caribe? Con MiBelBoat, Martinica ofrece una posible respuesta. Ahora queda por ver cómo este reconocimiento se podrá traducir en algo concreto, tanto para los operadores marítimos como para los viajeros.

MiBelBoat es una startup de Martinica que está desarrollando una plataforma caribeña dedicada a las experiencias náuticas. Su objetivo es conectar mejor a los viajeros, los operadores náuticos, los puertos deportivos y los profesionales del turismo. La plataforma utiliza la inteligencia artificial para facilitar las reservas, la gestión de solicitudes, los itinerarios y los servicios de conserjería náutica.

MiBelBoat ha sido galardonada en VivaTech 2026 en el marco del Challenge Innov’ Outre-Mer de France Travail. La startup ha sido reconocida por su solución digital, concebida en Martinica y orientada al sector náutico caribeño. Este reconocimiento destaca una innovación de ultramar capaz de dar respuesta a una necesidad concreta: hacer que la oferta náutica sea más clara, más accesible y mejor estructurada.

El objetivo de MiBelBoat es reducir la fragmentación del sector náutico en el Caribe. Hoy en día, muchas reservas todavía se hacen por teléfono, WhatsApp, correo electrónico o contacto directo. Al centralizar las ofertas y usar la IA para simplificar la experiencia, MiBelBoat quiere ayudar a los operadores a ganar visibilidad y permitir que los viajeros tengan un mejor acceso a las experiencias en el mar.

Un reto que compartimos todos en la región

Ante los recurrentes varamientos de sargazo que afectan a muchos territorios del Caribe, el proyecto SARSEA (Estrategias Regionales sobre el Sargazo para Acciones Basadas en los Ecosistemas) lleva varios años reuniendo a instituciones regionales, expertos y autoridades locales en torno a un objetivo común: reforzar la capacidad de los territorios para anticiparse, gestionar y aprovechar este fenómeno. Impulsado por Expertise France y la Comisión de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), con el apoyo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), la Unión Europea y socios territoriales como la Región de Guadalupe, el programa fomenta el intercambio de experiencias y el desarrollo de soluciones adaptadas a las realidades caribeñas.

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Dominica, centro neurálgico de los intercambios regionales

Ante un problema común, cada vez son más los territorios de la región que consideran que la cooperación es una de las herramientas más eficaces para avanzar. Con este espíritu, hace poco se celebró en Dominica una serie de encuentros regionales que reunieron a representantes gubernamentales, expertos técnicos, organizaciones regionales, actores de la sociedad civil y profesionales procedentes de varias islas del Caribe.

Estos intercambios han permitido compartir experiencias sobre el terreno, identificar las buenas prácticas que ya se han puesto en marcha y explorar nuevas vías de acción para mejorar la gestión de los varamientos de sargazo en toda la región

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Martinica y Guadalupe comparten su experiencia

Esta dinámica de cooperación ha continuado con una misión de estudio organizada en Martinica y Guadalupe. Se invitó a una delegación formada por representantes de nueve Estados y territorios caribeños a conocer las medidas desarrolladas a nivel local para vigilar, recoger y gestionar los vertidos de sargazo.

Los participantes pudieron ver, entre otras cosas, los sistemas de vigilancia medioambiental, los dispositivos de contención en el mar, las herramientas de alerta temprana y varias iniciativas para aprovechar estas algas. Esta inmersión ha permitido poner de relieve los conocimientos técnicos que han ido desarrollando a lo largo de los años los actores de Martinica y Guadalupe, que se enfrentan a este fenómeno de forma recurrente.

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Hacia un Caribe más resiliente

Más allá de los aspectos técnicos, estos encuentros reflejan un objetivo más amplio: reforzar la resiliencia de los territorios caribeños ante los retos medioambientales actuales.

En un contexto marcado por los efectos del cambio climático, la conservación de los ecosistemas y la necesidad de proteger las economías costeras, los actores regionales buscan dar con soluciones que se adapten a las realidades de las islas. El intercambio de experiencias, la puesta en común de conocimientos y el desarrollo de proyectos conjuntos se perfilan ahora como herramientas imprescindibles.

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Una colaboración más estrecha para una acción coordinada

Esta voluntad de trabajar juntos también se ha materializado con la reciente firma de un memorando de entendimiento entre Expertise France y la Región de Guadalupe. A través de esta colaboración, ambas instituciones pretenden reforzar la coordinación de sus acciones, fomentar el intercambio de conocimientos y apoyar el desarrollo de soluciones innovadoras en beneficio de toda la región del Caribe.

El objetivo está claro: evitar la duplicación de esfuerzos, mejorar la circulación del conocimiento y fomentar un enfoque más coherente ante un fenómeno que trasciende con creces las fronteras administrativas.

Construir juntos las soluciones del futuro

Las sargazos son hoy en día uno de los muchos retos a los que se enfrenta el Caribe. Sin embargo, más allá de las dificultades que generan, también ponen de manifiesto la capacidad de los territorios para colaborar, innovar y aprender unos de otros.

A través de estos encuentros, estas misiones sobre el terreno y estas colaboraciones regionales, se va perfilando poco a poco una visión del Caribe basada en la solidaridad, el intercambio de conocimientos y la acción colectiva. Ante un reto común, la respuesta parece ahora clara: un Caribe más fuerte se construye juntos.

Las sargazos suponen un gran reto para el Caribe porque sus acumulaciones en la costa afectan a varios territorios a la vez. Afectan a las costas, a las actividades turísticas, a la pesca, a los ecosistemas costeros y a la calidad de vida de las poblaciones expuestas. Como el fenómeno traspasa las fronteras administrativas, las respuestas locales no siempre son suficientes. La cooperación regional permite anticipar mejor las llegadas, compartir métodos de gestión y crear soluciones adaptadas a las realidades insulares.

El proyecto SARSEA ayuda a los territorios del Caribe a poner en marcha estrategias comunes para hacer frente a las sargazos. Fomenta el intercambio de experiencias entre instituciones, expertos, administraciones locales y personas que trabajan sobre el terreno. Su objetivo es reforzar la capacidad de los territorios para vigilar los varamientos, organizar la recogida, probar sistemas de contención y explorar vías de aprovechamiento. Se enmarca en una perspectiva regional, en la que cada isla puede aprender de las soluciones desarrolladas por las demás.

Martinica y Guadalupe se enfrentan a menudo a la llegada de sargazos a sus costas. Esta experiencia les ha permitido desarrollar herramientas de vigilancia, sistemas de alerta, mecanismos de recogida e iniciativas de aprovechamiento. En el artículo, estos dos territorios aparecen como espacios de transferencia de conocimientos para otros Estados y territorios caribeños. Su papel es, por tanto, importante, ya que muestran cómo una experiencia local puede contribuir a una respuesta colectiva a escala del Caribe.