Desde hace casi treinta años, la cooperación entre Le Lamentin y Santiago de Cuba encarna un compromiso duradero entre dos territorios que comparten mucho más que una simple asociación. Este vínculo estructurante, forjado a través de proyectos concretos en los ámbitos de la cultura, la salud, la educación y el desarrollo sostenible, se ha consolidado como una auténtica palanca de proximidad caribeña.
A medida que se acerca el Festival del Caribe 2025, las dos ciudades reafirman su ambición compartida de celebrar tres décadas de colaboración en 2026.
Dos acontecimientos clave para movilizar a las fuerzas motrices de la región
Los días 21 y 23 de mayo, dos reuniones puntuaron la visita oficial de los representantes de Santiago de Cuba a Martinica. La primera reunión, organizada por el ayuntamiento de Lamentin, contó con la presencia de David Zobda, Odexa Fuentes Medina y Enaï Diamela Palacios Acosta, y reunió a las principales organizaciones culturales y turísticas de la región: Tropiques Atrium, el Departamento de Asuntos Culturales, el Comité de Turismo de Martinica, las oficinas de turismo comunitario, las agencias de viajes, la compañía aérea SAMAC, la Prefectura, la Universidad de las Antillas, la CCIM, los comités de obras sociales, los clubes de servicio y la asociación Martinica-Cuba. También estuvo presente Jean-Philippe Nilor, diputado. El objetivo de la reunión era presentar el Festival del Caribe 2025 e iniciar un diálogo institucional más intenso entre ambos territorios.
El 23 de mayo se celebró una segunda reunión, esta vez con las asociaciones culturales de Lamentin. Este debate más operativo ayudó a identificar las formas en que podrían contribuir al festival, y confirmó el interés de muchas organizaciones locales. Entre los participantes se encontraban Jeunesse en Fleurs – Ballet Kadan’s Kréol, Afrique Caraïbe Fraternité, GOPIO Martinique, AMESU y Gommier & Tradition. Todas ellas expresaron su deseo de participar activamente en el evento, a través de actividades artísticas, educativas, patrimoniales o gastronómicas.
Georges-Louis Lebon, tercer teniente de alcalde de Le Lamentin encargado de asuntos culturales y presidente de la Oficina de la cultura, introdujo la reunión recordando los fundamentos del compromiso de la ciudad: “El deporte, la cultura y el asociacionismo están en el centro del proyecto de Le Lamentin”. También destacó el papel estructurador de la mediateca y de la Oficina de la cultura, así como la riqueza de una red de más de 60 asociaciones culturales, de las que cerca de 40 son especialmente activas.
Cooperación concreta y ambiciosa
La asociación entre Le Lamentin y Santiago de Cuba va mucho más allá del marco simbólico de un hermanamiento tradicional. Iniciada en torno a cuestiones comunes como la gestión del agua, esta cooperación ha evolucionado rápidamente hasta abarcar ámbitos clave como la salud, el deporte, el medio ambiente, la gestión de riesgos importantes y, ahora, el desarrollo económico y la investigación científica.
David Zobda, alcalde de Le Lamentin, subraya esta dinámica: “No se trata de un intercambio cultural puntual. Estamos trabajando juntos en proyectos concretos, con objetivos precisos que responden a las necesidades reales de nuestras respectivas poblaciones.
Y añade: “Queremos que esta cooperación sea también una palanca económica. Tenemos que plantearnos las preguntas reales: ¿cómo podemos desarrollar el transporte de mercancías, hacer más fluidos los flujos bancarios, armonizar nuestras normas?
Diamela Palacios Acosta, Secretaria de la Asamblea Municipal de Santiago de Cuba, se suma a esta visión recordando la solidez del vínculo entre ambas ciudades: “Entre Le Lamentin y Santiago, hay algo más que solidaridad; hay una verdadera fraternidad. A pesar de las dificultades causadas por el embargo estadounidense, nuestra cooperación se ha mantenido constante y eficaz durante casi 30 años.
Odexa Fuentes Medina, por su parte, destacó la voluntad de Santiago de Cuba de promover la diversidad de expresiones artísticas y culturales en el marco del Festival: “Somos fruto de una mezcla de culturas: africana, española, francesa, árabe, asiática… El Festival del Caribe es el lugar donde esta diversidad se expresa plenamente”. El Festival del Caribe es también el lugar de encuentro entre las dos ciudades: “Martinica y Santiago de Cuba han mantenido una fraternidad constante, incluso en los momentos más difíciles. Esta relación va mucho más allá de los intercambios culturales.
Festival del Caribe 2025: una cita ineludible
El Festival del Caribe, o Fiesta del Fuego, es uno de los acontecimientos más emblemáticos del calendario cultural caribeño. Se celebra anualmente en Santiago de Cuba y reúne durante una semana a delegaciones artísticas, investigadores, agentes culturales y ciudadanos de toda la cuenca del Caribe. La edición de 2025 (del 3 al 9 de julio) se centrará en Curaçao, en un ambiente marcado por la música callejera, las danzas tradicionales, las artes populares y rituales colectivos como el famoso “Serpiente”.
El festival ofrece una visión integradora de la cultura caribeña, en la encrucijada de la herencia africana, europea, asiática y amerindia. Diamela Palacios insiste en esta apertura: “El festival refleja la riqueza de nuestra diversidad. Aunque tiene sus raíces en el Caribe, está abierto al mundo.
Junto al programa artístico, en 2025 Santiago de Cuba celebrará también el 510 aniversario de su fundación, así como momentos clave de su historia política y social, como el 72 aniversario del asalto al barrio del Moncada. Estos elementos dan al acontecimiento una profundidad que va más allá de lo puramente cultural.
En 2026: 30 años de cooperación entre Lamentin y Santiago
El año 2026 marcará un hito simbólico en la historia de las dos ciudades. Santiago de Cuba ya ha propuesto que el Festival de este año esté marcado por treinta años de cooperación. Es una invitación poderosa, que exige una amplia movilización del tejido asociativo, educativo y económico de Martinica.
¿La idea? Formar una delegación diversa, representativa de la diversidad y las ambiciones de la región.
El alcalde de Lamentin pide que se adelante el plazo: “Tenemos que organizarnos ya para que 2026 no sea sólo un recuerdo, sino un verdadero escaparate de nuestra capacidad de actuar colectivamente en el Caribe”.
Esta dinámica se basa en el deseo compartido de construir un espacio caribeño más integrado, donde interactúen la cultura, la educación y la economía. El Ayuntamiento de Lamentin ha anunciado la introducción de un plan de apoyo para ayudar a las asociaciones a estructurar sus proyectos, identificar financiación y proporcionar apoyo logístico.
Construir un Caribe que actúe y brille
A través de esta cooperación activa y polifacética, Le Lamentin y Santiago de Cuba están demostrando que otro modelo de intercambio es posible en el Caribe: un modelo basado en la confianza, la coherencia y una visión compartida. Si bien 2025 marcará un hito importante con la esperada presencia de numerosas delegaciones de Martinica en el Festival del Caribe, 2026 ya se perfila como un punto álgido.
¿Eres una asociación o un agente cultural, económico o educativo? Ahora es el momento de participar.